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Morgan

Mis nervios cayeron al suelo cuando mis padres respetaron y aprobaron mi decisión. Una parte de mi sabia que no podía oponerles lo que yo quería, porque siguen siendo mis padres, pero la otra se aferraba hacerlos entender que es lo que deseo.

Cuando mi madre se opuso, toda la tranquilidad y paz que yo quería que gobernará en ese momento sobre la mesa, se esfumó y estuve a nada de comenzar a pelear con ella pero Alessandro supo tomar las riendas de la situación y convencer a mis padres.
Al final, todo salió muy bien y ellos un poco tristes, nos dijeron "háganlo".

La comida paso con normalidad, mucho más tranquilos disfrutamos y seguimos platicando. Mis padres no hicieron a un lado la curiosidad y bombardearon de preguntas Alessandro, sobre el lugar donde viviremos, si esta lejos de la universidad, etc. Pero lo que más me sorprendió fue saber que Alessandro compró un departamento
cerca de mi escuela y lo suficientemente cómodo para ambos.

Claramente estuve a punto de preguntar porque, pero al parecer leyó mis pensamientos.

-Se que Morgan no tendría problema en vivir en mi antiguo departamento, pero ese lugar no la merece. Es un lugar muy melancólico para una chispa de alegría como ella, aparte esta mucho mas lejos de su universidad y pretendo que ella siempre llega con bien a cualquier lugar.

Mi corazón se derritió de amor y el semblante tan duro de mi madre se desvaneció por completo.

Después de una gran charla por parte de mi padre sobre la sexualidad, pasamos a cambiar de tema para evitar comentarios incómodos sobre nuestros encuentros. Y decidimos comenzar a limpiar la mesa, mi padre y Alessandro fueron a lavar la vajilla.

Por un momento quise ir detrás de ellos para evitar que mi padre siguiera con su interrogatorio pero mi madre me atrapó.

-¿Porque no nos dijiste antes sobre esto?

-No tenía el valor suficiente para decírselos, necesitaba el apoyo de Alessandro. Y lo tenía que tomar en cuenta, me iré con él.

Mi madre me tomo de la cara y me planto un beso tierno en mi frente.

-Jamás pensé tenerte tan lejos y ahora ve, te iras con tu novio muy lejos de aquí. Quiero que sepas que te amo con todo mi corazón, eres mi bebé y así tengas ochenta años, lo seguirás siendo.

-Te amo mami, mucho.

-Y yo a ti mi amor. Tienes que prometerme que te vas a cuidar, que vas a estudiar mucho y sobre todo que no tendrás hijos, no por ahora. Después podré hablar con Alessandro pero quiero que ambos sepan que tendrán sus días difíciles y se querrán matar pero ante todo tienen que poner primero su amor y no lo demás. En los días tristes y difíciles recuerden las cosas buenas para que puedan salir adelante.

-Lo haremos ma, no debes de preocuparte.

-Siempre lo haré mi niña. Ahora espero que ese departamento tenga las habitaciones suficientes para darnos hospedaje a nosotros, a los papás de Alessandro y por supuesto a Enzo. Que ahora que lo recuerdo, ¿ya lo hablaste con él?

Siendo sincera, había evadido el tema con Enzo durante mucho tiempo no tenía el valor de hablarle a mi mejor amigo sobre la decisión que ya he tomado.

-Él aún no sabe nada, no tengo el valor para hacerlo. Es como arrancarme un pedazo de mi corazón y dejarlo, sabes lo importante que es para mi.

-Lo se mi vida, pero él también tiene derecho a saberlo. Ustedes nunca se han mentido y mucho menos ocultado cosas, háblalo con él.

-Lo haré, pero hoy solo quiero estar aquí en casa con ustedes.

-Esta bien nena, ahora acabemos de limpiar aquí. Después veremos que hacer, ¿cuando te vas?

E N T U P I E L  |B O R R A D O R|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora