❄55: Broken.

598 78 7
                                        

Recuerdos...

Los días pasaban y las cosas entre Yuri y yo no mejoraban de ningún modo aunque nuestro bebé mostraba mejoría.

Él ya no intentaba acercarse y solía mirarme con tanta tristeza que me parecía increíble que el aguacero de su alma no se filtrara por sus ojos.

En mi ausencia, Yuri había hecho un par de muñecos iguales a nosotros y uno más pequeñito idéntico a Misha.

Cuando se los mostraba, él nos reconocía y jugaba con ellos por horas en medio de palabras que no entendíamos.

Sin embargo, aunque nuestro hijo fuese feliz, las largas noches de no dormir habían regresado

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


Sin embargo, aunque nuestro hijo fuese feliz, las largas noches de no dormir habían regresado. Como ya contaba con un antecedente de paro respiratorio, uno de los médicos
habló conmigo.

—Su bebé es un paciente de cuidado especial, por lo tanto debo ponerlo al tanto de algunas cosas —dijo
extendiéndome una serie de papeles llenos de letras —según lo que salga en los laboratorios, puede requerir una transfusión o en caso de tener otro paro, una reanimación.

Firmando en estos documentos usted nos autoriza a realizar cualquier procedimiento médico-quirúrgico.

—Entiendo... —dije firmando todos y cada uno de los papeles que él me ofrecía. Se veía apurado, como suelen verse siempre y ni bien intentaba leer una hoja me señalaba con el dedo la línea sobre la que debía firmar y rápidamente retiraba el papel.

Como mucho llegaba a leer el título de "Consentimiento informado" y palabras en negrita "sí", "acepto", "deslindo de toda responsabilidad", "entiendo que..."

Al final guardó todos los papeles en un cajón de suescritorio y me indicó que era todo.

Algo en mí me reclamaba que prestara atención a esos papeles.

Quise creer que eran ideas mías.

Debía regresar a la Ciudad Central para un importante congreso en cuanto a actualización de avances y manejo de los carnívoros, mas la noche previa a este la familia de Yuri junto a Nikolai nos sorprendió visitándonos y echándonos de la sala donde se hallaba Misha.

—Cuidaremos de Misha por hoy —dijo Mari empujándonos fuera—. Últimamente se ha visto estable, así
que podremos con esto.

—¿Eh? —Yuri se veía sorprendido, al igual que yo—. Pero... ¿por qué?

Hiroko se acercó y juntó nuestras manos.

En un reflejo adquirido por los años mis dedos entrelazaron los de Yuri.

—Ustedes tienen mucho para hablar — aseguró con un brillo inusual en los ojos—. Están cometiendo un terrible
error y ese es olvidar cuánto se aman en verdad.

—El chofer los espera afuera —continuó Nikolai—. Los llevará a un restaurante y luego a casa. Los traerá mañana en la mañana a primera hora.

HUNTER OMEGAVERSEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora