Capítulo 70

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Era un día nublado donde al parecer nunca se iba a largar a llover. El meteorólogo decía que iba a llover pero solo había nubes grises nublando el Cielo. Y como día lluvioso, como dicen las personas adultas, ocurren cosas que nunca pasan. Ese día Jeremy había decidido ir a la casa de su hijo.

El hombre había decidido ir a visitar por primera vez la casa de su hijo el cual se había mudado en octubre del año pasado. El hombre entró a la casa sin tocar timbre y como si fuera su casa. Caminó hacia el living y vio a Cameron con su vecina.

El hombre los miró y parecían hablar como dos personas normales pero ante los ojos de él, era lo peor del mundo. Aclaró la garganta y Cameron se levantó rápido del sillón. Cameron vio a su papá y trago saliva un poco nervioso. Lola había ido para hablar y fue interrumpido por su papá. Estaba demasiado nervioso como para hablar. Miró de reojo a Lola quien estaba pálida. Prácticamente no tenía color en su cara.

-Hola. -dijo Jeremy. -¿Interrumpo algo? -aparte de ser un buen abogado, Jeremy usaba el sarcasmo como nadie.

-No. -contestó Cameron. -Lola y yo estábamos hablando sobre algo de la universidad.

-¿Acaso no tienes padres? -la dura mirada de Jeremy se poso en Lola.

-Ellos no estudiaron abogacía. -replicó Lola. Lo enfrentó mejor que Cameron. -Y como su hijo sí, era mejor que le pregunte a él.

-La universidad esta abierta y cualquier persona puede ir a preguntar ahí.

-No soy la primera ni la última persona que le va a venir a pedir ayuda a su hijo. -habló Lola. Cameron la estaba pasando mal.

-Supongo. -dijo el hombre. -¿Ya terminaron su charla?

-Sí. -habló Cameron. -Ve Lola.

-Por supuesto. Gracias por la ayuda.

Lola empezó a caminar y siendo respetuosa, saludó a Jeremy con un beso en la mejilla. Aunque el hombre no quiso, aceptó. Cameron vio a Lola irse de su casa y cuando su mirada volvió a su padre sintió miedo.

Nunca antes había estado así. Lo último que quería era que su papá se entere de algo. Y aunque sospechaba, Cameron no le daba tiempo a que dude ya que siempre hacia que estaba enojado.

Un buen actor.

-¿Me puedes explicar qué pasa? -preguntó Jeremy.

-No entiendo lo dices. Contigo, dos personas como Lola y yo ni siquiera se pueden hablar.

-¿Eres un violador?

-No.

-¿Qué pasa con ella?

-¿Quieres sabes qué pasa?

-Sí, dilo de una vez por todas.

-Me gusta. -confesó Cameron mientras sentía sus manos mojarse por la transpiración. -Me gusta Lola. Y no paso nada con ella porque sé qué tipo de persona soy. Pero me encantaría no tener la diferencia de edad que tengo con ella para poder estar con ella. Sé que ni siquiera me puede gustar. Pero es lo que pasa y no lo puedo obviar.

-Eres un asco de persona. No te importa nada de lo que dicen las leyes. -dijo Jeremy con recelo en su voz. -Eres un abogado... ¿qué digo? Ni siquiera tienes la decencia para llamarte hombre mucho menos tienes la decencia de llamarte abogado.

-Con ella nunca paso nada. -mintió Cameron. -Siempre fui correcto en lo que hice. Aguanto para no ir y hacer lo que realmente quiero hacer. No hago lo que quiero porque no quiero convertirme en un violador. Tú me enseñaste a que esas personas son una vergüenza para el país.

Prohibido [Editando]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora