Morgan.
Mis piernas quedaron débiles que me fue imposible caminar con normalidad durante unos minutos, realmente dolían y muchísimo, más mi culo que Alessandro no dejaba de nalguear, podría jurar que parece niño pequeño recibiendo su dulce favorito. Porque me veía con cara de hambre, de deseo, sus ojos brillaban y sospechaba que su boca se hacía agua.
Después de caminar por unos minutos y volver a toparnos con Bruno, todo siguió con normalidad, Bruno seguía conversando conmigo y realmente quería provocar a Alessandro de perder de nuevo el control y follarme delante de todos, pero mis piernas ya no lo resistirían.
Lizzy y Caroline no me dejaron atrás y comenzaron a platicar varias cosas sobre Estados Unidos, siendo sincera siempre he viajado con mis padres a diferentes partes del mundo, pero nunca Estados Unidos, no tengo idea de porque no.
Decidimos sentarnos en una pequeña mesa cerca de una fuente, realmente el clima era perfecto y mucho más la compañía, todo fluía, no había problema con nada. La noche comenzó a enfriar, dieron las dos de la mañana y nosotros seguíamos dentro del hotel como si nunca fuéramos a salir de ahí.
Alessandro me ofreció su saco y me pego a él para brindarme un poco más de calor, solo estuvimos unos minutos ahí hasta que entramos de prisa, el frío comenzaba a ser más crudo.
Mis padres y el señor Harry seguían conversando, pero el ambiente ya no era tan tenso como cuando nos fuimos, ahora reían e intercambiaban tragos, que raro de mis padres.
-Hemos vuelto padre, la temperatura bajo demasiado y haya fuera hace demasiado frío.
-No se preocupen, ya pueden subir a dormir niños, descansen.
Bruno y sus hermanos se despidieron de nosotros y se fueron, mis padres seguían hablando como si su vida dependiera de ello y siendo sincera tenía sueño pero mas ganas de follar.
Me acerque con discreción a mi madre y le hable al oído.
-¿Tardaremos mucho en irnos?.
-No lo se nena, ¿Tienes sueño?
-Bastante, hace demasiado frío y mis piernas se están congelando.
-No te preocupes, adelantate con Aless, más tarde llegaremos.
-De acuerdo, los veo mañana, con mucho cuidado.
Alessandro y yo nos despedimos y salimos del hotel, puso el auto en marcha y en menos de veinte minutos estábamos fuera de la casa, tenía mucho tiempo en que no hacía tanto frío en Sicilia.
-¿Que mierda le paso al clima?, ¿En qué momento cambio todo?.
-Hey niña, esa boquita.
Y si, aquí comenzaba el juego.
-¿Me vas a castigar por decir malas palabras papi?.- camine cerca de él antes de subir las escaleras y simule darle un beso para darme la vuelta y subir sensualmente.- yo creo que no.
-No me retes Morgan.
-Y si lo hago, ¿Qué?.
-Te puedes arrepentir.
-Quiero arrepentirme.
Justo en ese momento deje de sentir el piso y de nuevo termine sobre su hombro, camino unos cuantos metros hasta entrar a su habitación y tirarme sobre la cama.
-¿Quieres que sea rudo y cruel contigo?.
-Mhhh, si papi.
-Perfecto nena, ponte en cuatro.
Cómo toda niña obediente, me acomode y levanté mi culo lo más que pude para que mi hombre disfrutará de el y de la vista.
-Oh nena, me pones duro con solo verte.
Levantó mi vestido y comenzó a masajear mis nalgas, sus manos iban y venían una y otra vez sobre mis muslos y mi parte interna, pasaba levemente sus dedos sobre mi clítoris y entrada, estába casi segura que podría correrme solo con su toque.
-Más papi, ahhhh!
-¿Ahora la nena quiere más?, No te has portado muy bien.
-Prometo portarme bien papi.
Justo en ese momento metió dos dedos en mi coño y comenzó a moverlos levemente pero con fuerza, se sentía delicioso.
Siguió así por varios minutos hasta que estuve apunto de correrme y saco sus dedos para comenzar a nalguearme a su antojo.
-Eres deliciosa y más te vale no volver a quejarte, puedo dejarte sin que te corras las veces que yo quiera.
Iba a protestar, pero sabia que cumpliría su palabra.
-De acuerdo papi, ¿ahora puedo ir a mi habitación a cambiarme de ropa?, tengo algo que mostrarte.
-¿Tardaras?.
-No papi, en menos de dos minutos estoy aquí, pero te necesito desnudo.
-¿Desnudo?
-Si, eso dije papi.
-Perfecto, puedes irte.
Me levanté de la cama y salí de su habitación quitándome la ropa en el camino a la mía, al llegar tome las pequeñas prendas de lencería y me las puse.
Arregle un poco mi cabello y de nuevo fui a su habitación,
Alessandro tendría la erección más rica de toda su vida, de eso estoy segura.
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Espero les guste, no olviden votar y comentar.
Besos.❤️
Ig: raaquellr7
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E N T U P I E L |B O R R A D O R|
Genç Kurgu-Eres mía y me vale una mierda lo que quieras hacer, lo que es mío siempre está bajo mi control.- La tomé por el cuello para recostarla suavemente sobre el colchón. -¿Y acaso tú eres mío?. La forma en que Morgan me veía solo hacia que mi auto contro...
