Capítulo 57

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Martina entró a su habitación y Lola estaba con el libro. Lo estaba leyendo. Para la adolescente era algo increíble como una persona se podía emocionar tanto con leer un libro. Ella no el gustaba leer nada que no sea mensajes de WhatsApp, estados en Facebook, tweet en Twitter y descripción de fotos en Instagram. Eran como las dos caras de la misma moneda. Dos adolescentes con diferentes gustos.

Lola ni siquiera la había visto entrar. A Martina no le agradaba algo de Lola como si la otra joven fuera culpable de algo. Para Martina, Lola sólo tenía la cara de buena. O tal vez era demasiado buena e ingenua como para darse cuenta que podía llegar a destruir la relación increíble que tuvieron los hermanos desde siempre.

-Lola. -la llamó Martina.

-¿Qué?

-Nada malo. Cuentame sobre ti.

-¿Cómo qué?

-¿Tienes novio?

-No.

-¿Te gusta alguien? -inquirió Martina con más molestia de lo que quería.

-No.

-¿No? -la señorita Windaham elevó la ceja.

-No. -dijo Lola riendo.

-¿Tanta confianza le tienen tus papás a mi hermano? Digo, te dejaron venir acá.

-Lo que dijo Cameron de que a mis papás se le cancelo el vuelo es verdad. No sé por qué insinuaste otra cosa.

-Porque tenemos la misma edad.

-No somos iguales. -replicó Lola incómoda.

-No. Yo no sé jugar.

-¿Qué? -preguntó Lola confundida.

-Nada. -Martina negó con la cabeza. -¿Te gusta Macklemore?

-¿Quién?

-Okay. -dijo Martina. -No tenemos gustos iguales. Confirmado. ¿Qué cantante te gusta?

-The Beatles, Rolling Stone...

-Toda gente muerta.

-Están todos vivos. -Lola se aguanto las ganas de revolear los ojos. -Los de Rolling Stone siguen haciendo conciertos. The Beatles hay dos que están vivos.

-Bueno. -dijo Martina riendo. -Todos con flop entonces.

-No lo creas. Siguen haciendo álbumes que se venden al igual que sus canciones.

-Prefiero Azzillion de Iggy. O We Can't Stop de Miley. -Martina se levantó de la cama y fue a la suya. -¿Te entró bien la ropa que te di?

-Sí, gracias.

-De nada.

Martina empezó a desarmar la cama y luego de agarrar ropa para dormir, se fue al baño a cambiarse. Lola dejó el libro en la mesa de luz y se giró para dormir. Iba a ser una larga noche. Martina volvió a la habitación y se sentó con la netbook en sus piernas y colocó los auriculares para poder escuchar música.

Lola no podía dormir por la luz de la netbook y el celular de Martina ya que alumbrada casi toda la habitación. Cerraba los ojos pero de todas maneras no podía conciliar el sueño. Y no podía decirle a Martina que apague todo para que ella pueda dormir. No estaba en su casa para hacer eso. Estaba cómoda ahí aunque prefería estar en su casa con sus papás. O con Cameron.

Quería ir con su vecino. Pero estaba en la casa de los padres de él. No quería ningún problema. Ni mucho menos que él los tenga por su culpa. Jeremy era muy estricto con sus hijos y todo eso estaba en los hombros de Cameron. Quería entenderlo pero no podía porque ella ya le había dicho que ellos podían estar juntos pero a escondidas. Ya estaba resignada.

Prohibido [Editando]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora