Capítulo 17

1.2K 93 6
                                        

Cuando los dos entran, Dulce cuelga el cartelito de "No molestar" en la puerta de su cuarto.

- ¿Y?; pregunta Poncho cuando los dos ya se habían sentado en la cama.

- ¿Y, qué? Tendrás que hablar tú, ¿no?; le cede el turno de palabra Dulce.

- Fuiste tú la del beso...; insiste el joven nuevamente.

- Ay no, ya empezamos como siempre...; comenta molesta la muchacha.

- Tienes razón, perdón. Los dos sabemos qué significó ese beso, Dul, los dos nos amamos...; dice él sin apartar la vista de sus ojos marrones.

- Sabes que no es eso lo que quiero escuchar; responde la chica muy seria.

- Dul, te quiero, te quiero mucho. Y lo asumo, asumo que la regué gacho con la... Bueno, ya sabes con quien. Pero perdóname, por favor. Era el final de la noche y yo me había tomado unos cuantos tequilas. Sabes que no andábamos muy bien en ese tiempo y...; habla Alfonso cuando ella lo frena.

- No estoy aquí para escuchar excusas baratas. Sabes lo que hiciste, y lo hiciste tú, ni los tequilas ni las discusiones, tú, sólo tú; le gritaba Dulce entre lágrimas.

- Dul, mi amor, no llores. Perdóname, por favor. Sí, la culpa es mía y sólo mía. Pero yo sólo te amo a ti, mis ojos sólo ven por ti, mi corazón sólo late por ti, mis manos sólo piensan en tu cuerpo... Fue un error, un error que cometí por estúpido, pero en todo este tiempo no he estado con ninguna otra chava. Sólo pienso en ti, créeme por favor...; suplica el muchacho.

- ¿De verdad?; solloza la joven.

- Te lo juro...; afirma Poncho mientras se funden en un tierno beso que termina por recorrer cada comisura de sus cuerpos.

Ese beso se traslada también al cuarto de enfrente, donde una güera y un greñudo disfrutaban de su particular noche de amor.

Y así, parecía que todo volvía a la normalidad. Parecía, porque a lo mejor tan sólo eran simples apariencias...

Before the moon...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora