Alessandro
-Vas muy bien Alessandro, tu progreso ha sido favorable y veo que has reafirmado la relación con tu madre.
-Aún es un poco difícil, pero ambos nos damos nuestro espacio para poder asimilar mejor las cosas.
-Me alegra escuchar eso. Ahora pasemos a un tema que no es mucho de tu agrado, si decides volver a Italia y te das cuenta que Morgan está con alguien más, ¿que harás?
-Estoy seguro de que haré una gran rabieta y me dolerá demasiado, pero me iré.
-¿Que tan seguro estás de eso?
-Para nada seguro.
-¿Que harías para recuperarla?
-Honestamente, todo.
-¿Aunque le mientas?
-Pueden ser mentiras piadosas.
-Error Alessandro, recuerda que si dejas ir a una persona también es bueno.
-Pero ni siquiera puedo imaginármelo.
-Tienes que hacerte a la idea de que puede ser o no una posibilidad.
-Morgan no es así y se que no me haría a un lado tan rápido.
-Tu la hiciste a un lado.
-Yo no la hice a un lado, me fui y la deje en paz para estar bien.
-Y pudiste haberlo estado pero con ella.
-¿Estas en mi contra o de que se trata esto?
-Vamos, tranquilo. Lo que quiero hacerte entender son dos cosas, la primera, esta bien si intentas dejarla o si no, pero la segunda es, que nada te garantiza que ella te siga esperando.
Es una chica hermosa, tu mismo me has mostrado sus fotos, estoy segura de que hay muchos hombres detrás de ella.
-Pero ninguno de ellos, son tú.
-¿Qué?
-Eso me lo dijo una vez, cuando discutimos.
-Veo que será mucho más difícil sacarla de tu corazón.
-Y lo será, ¿hemos terminado?
-Así es, ve a casa y descansa, no vemos la siguiente semana.
Me despedí de ella a lo lejos y salí del consultorio, automáticamente tomé mi celular y le marque a mi padre. Sonó varias veces y nunca contesto y era totalmente extraño, siempre respondía a mis llamadas o tan siquiera me avisas si tendría algún compromiso.
Salí del edificio y justo al dar la vuelta, celular comenzó a sonar
-¿cómo estás muchacho?
-Mejor, ¿y tú?, ¿estás ocupado?
-Bien hijo, en lo absoluto, estaba con los Rizzoto y no alcance a contestar.
-¿Como esta ella?
-No la he visto, casi nunca esta en su casa.
-¿Pero esta bien?
-Supongo que lo está, sus padres están muy tranquilos.
-¿Desde hace cuanto que no la ves?
-No recuerdo muy bien, creo que ya son tres semanas.
-Es bastante tiempo, espero este bien.
-Lo está, pero cambiemos de tema, ¿como vas con tu terapia?
-Mejor, tengo un avance enorme y ahora ya no me queda mucho que hablar y tratar de sanar.
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E N T U P I E L |B O R R A D O R|
Teen Fiction-Eres mía y me vale una mierda lo que quieras hacer, lo que es mío siempre está bajo mi control.- La tomé por el cuello para recostarla suavemente sobre el colchón. -¿Y acaso tú eres mío?. La forma en que Morgan me veía solo hacia que mi auto contro...
