Morgan.
Dejé todo en su lugar y de nuevo me recosté en la cama, no dejaba de darle vueltas al asunto, ¿Dónde está ella?.
Tome mi celular y converse durante unos minutos con Enzo, hasta que se escuchó ruido fuera de la habitación e intente hacerme la dormida.
Sentí su mirada sobre mi, recorrió mi cuerpo varias veces y justo cuando creí que se iría, se acercó más y mi piel reaccionó a él. Mi piel se erizo por completo y mi corazón iba a mil por hora.
-Es claro que no estás dormida, ¿Quieres comer?, Traje algo del super.
-No tengo hambre.
No iba a obtener nada bueno con mi actitud pero no bajaría la guardia para que de nuevo vuelva hacerme daño cuando no me he comportado igual que él.
-Morgan por favor, tienes que comer algo. Tengo que hablar ciertas cosas contigo.
-No tengo hambre, no es necesario que salga de aquí para que podamos hablar. Aparte tenemos que regresar, Enzo está solo y no quiero que se sienta incómodo.
-Tu amigo puede esperar.
Me levanté de la cama y salí de la habitación, al pasar a un lado de él quise abrazarlo y hacer como si nada hubiera pasado, su aroma me inundó por completo y estuve a nada de hacerlo, pero me detuve y camine hacia la cocina.
-¿De que quieras hablar?.
-Sobre mi actitud, lamente haberme comportado así contigo, no tienes la culpa.
-Te perdono, ¿Es todo?.
-Por favor Morgan, lo lamento.
-Te estoy diciendo que te perdono, ¿Que más quieres?.
-Qué cambies tu actitud conmigo.
-No será tan fácil, realmente yo no me comporte de mala manera contigo y jamás te alcé la voz.
-Lo se y por esa misma razón te estoy pidiendo una disculpa, las cosas se salieron de control y recorde cosas que no tenía que haber recordado.
-¿Cómo que?.
Creo que por fin está sería una buena oportunidad en saber sobre su madre, Alessandro a simple vista parecía un hombre tranquilo y feliz, pero conforme entrabas a su vida era todo lo contrario, varias cosas lo atormentaban totalmente.
-Mira ahora no me apetece hablar sobre eso, son cosas que simplemente no quiero recordar. Solo te pido que tengas un poco de paciencia conmigo, no soy bueno manejando mis emociones.
-Está bien, ¿ahora que haremos?
-¿Que quieres hacer?, Podemos ver películas, jugar un rato.
-Me quedó con las películas, ¿Quieres algo de comer?.
-Palomitas está bien, escojere la película.
Alessandro camino hacía la sala y comenzó a buscar la película correcta para un momento como este. Mientras que yo me encargue de buscar las palomitas por toda la cocina hasta que las encontré dentro de una pequeña caja.
Alessandro se veía completamente afectado, su actitud no era la misma y sobre todo él no era el mismo.
Me límite a pensar solo en las palomitas y ponerlas en un bowl, camine hacia la sala y lo encontré perdido viendo la tele apagada.
-¿Sucede algo?.
-No, para nada, ven.
Me jalo de la mano y me sentó a su lado, su brazo rodeado mi cuello y subió mis piernas sobre las suyas.
-Veremos Batman, espero te guste.
-Me parece perfecto.
La película inicio y todo marchaba muy bien, los dos estábamos realmente entretenidos, hasta que comenzó a darme demasiado sueño y me acurruque sobre su pecho, pareció notarlo desde un principio pero no le tomo tanta importancia hasta que deje de emocionarme y comenzó hacerme leves caricias sobre mi cabello.
Aparentemente podría estar sumamente dormida, pero no dejaba de estar al pendiente de él.
De pronto apagó la televisión y comenzó a recorrer mi rostro demasiadas veces, me planto un pequeño beso en la frente y dio un suspiro tan grande que me dejó pensando varias cosas, como si algo le hiciera falta.
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E N T U P I E L |B O R R A D O R|
Teen Fiction-Eres mía y me vale una mierda lo que quieras hacer, lo que es mío siempre está bajo mi control.- La tomé por el cuello para recostarla suavemente sobre el colchón. -¿Y acaso tú eres mío?. La forma en que Morgan me veía solo hacia que mi auto contro...
