Capítulo 169

1.1K 86 6
                                        

Al fin, Christopher parece que vuelve a la vida y echa a andar en aquel cuarto...

- No me lo creo, de verdad que no me lo creo; decía el joven mientras acariciaba las fotografías que colgaban de aquellos globos.

- Pues créetelo, es para ti; comentaba sonriente la muchacha.

- Te amo tanto Dulce...; decía el chico mientras se abalanzaba sobre ella en aquella cama.

Tras unos segundos de besos y caricias sobre aquel lecho de amor, Dulce María decide tomar las riendas de la situación...

- Ay mi amor, hoy parece que estás un poquito lento de reflejos, yo te ayudo...; se burlaba la pelirroja tirando de una de sus manos con la intención de que viese todas y cada una de las imágenes, de que leyese todos y cada uno de los mensajes que ella misma había escrito.

- Eres perfecta; afirmaba un emocionado joven que no podía dejar de mirarla.

- Aún hay más...; anunciaba felizmente la muchacha.

- ¿Más?; preguntaba el chico asombrado.

- Contigo nunca es suficiente; decía sugerentemente la pelirroja mientras le entregaba una pequeña cajita.

- «Dicen que lo maravilloso de la infancia es que cualquier cosa en ella es una maravilla. Nunca abandones al niño que llevas dentro. Nunca dejes de soñar. Los imposibles no existen»; lee Uckermann mientras abre el paquete que ya tenía en sus manos.

- ¡No!; chilla el greñudo asombrado.

- ¿Te gusta?; pregunta la pelirroja expectante.

- Sólo tú podías hacerme este regalo... Te amo; decía el joven mientras con sus manos tomaba el rostro de su compañera para enfrascarse en un tierno beso.

- Es prácticamente igual a la que perdí con seis años. ¿Cómo has podido dar con ella? ¡Nunca la has visto, sólo te he hablado de ella!; decía el muchacho asombrado observando la ranita que permanecía sobre aquel edredón.

- Digamos que tu mamá y algunas fotos me echaron una manito; se sinceraba la chica tras una sonrisa cómplice. Mientras, él no podía dejar de observarla con admiración antes de fundirse en un largo abrazo iluminado por aquella luna que los observaba desde la lejanía y que lograba colarse por la rendija de una persiana que Dulce no había cerrado del todo.


Before the moon...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora