Capítulo 112

1.1K 93 2
                                        

Cinco de los seis rebeldes ya habían aterrizado en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, dispuestos a dar su primer y único concierto en Costa Rica. Todos echaban de menos a Dulce, echaban en falta su presencia. ¿Todos? Parecía que todos no...

- ¡Qué liberación! Sin gritos ni malas contestaciones durante tres días. Gracias Dios...; imploraba Poncho dejándose caer sobre la cama de aquel hotel de San José.

- Ya está bien, ¿no?; decía Christopher alterado desde aquella puerta.

- ¡Ya güey! ¿Qué te ocurre a ti? Estoy harto de tus reproches, de tus malas caras, de tus desprecios... ¿Qué te he hecho?; le gritaba su compañero furioso.

- Ser un patán; afirmaba Uckermann, entrando a su cuarto con un portazo.

- ¿Con qué o quién?; lo cuestionaba su amigo desconcertado.

- ¿Cómo que con quién? ¡Con Dul! Te estás pasando cuatro pueblos; lo retaba el greñudo.

- ¿Ahora me paso? Cuando te conseguía chavas con las que acostarte noche sí y noche también no te quejabas en absoluto. Recuerdo lo que te gustaban las amigas de mis amigas...; lo encaraba Alfonso.

- Pero ahora no es así; lo rebatía su compañero.

- ¿Ah, no? ¿Y se puede saber lo que ha cambiado?; gritaba el joven con más fuerza.

- Mis sentimientos por ella; se sincera Uckermann en un arrebato.

- ¿Qué?; lo cuestionaba el chico sin poder dar crédito a sus palabras.

- ¡La quiero Poncho, la quiero! ¿Tan difícil es de entenderlo?; chillaba el greñudo.

- ¡Eso no te lo crees ni tú! Al único que quieres en esta vida es a ti mismo. En realidad lo que quieres es tirártela, ¿verdad?; insistía Poncho incrédulo.

- No, esto es diferente...; suspiraba Christopher echándose las manos a la cabeza.


Before the moon...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora