1 Extra

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Alessandro

Muchos meses después...

El embarazo de Morgan fue muy dificíl durante los primeros cuatro meses, nuestro pequeño bebé no fue nada gentil con su madre. Mi mujer estuvo llena de ascos, mareos, antojos y cambios de humor terribles.
La pobre no sabía que hacer y admito que fue sumamente dificíl pero encontramos la manera de hacer feliz a nuestra bola de carne.

¡DURAZNOS!

Los duraznos se convirtieron en la única manera de mantenerla feliz y digo mantenerla porque después de meses el doctor nos revelo su generó y descubrimos que sería niña. Ambos lloramos y desde ese momento comenzamos a comprar ropa, peluches y por supuesto arreglar y amueblar su futura habitación.

Nuestras familias se enteraron cuando regresamos a Italia a pasar unos días, todos estaban más que felices y desde ese momento consintieron de más a Morgan, no dejo de recibir atenciones o regalos, todos cumpliámos sus caprichos, siempre.

El tiempo pasó muy lento y en verdad lo agradecí, pude disfrutar cada pequeño momento a su lado.

Aún permanece intacto el recuerdo de la primera vez que observe el cambio tan drástico que dio el vientre de Morgan, de un día para otro su pequeño chicharo se convirtió en un melón. Y justo ahí proclame a Morgan como una diosa, no dejaba de verse hermosa, no dejaba de encantarme.

Flashback

-Buenos días hermosa, ¿como te sientes?

-Bien, pero siempre me dejas muy cansada.- Morgan se acerco a mi y se recostó sobre mi pecho.- No sabía que esto del embarazo iba aumentar mi apetito sexual.

-Y no me podría cansar de eso,  aunque tengo miedo de lastimarte a ti y al bebé.

-Si nos hicieras daño de alguna manera te lo haríamos saber, tranquilo mi amor.

Morgan y yo habiamos salido al cine, para dejar de estar en casa, pero durante la pelicula aparecio una escena algo subida de tono y eso fue suficiente para que mi mujer me sacara de la sala, amenazandome en que si no llegaba en menos de diez minutos a la casa para arrancarle el vestido, dormiria una semana en el sillón. Y como sus deseos son ordenes, llegamos muy rápido.
Estuvimos la mayor parte de la noche haciendonos uno solo hasta que Morgan cayó rendida.

Estuvimos un buen rato en la cama, disfrutando de nuestra compañia. Después de unos largos minutos Morgan se puso de pie y caminó hasta el baño, su cuerpo seguía igual de hermoso y confieso que el embarazo le sentó de maravilla, sus piernas se tornaron más gruesas, sus caderas se ensancharon y sus perfectas nalgas crecieron al igual que sus pechos, ambos redonditos y muy acolchonados. Mi atención entera fue de su durazno hasta que se paró de perfil buscando su bata y ahí, fue mi perdición. Su vientre había cambiado de manera exagerada, ayer tan solo se veía un poco y ahora no había duda de su embarazo.

Rapidámente me acerque a ella y me puse de rodillas, bese su vientre sin descanso alguno, hasta que ella misma se dio cuenta.

-Dios santo, crecio demasiado. Ayer no se veía amor.

-No sabes lo extremadamente caliente que te ves, eres hermosa.

Fin del flashback

Y ahora, nuestra pequeña Daniela balbuceaba y trataba de mantenerse sentada por voluntad propia, mi pequeña bebé nació justo el 30 de Diciembre. Afortunadamente me encontraba durmiendo con Morgan cuando rompió fuente, ambos salimos corriendo hacía el hospital acompañados de nuestras familias. Todos y cada uno de ellos llegaron a Orlando justo a inicios de diciembre, para estar cerca de Morgan y estar juntos ante la llegada de mi nena.

Por fortuna dieron de alta a Morgan al siguiente día por la tarde, ya que fue parto natural y no hubo ninguna compliación. Ambos terminamos el año felices con nuestra hija en brazos, el primer momento que la vi pude jurar que sería identicá a mi pero al pasar los meses fue todo lo contrario. Era la viva imagen de su madre, con su cabello castaño, labios gruesos y su hermosa nariz.

-Hola amor, dile hola a papá nena.- Morgan movió la mano de Dani de un lado a otro, la bebé se volvía loca en cuanto me veía, por lo que rápidamente se acercó a mi.- Anda, cambiáme  por tu padre, yo sufrí en el parto y no él.

Un poco indignada por la preferencia que Daniela tenía entre ambos, se sentó junto a mi y planto un beso bastante necesitado.

-Las amo por igual preciosa, aunque confieso que esta preciosa bola de carne te gana por algunos puntos.

-Hoy duermes en el sofá Gali, no te quiero en mi cama.

-Amor basta, te amo.

Ambos reímos y continuamos nuestra tarde en el jardín disfrutando del atardecer, hasta que mi pequeña bebé se quedó dormida y juntos, subimos a su habitación para dejarla descansado en su cuna.

-Es hermosa y me dan celos que se parezca tanto a ti.

-Pero la quieres más a ella.

Jale a Morgan de la cintura y la besé, besé con fuerza y posesividad a mi mujer. Claro que amaba a mi hija por sobre todas  las cosas, pero también la amaba a ella. Mi única fuerza y la dueña de mi corazón.

-También te amo a ti celosa, eres la mujer de mi vida, lo eres todo para mi. No sabes lo feliz que soy y seguiré siendo a tu lado, jamás me voy arrepentir de nada.

-Y yo te amo a ti con todo mi corazón, jamás pensé que seríamos padres y ahora, es la imagen más hermosa que tengo en mi memoria.

-Te amo nena.

-Te amo más Alessandro, pero ahora que lo pienso, me dan ganas de hacerle un hermanito a Dani, esta muy solita.

-Bien, empecemos.




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Gracias por su amor y su apoyo, nos vemos muy pronto.  ❤️

Las amo :)

Raquel L. 





E N T U P I E L  |B O R R A D O R|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora