Alessandro.
Morgan se fue azotando la puerta, no fue capaz de quedarse en casa para después salir. Se fue y eso me molestó de sobre manera, intente ir trás ella para hacerla regresar pero Lia no me dejó.
-Dejala que se vaya, que arrogante. Así nos quedamos tu y yo solos a disfrutar de estas hermosa casa, ¿No te parece?.
Subió a mis piernas y comenzó a mover sus caderas en círculos. Lía fue mi amante durante mucho tiempo, fue mi desestres alrededor de dos años, pero ahora no me interesa, lo único que me interesa es la falda rosa que se acaba de ir.
-Lía, basta. Creo que ya había sido claro contigo, ya no me interesas.
-Vamos, no seas ridículo. Dijiste lo mismo hace varios meses y caíste, no seas tonto.
-Lo se, pero ahora estoy saliendo con otra mujer. Por favor, bajate y comportarte.
-¿Es ella?.
-No te voy a dar explicaciones de mi vida, quedamos en algo y espero lo cumplas. Por favor, evita que me comporte grosero contigo, ya no hay nada entre nosotros.
Lía bajó de mis piernas y se sentó a un lado de mi, su cara de enojo lo decía todo, pero realmente quería intentar algo con Morgan. No solo para follarmela, si no porque su compañía me hace bien, me siento tranquilo y confiado.
-Mm, ¿Y que haremos?, Me estoy aburriendo.
-Platiquemos como gente normal.
-¿Tiene mejor cuerpo que yo?.
-Lía basta!
-Solo responde.
-Lo tiene, eres hermosa y lo sabes pero se acabo este juego.
-Lo mejor es que me vaya, me dio gusto verte.
Lía salió de la casa rápidamente, no me dio tiempo de decirle algo más, aunque siendo sincero no la iba a detener.
Lía es una mujer hermosa, alta aproximadamente 1.67, de cabello rubio largo. Con un cuerpo delgado pero curvas totalmente definidas, ojos azules, realmente muy guapa.
Pero nada en comparación con Morgan, ella es más pequeña, su cabeza me llega al hombro. Su cabello es negro hasta la cintura, es delgada pero los atributos que tiene la hacen ver irresistible. Sus pechos son medianos y bastante firmes y redondos. Su cintura es pequeña pero su culo bastante grande y acolchonado, de solo pensarla me he puesto duro. Y lo que más me gusta de ella es que a mi lado se ve muy pequeña, mi cuerpo la cubre totalmente y siento que estoy hecho para ella.
Me quedé sentado pensando en miles de cosas, hasta que mi padre y los Rizzoto entraron. Cargaban bastantes bolsas y su actitud sonriente me daba a entender que fueron por unos tragos.
-Veo que están muy contentos.
-Oh cariño, lamento habernos tardado tanto. Fuimos por unas copas y el tiempo se pasó volando.
-Haha, no tengo problema Stella. Me da gusto que se diviertan, ¿Porqué tantas bolsas?.
-Haremos de cenar lagsaña, pero creo que olvidamos la otra parte de la cena en el bar, maldición.
-Ahora regresamos, avísale a Morgan que baje a cenar.
De nuevo salieron de la casa dejando la mitad de la cena en la entrada, camine hasta ahí y lleve las bolsas a la cocina.
Revise la hora y ya habían pasado alrededor de cuatro horas desde que Morgan se fue y eso comenzó a preocuparme.
Marqué su número varias veces y no obtuve respuesta, ni siquiera por mensaje.
Parecía un novio celoso psicópata pero lo que más me preocupa es que vaya a toparse con alguno de mis amigos y aprovechen la situación para estar con ella.
Carajo, deja de pensar estupideces Alessandro!
Seguí insistiendo hasta que por fin contesto, parecía estar acompañada y su tono de nerviosismo me lo dijo todo.
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E N T U P I E L |B O R R A D O R|
Teen Fiction-Eres mía y me vale una mierda lo que quieras hacer, lo que es mío siempre está bajo mi control.- La tomé por el cuello para recostarla suavemente sobre el colchón. -¿Y acaso tú eres mío?. La forma en que Morgan me veía solo hacia que mi auto contro...
