Alessandro
Pasaron tres días desde que Morgan entro al hospital, cada uno de nosotros estaba desesperado y desanimado porque no había avance. A pesar de que se encargaban de mantener su alimentación con suero y vitaminas, perdió tres kilos y eso empeoró un poco más las cosas.
-Vamos preciosa, tienes que despertar, te extraño demasiado, siempre lo hice. Yo se que nunca debí haberme ido y entre los dos pudimos resolver las cosas pero necesitaba sanar.
-Te logró entender, pero ella sufrió mucho.
El padre de Morgan entró a la habitación y se puso de lado contrario de la cama.
-Ella la pasó muy mal, te lloro demasiado, te extraño el doble. Nunca nos hablo sobre el trasfondo de la situación, pero ella estaba dispuesta a darlo todo por ti.
-¿Estaba?
-Al parecer ya te estaba olvidando.
-Estoy consiente del daño que cause en ella, no fue una idea brillante. Pero lo necesitaba, si ella al despertar decide ya no estar conmigo, lo aceptaré. Pero agotaré todas mis posibilidades.
-Solo no le hagas más daño, no quiero verla sufrir.
*
Por la noche me encontraba en casa, descansando.
Enzo cuidaría de Morgan por la noche hasta la mañana para que alguien más lo supliera. Quise quedarme pero todos se negaron y con órdenes estrictas me mandaron a descansar.
Las cosas no eran tan malas pero tampoco tan buenas, Morgan estaba estable pero con menos peso y aunque podría despertar en cualquier momento, no lo hacía.
Sus padres se encargaron de hacerle saber todo la situación, incluyendo mi presencia y la causa de su desmayo. Él nos advirtió que teníamos que ser precavidos y demasiado cuidadosos con cualquier noticia hasta que ella este mucho mejor. Por lo que no podrá verme en un tiempo.
Quise oponerme y claramente intenté buscar alguna solución, pero no la había y no la podía exponer.
Mi madre se encargo de preparar algo de comida y dejarla lista para mi, ella salió con unas amigas que no veía desde hace mucho tiempo y aunque estuve a nada de empezar a sospechar, ella puede hacer de su vida lo que quiera.
Después de cenar y darme un buen baño me recosté sobre la cama y cerré los ojos. Mi mente iba a mil por hora, imaginándome miles de situaciones catastróficas y más con la presencia del tal Martin, había cruzado miradas con él una que otra vez, pero ambos sabemos que no somos de nuestra gracia y que bueno que lo tenga claro.
De pronto caí rendido y dormí tanto que ni siquiera escuche el celular vibrar ni sonar el teléfono de la casa. En cuanto desperté revise el celular y encontré miles de mensajes y llamadas de todos.
"Morgan ya despertó"
Madre mía me arregle lo más que pude y salí rumbo al hospital, estando ahí claramente no me dejaron verla y aunque por mas que me lo negaron no acepte, me colé y pude entrar a verla.
Me escondí detrás de la cortina y por un pequeño hueco la divisé, ella estaba en compañía de Enzo.
-Vaya susto que nos metiste, sufrimos mucho.
-¿Y Bruno?
-La maldita rata huyo, pero todo esta bien. ¿Como te sientes?
-Un poco mareada, pero estoy bien. Aunque me hormiguea el cuerpo.
-Es normal, pronto te recuperaras y saldrás de aquí.
-¿Alguien mas supo de esto?
-¿Con alguien más te refieres Alessandro?
-Si.
-¿Quieres la verdad?
-Sé que es un no. Pensé que podría obtener algo diferente y ya veo que no.
-Deja de decir tonterías, claro que sabe y en cuanto se entero viajo hacia acá. Él igual a sufrido bastante.
-¡¿Donde está?!
-No tiene permitido verte, órdenes del doctor.
-¿Pero porqué, que hizo?
-No hizo nada, pero tienen miedo de que recaigas, no debes de tener impresiones fuertes.
-Lo extraño.
-Y él te extraña a ti, lo he visto.
Sus ojitos sé aguaron y Enzo corrió abrazarla.
Me dolió en el alma verla sufrir, verla llorar y por supuesto verla en esa cama de hospital con su semblante totalmente destruido.
-¿Que vas hacer cuando lo veas?
-Primero lo abofetearé, le dire miles de cosas y le echaré en cara todo lo que me hizo sufrir. Después de eso me aventaré a sus abrazos.
-¿Lo amas?
-Con todo mi corazón, ¿pero y si él ya tiene a alguien más y solo vino aquí por el cariño que me tiene?. Auch, escuché mi corazón romperse.
-Morgan, es fundamental que hables con él, después ambos sabrán que hacer con su vida.
-Tienes razón, estoy algo cansada, creo que dormiré un rato.
-Descansa enana, te amo.
-Y yo a ti.
Enzo salió de la habitación y yo, detrás de él.
-¿Escuchaste cierto?
-Claro que lo hice, lucharé por ella.
-Hagan las cosas bien y ámense tanto como dicen, no la hagas sufrir.
-No lo haré.
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Espero les guste, no olviden votar y comentar.
Las amo.❤️
Ig: raaquellr7
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E N T U P I E L |B O R R A D O R|
Teen Fiction-Eres mía y me vale una mierda lo que quieras hacer, lo que es mío siempre está bajo mi control.- La tomé por el cuello para recostarla suavemente sobre el colchón. -¿Y acaso tú eres mío?. La forma en que Morgan me veía solo hacia que mi auto contro...
