39

6.3K 364 31
                                        

Morgan.

Pasaron alrededor de cuatro semanas, Alessandro y yo pocas veces nos vimos. Mientras él arreglaba asuntos del trabajo y la situación de Lía y yo estaba vuelta loca con trabajos, tareas y ahora exámenes.

Llegué a casa con un dolor de cabeza terrible, mis ojos ardían y todo mi cuerpo pesaba, estaba más que agotada por las clases. Cambie mi ropa y seguí haciendo mis trabajos, después de un rato mis padres llegaron a casa, haciendo sus maletas, tendrían que volar de urgencia con el señor Harry para informarle sobre un problema con una de sus empresas en Estados Unidos.
Llegarían el lunes por la tarde, así que tendría que estar sola tres días.

Termine con todos mis pendientes y me meti a las cobijas alrededor de las dos de la mañana, rápidamente me quedé dormida.

*

Desperté por el olor a comida, por un momento llegue a pensar que los vecinos estarían haciendo una reunión en el jardín trasero, pero el olor venía de la parte de abajo.
Me pare rápidamente y baje las escaleras, asome un poco cabeza por la puerta y vi bastante comida sobre la mesa, poco a poco me fui acercando y vi Alessandro haciendo el desayuno.

-Buenos días nena, ¿Cómo estás?.

-Hola, ¿Que haces aquí?.

-Tus padres me dijeron que saldrían fuera y mi padre tiene una copia de las llaves de tu casa, así que quise venir a verte. Hoy no tengo nada de trabajo y quiero aprovechar el día contigo.

-Ahora que lo dices me parece perfecto, te extrañe.

-Y yo a ti corazón, ven.

Se dio la vuelta y me extendió los brazos, lo abrace y beso mi cabeza.
Tenía días sin verlo, sin tener un tiempo a solas como ahora y tal vez solo tal vez, el castigo lo quiero recibir yo.

Nos dimos un muy largo beso y fue raro porque ninguno de sus toques fueron con otra intención, era delicado, suave.

-Saldremos en la noche nena, tienes todo el tiempo que quieras para ponerte muy muy guapa.

-¿A dónde iremos?.

-Iremos a cenar, es un lugar muy elegante.

-¿Celebramos algo?.

-Ya no puedo decir más, solo ponte más guapa de lo que ya eres.

-De acuerdo, ¿Que haremos?.

-¿Quieres dormir, ver películas?, Lo que tú quieras nena estoy para complacerte.

-¿Te sientes bien?.

-Claro amor, ¿Porqué?.

-Mmm, solo curiosidad.

Seguí desayunando con calma aunque era muchísimo más raro que al principio, baje solo con un camisón, sin brassier y pareció no importarle en lo absoluto.

Le ayude a lavar los trastes a dejar limpia la cocina y fuimos a mi habitación para ver alguna película, se acomodo en la cama y me recibió en sus brazos. Juraba que al menos haría algo, pero no, se quedó quieto y tranquilo.

Realmente su quietud comenzaba a ponerme los pelos de punta.
El tiempo se pasó muy rápido, terminamos de ver una película que ni siquiera le pusimos atención por estar platicando, justo antes de poder tomar las riendas del deseo, el celular de Alessandro sonó y se levantó de prisa para ir a contestar al baño. Y no tardó mucho, salió con bastante prisa.

-Me tengo que ir nena, vengo por ti a las ocho en punto.

-¿Sucede algo?.

-Para nada, ponte muy guapa, te quiero.

-De acuerdo, te veo más tarde.

Salió de la habitación corriendo y lo único que se escuchó fue la manera tan brusca que cerró la puerta.

Esta muy muy raro y eso me preocupada excesivamente.

Comencé arreglar mi cuarto y escojer algún vestido bonito que ponerme, tome un vestido blanco con avertura en la pierna y me metí en la ducha.

Al salir seque y ondule mi cabello, no maquille tanto mi rostro, lo que más destaque fueron mis labios, de un rojo encendido.
Faltaban diez minutos para las ocho, así que me di prisa para guardar mis cosas en mi pequeño bolso.

Al bajar las escaleras me coloque mis zapatillas y justo en ese momento el timbre sonó.
Me acerque abrir y ahí estába Alessandro, vestido con un traje negro, se veía realmente hermoso.

-Madre mía, te ves hermosa.

-Estas muy guapo.

-Bien, vámonos, si me espero más no saldremos de aquí.

Encendió el auto y tomo un rumbo que yo no conocía, pasaron alrededor de cuarenta minutos y se detuvo antes de llegar.

-Bien nena, tengo que cubrirte los ojos, me dices si te lastimó.

-Hey espera, ¿Sucede algo?.

-Confia en mi, ¿Si?.

-Está bien.

Cubrió mis ojos y de nuevo se puso en marcha, no paso mucho cuando lo escuché bajar y abrir la puerta de mi lado.
Con mucho cuidado me ayudó a bajar y me guío por el camino, podría escuchar algo de ruido pero nada que pudiera reconocer.

-Joven Gali, ya todo está listo, puede pasar.

-Gracias Max.

Paso detrás de mí y me dio un pequeño beso en el hombro.

-Te voy a dejar aquí nena, solo dame unos dos minutos y te descubres los ojos, tu sabrás llegar.

-¿Qué?.

-Confia en mi, te quiero.

Se alejo poco a poco y espere un poco más hasta que me decidí a quitarme la tela.
Mis ojos estuvieron a nada de salirse de mis cuencas y mi corazón empezó a latir con fuerza, no podía creerlo, ni siquiera podía moverme de dónde estaba.

*****
No me maten, pero a veces disfruto dejarlas con la intriga, disfrútenlo mucho y no olviden votar y comentar.

Besos.❤️

Ig: raaquellr7

E N T U P I E L  |B O R R A D O R|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora