Me sobresalto, mis ojos se abren por inercia y son sumidos por la oscuridad, una oscuridad que se pegó en mi memoria.
El eco de aquellos gritos siguen en mis oídos.
Aquellas imágenes que me carcomen en angustia no se van.
Estoy atrapado aun cuando ya he despertado.
Mis mejillas se humedecen, lágrimas imparables empiezan a brotar, un leve temblor afecta mis manos, pasan unos momentos y ya todo mi cuerpo tirita, siento sudor frío en mi piel, mi respiración se desordena y acelera, algo externo a mi control provocado en mi interior.
— N-no –niego apenas con la voz entrecortada acompañada de espasmos en mi diafragma.
Ellos no, ellos no tienen nada que ver, por favor...
Intento calmarme pero me es inútil y contrariamente mi llanto aumenta.
Nuevamente aquellas imágenes reaparecen y de apoco mi cuerpo se va encogiendo en su lugar apoderado por el terror.
Una bella figura que irradia alegría acompañada de otra que parece imponente, sin embargo él no es nada de eso, es la persona que mas me comprende y apoya. Mamá, Papá. Ambos frente a mí a solo unos metros, a unos metros tan lejanos. Intenté llegar a ellos, juro que lo intenté, pero mi cuerpo no me hacía caso, estaba inmóvil, no pude hacer nada, no pude ayudarlos.
— N-no-no.
Estaba tan cerca.
A solo unos metros vi como la sombra, aquella que me aterra aparecía en la entrada de mi casa y se acercaba lentamente desde sus espaldas.
¡Cuidado! ¡Muevanse!.
Intenté advertirles sin embargo aquel grito se quedo encajado en mi garganta mientras veía por ultima vez como aquella cosa se los llevaba. Mi grito no pudo ser escuchado pero el de ellos sigue resonando desesperado.
— No –me aferro a las sabanas.
Ellos están bien, están bien, fue solo un sueño. Me repito intentando calmarme, intentando soltar la angustia impregnada ahora a mí.
— ¿2-D?.
Están bien, tienen que estarlo, Boogieman no puede hacerles daño ¿Cierto? Nada de lo que vi fue verdadero ¿cierto?.
— 2-D –escucho a la lejanía.
¿Y si ellos están en peligro? ¿Y si algo les paso y yo no pude ayudarlos?.
“Despidete Stuart” vuelve aquella frase y mi respiración se transforma en pequeños espasmos.
Ellos están bien ¿Cierto?.
— ¡2-D! –siento dos manos sujetando mis hombros– ¡Reacciona!.
Papá, mamá, perdonenme por favor.
— ¡Stuart! –resuena el nombre en mis oídos, reconozco aquella voz y mi llanto para de pronto. Murdoc.
Mis ojos van a parar a los suyos y un pequeño suspiro sale de sus labios.
— Maldito imbécil –susurra viendo cada parte de mi rostro en un segundo, para al siguiente abrazarme con fuerza rescatándome de aquel oscuro y frío lugar.
— M-mu-mudz –digo hiperventilado por el llanto.
— Tranquilo –susurra con una voz suave que calma el temblor de mi cuerpo– Todo esta bien, estoy contigo –apoya su cabeza en la mía – sólo fue un maldito sueño.
Un sueño, sólo fue un sueño.
Y los sollozos vuelven a hacerse presentes, me aferro a Murdoc y él me acompaña en silencio por lo que parecen ser horas o segundos. Fue un sueño, sólo fue una pesadilla, lo sé pero aun así no puedo borrar lo que vi.
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Confidente
أدب الهواة«- Podemos invertir los Papeles ... Sólo cuentame todo y Murdoc será nuestra alma frágil » - Ambientado en la tercera fase - 2doc! La autora no se hace responsable de los daños sentimentales provocados por su obra
