😻Kotik 15

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Si bien Phichit y Mila tenían las mejores intenciones del mundo para lograr que Yuri y yo terminásemos juntos, temía que su plan fuese contraproducente.

Esa noche, cuando regresamos junto a Phichit a la habitación para descansar, vimos que cierto gatito había desparramado mi ropa en el suelo y ocupaba una esquina para dormir enroscado sobre sí mismo.

Estaba molesto, pero no por eso le dejaría así. Intenté acercarme a él y recibí un gruñido de advertencia. Giré para mirar a Phichit quien me hizo una señal con la mano para que lo dejase antes de apagar la luz.

Sin embargo, no podía conciliar el sueño a sabiendas de que él estaba enojado conmigo. Me preocupaba, odiaba pensar que le había lastimado y fueron esos los pensamientos que me levantaron en medio de la oscuridad y los ronquidos de Phichit para acercarme a Yuri.-Te quiero a ti -pronuncié inclinándome sobre él y concluyendo con un beso en su mejilla.

Ignoraba si se hacía al dormido o realmente lo estaba, pero cuando regresé a la cama y me dispuse a dormir, sentí cómo el colchón hundirse tras de mí y unos finos dedos colarse entre los míos. Supe que el día sería largo desde el momento en el que desperté muy tarde, tanto que estaba solo en la habitación y escuchaba a las personas hablando en el comedor. Había perdido el desayuno. Me vestí y bajé rápidamente para encontrar a Mila sentada junto a Phichit en la sala común.

Estaba seguro de que algo planeaban por cómo sonreían luego de reparar en ml presencia.

-Buenas tardes, Otabek -saludó el moreno enfatizando la palabra "tardes". Como si no me bastase con saber que había perdido el desayuno por mi pereza-. ¿Tu gatito no te despertó?

Sin responderle, tomé asiento entre ellos frente a la pequeña mesa redonda de madera. Tenían una botella abierta y dos vasos a medio llenar.

-¿Dónde está Yuri? -pregunté mientras volcaba un vaso y lo llenaba de jugo.

-Esta mañana salió a caminar por la ciudad-confesó Phichit con ese tono que precedía a una confesión no tan alegre-. Creo que no le gusta su cumpleaños.

-¿Por qué piensas eso?

Esta vez fue Mila quien respondió.

-Según me contó su abuelo, él solía esperar este día con ansias, como cualquier niño. Sin embargo, un día su madre simplemente desapareció. Supieron que había muerto asesinada un día como hoy. Nikolai siempre intentó hacer que este día fuese feliz para él, pero creo que solo lo celebraba por tenerlo tranquilo. No es un recuerdo que pueda ser fácilmente superado.

-¡Pero confiamos en que hoy será diferente! tiene a su caballero para acompañarlo!

-¿Caballero? -Alcé una ceja.

Yuri irrumpió por la puerta frontal. Tenía las manos en los bolsillos y el abrigo con las mangas a nivel del antebrazo.Al vernos, arrugó la nariz y avanzó con la faz molesta hasta dejarse caer con pesadez sobre un sillón cercano.

-Hey, Yura. ¿Qué quieres hacer hoy? -preguntó Phichit.

Recibimos un gruñido por respuesta.

-¿No quieres jugo? -ofreció Mila recibiendo otro gruñido. Solo que ella sabía lidiar bien con él-. Oh, veo que no. ¿Y tú, Otabek? Puedes tomarlo de mi vaso, aunque eso sería un beso indirec...-Antes de que pudiese seguir, Yuri le quitó el vaso y acomodó una silla entre ella y yo. Incluso yo tuve que hacer mi mejor esfuerzo para no reírme.

-Podemos ir a la feria -continuó Phichit- habrán juegos y en la noche algunos fuegos artificiales.

Vi a Yuri tensarse en el asiento de al lado, como si deseara esconder algo.

HUNTER OMEGAVERSEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora