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Morgan.

Me cuestione la mayor parte del día, en llevar acabo mi decisión o no. Algo en mi quería, pero los nervios y la vergüenza iban debilitando poco a poco mi decisión pero tome el valor suficiente para hacerlo.
Se que es raro que vista lencería tan seductora y provocativa cuando no he tenido intimidad ni cualquier otro tipo de relación con un hombre, pero me gusta verme bien y sexy pero para mí, no para nadie más. Pero ahora influye demasiado en la reacción de Alessandro y realmente me gusta ver cómo venera mi cuerpo, me siento muchísimo mas segura de mi misma.

Desperté entre sus brazos, me dolía todo el cuerpo, mis piernas pesaban demasiado y mi flor punzaba. No pensé que fuera algo tan incómodo después de hacer algo tan delicioso.

Me removí en mi lugar y salí de la cama con mucho cuidado, Alessandro estaba profundamente dormido, no quería despertarlo, prefiero dejarlo descansar.
Camine hacia el baño y me metí a la ducha, el agua tibia relajo mis músculos y el dolor desapareció un poco, estaba apunto de enjabonar mi cabello cuando sentí sus manos en mi cintura.

-Buenos días nena, ¿Porqué no despertaste?.

-Buenos días, lo siento, te veías muy cómodo y no quise despertarte.

-¿Cómo te sientes?.

-Bien, algo dolorida, sobre todo ahí abajo, pero bien.

-¿Fui muy rudo, te lastime?.

-No, para nada, todo estuvo bien. Supongo que es normal, es mi primera vez.

-Tienes razón, déjame ayudarte.

Alessandro tomo poco de shampoo en sus manos y comenzó a enjabonar mi cabello, dió un pequeño masaje y comenzó a enjabonar mi cuerpo. Sus manos pasaron por todo mi cuerpo hasta que se detuvieron en mis pechos, masajeó bastante y se perdió en ellos, su mirada dejo de ser clara y su respiración ya era entre cortada.

-Se que estás adolorida, pero quiero follarte ahora mismo.

Claro que estaba adolorida, pero no me podía negar a estar entre sus brazos.

-Hazlo.

Alessandro me jalo hacia él y comenzó a besarme, su beso era salvaje, lleno de deseo. Sus manos fueron directo a mis nalgas y comenzó apretarlas y masajearlas, mis pezones ya estaban demasiado erectos así que bajo su boca y los lamió, los mordió hasta el punto en qué comenzará a mojarme cada vez más.
Cerró la llave de agua y me dio la vuelta sobre el vidrio de la ducha, había una especia de escalón ahí, así que me recargo sobre él.

-Para el culo preciosa, trataré de ir lento.

Hice caso a lo que me dijo y como pude me acomode en cuatro, la punta de su pene se paseo unos segundos por mi raja hasta que entró en una sola estocada. Sentí un ardor y algo de incomodidad, pero en cuanto comenzó a moverse el placer me inundó.
Sus estocadas eran lentas pero agresivas, entraba de un solo golpe y eso comenzaba hacer un nudo en mi vientre.

Sus movimientos siguieron hasta que comenzó a moverse más y más rápido, claro está que yo me corrí antes que él y trate de mantenerme de pie lo suficiente para el logrará terminar y así paso, después de unos minutos Alessandro se vacio en mi y me tomo por las caderas para evitar que me golpeara.

-Eres tan exquisita, creo que jamás me cansaré de follarte.

-Yo nunca me cansaré de que me folles, pero justo ahora estoy demasiado cansada.

-Lo se muñeca, ven, terminemos de bañarnos.

De nuevo abrió la llave de agua y comenzamos a bañarnos, fue rápido y sin tanto contacto físico, ya que de nuevo terminaríamos gimiendo.
Salimos de la ducha y nos vestimos con algo ligero, opte por ponerme una falda, un top y mis tenis.
Deje mi cabello al aire libre y salí de la habitación, Alessandro vestía un short deportivo, una playera negra y sus deportivas, realmente era muy guapo.

E N T U P I E L  |B O R R A D O R|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora