Capítulo 204

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Triana no era un barrio monumental, tampoco contaba con diversas atracciones turísticas. Lo que hacía especial a Triana era su ambiente, un ambiente típicamente sevillano.

Christopher y Dulce dejaron a sus espaldas el puente en el que habían sellado su amor, adentrándose de pleno en la Plaza del Altozano. Esta plazoleta estaba presidida por la Capilla del Carmen, una hermosa iglesia en la que la muchacha se empecinó en entrar.

De ella partían las principales calles del barrio. Ellos se decidieron por la que bordeaba el río en el que descansaba su llave.

- ¿Calle Betis? ¿Eso no es un equipo de fútbol?; preguntaba Uckermann.

- A mí qué me cuentas... Me olvidé del fútbol cuando dejé de visitar la portería del América; reía la muchacha.

- Ay ya, no te enojes, era un chiste; decía la pelirroja mientras le hacía pucheros a su novio al ver cómo su cara cambiaba al evocar a Memo Ochoa.

- Belinda nació en España, si la llamo puede que acceda a ser nuestra guía turística particular; respondía el joven con otra broma.

- Ni se te ocurra, o te arriesgas a perder lo que te queda de hombre; amenazaba ella, agarrando con su mano derecha las partes nobles de su pareja.

- No te atreverías, no podrías soportarlo; susurraba el greñudo en su oído, iniciando un peligroso juego de seducción mientras posaba sus manos sobre las nalgas de su compañera.

- No me pongas a prueba...; rebatía Dulce, acercándose más a su cuerpo, mordisqueando su cuello lentamente.

- Así que haciendo cochinadas frente a la Casa del Señor...; les susurraba una joven acercándose a ellos.

- ¡Annie!; chillaba Dulce.

- Échense al río que están más calientes que la lengua de una suegra; reía Christian a sus espaldas.

- ¿Y ustedes qué hacen aquí?; preguntaba Uckermann con los cachetes colorados.

- Paseando... ¿Y ustedes?; explicaba Maite.

- Paseando también...; respondía la pelirroja aún sonrojada.

- Pues yo los veía muy quietecitos apoyados en esa farola; rebatía Poncho escondido tras una mirada inquisidora.

- Ay ya, si tienen envidia pues búsquense un novio. ¿Nos tomamos un café en alguno de esos bares?; proponía Dulce María a sus compañeros de banda.

Before the moon...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora