Jah bromimi, sí hay actualización ^^
Okayy prepárense, vayan a sentarse, no tomen agua para no escupirla, presten mucha atención y recuerden muchachos cuidado con lo que piensan.
.....
Aquí estoy.
Sentado sobre papeles viejos, sintiendo el frío calando los huesos, viendo a través de la poca oscuridad, un poco pero lo veo.
Una máscara que no deja de brillar.
— La infancia de Murdoc fue dura, una familia que no se preocupaba, una falta de madre, un padre que no lo quería, un hermano que apenas veía y una vida precaria que bien poco le importaba a los demás... Yo no sabía mucho, solo lo que acabo de contar –aclaro antes de recibir alguna pregunta– porque él jamás quiso hablar de ello –susurro viendo cada detalle de mis dedos– pero lo poco que sabía, siempre venía a mi mente cuando me daba cuenta del poco cuidado propio de Murdoc, o de su trato con los demás. Nadie le enseñó a amar, me decía.
Junto mis dedos en un puño y una risa agria sale de mi boca.
— Murdoc se aprovechó de aquél lado que todas las personas tontas tienen, en menor o mayor medida –suspiro– el ayudar a los menos desfavorecidos. Ahora súmale que esa persona era a quien amabas.
— ¿Murdoc uso su pasado para que volvieras a acercarte?.
— No –niego al instante y vuelvo a sentir rabia al recordar todo lo que Murdoc a hecho– no había necesidad, el sabía que ya me tenía, sabía que en cualquier momento regresaría desesperado. Solo tenía que dejar pasar el tiempo, solo tenía que lucir miserable a mis ojos y yo caería otra vez.
— Entonces Murdoc jamás habló de su pasado –deduce segundos después.
— ... ¿Pensaste que lo había hecho? ¿No sabías ya que él jamás me vio como su pareja verdaderamente? –pregunto de pronto de forma tosca y mis palabras quedan en silencio por mi pequeño arrebato–... lo-lo siento –digo momentos después negando y llevando las manos a mí cabeza– me he enterado de mucho en un tiempo muy corto, todavía no lo asimiló bien –rio– y la rabia está fresca.
— ¿Quieres descansar?.
— ¿Cuánto ha pasado desde que estoy en el faro? – pregunto poniendome de pie sintiendo mis piernas entumecidas.
— Tres días.
Saco otra manzana del canasto que trajo Boogieman y luego camino a su alrededor.
— ¿No te aburres de mis patéticas anécdotas?.
— Todo eso fue la culpa de Murdoc –dice trayendo otra vez la rabia– tu solo eres una víctima Stuart.
Solo una víctima, nada más que una víctima, un juguete, un títere, nada más que eso.
— Pero eso vamos a cambiarlo –susurra, mientras un temblor en mis manos comienza a crecer.
No quiero que esto siga así, no quiero que nunca más vuelva a engañarme, nunca más.
Pensar que hace tan sólo unas horas yo quería perdonarlo, quería dejar las cosas tal y como están ¿En qué estaba pensando? Si no atacó a Murdoc primero él seguirá atacandome a mí, volverá, comenzará todo nuevamente, soltará millones de mentiras, quiero decir que no me las creeré, pero sé que...
La manzana en mi mano sale disparada al suelo aquella fruta explota y yo me quedo viendo cada trozo desperdiciado.
Hijo de puta.
Se qué yo podría volver a creerle todo. Y no puedo dejar que eso pase. Uno de los dos caerá y está vez no seré yo.
— Creo que ya es hora de que duermas –dice el demonio no como sugerencia sino como sentencia al mismo tiempo que se pone en pie.
ESTÁS LEYENDO
Confidente
Fanfiction«- Podemos invertir los Papeles ... Sólo cuentame todo y Murdoc será nuestra alma frágil » - Ambientado en la tercera fase - 2doc! La autora no se hace responsable de los daños sentimentales provocados por su obra
