Morgan.
Desperté con un dolor de cabeza terrible, mi cerebro punzaba y mis ojos ardían.
Recuerdo haber estado con Enzo en el mirador, tomando de la boca de la botella, los dos y estábamos un poco ebrios así que decidimos regresar a casa y justo antes de poder llegar a la suya, le suplique que me trajera al departamento de Alessandro, se negó tanto que al final me baje del auto y me vio tan decidida a irme sola que accedió a traerme.
Subí hasta la puerta del departamento y cuando vi que realmente no quería hablar conmigo fui de vuelta hacia el ascensor pero antes de llegar me cargó en su hombro y me llevo directo a la cama, después de ahí no recuerdo absolutamente nada.
Me levanté poco a poco y como pude me fui hacia el baño para lavarme la cara, viendo mi reflejo atraves del espejo comprobé que no me había puesto una mano encima, mi ropa interior estaba intacta al igual que mi piel.
Lave mi cara, mis dientes e hice mis necesidades, al salir del baño tome toda la valentía del mundo y abri la puerta, camine hacia la sala y lo vi acostado, durmiendo boca abajo en una posición un tanto incómoda.
Fui a la cocina para preparar algo de café y con el ruido que hiciera se despertara por completo.
No pasaron ni diez minutos cuando sentí su mirada en todo mi cuerpo, la peor idea que pude haber tenido fue salir de la habitación sin algo que me cubriera.
-¿Quieres un poco de café?
-Por favor.
Me di la media vuelta y le entregué la taza, me senté frente a él y le di un sorbo.
-¿Me vas a dejar hablar?.
-Para eso vine y quiero la verdad Alessandro.
-¿Follaste con Enzo?.
-¿Follaste con Lía?.
-Claro que no.
-Ahi tienes tu respuesta.
-¿Entonces si te hubiera dicho que si, hubieras respondido lo mismo?.
-Tal vez.
-De acuerdo, no folle con ella. Y lamento todo lo que pasó, si fui a Florencia pero regrese antes.
-¿Y que más?.
-Tuve que ir ayudar a Lía con un asunto de su padre, el cabrón le quiere quitar todo y tuve que ir apoyarla. Regresaba hoy por la mañana pero Lía insistió en venir antes para salir con nuestros amigos, quise ir por ti salir contigo y terminar el día contigo pero supuse que estabas cansada por el colegio y decidí dejarte así.
-¿No pudiste haberlo dicho desde antes?.
-¿Y tú acaso me avisaste que saldrías con Enzo?.
-No tendría porqué hacerlo, porque no tengo que pedirte permiso de nada. Lamento igual no haberte avisado que saldría pero tú tampoco lo hiciste. Si al menos me hubieras dicho que ya habías regresado, tal vez y solo tal vez habría cancelado mis planes con Enzo, pero al igual que tú supuse que estarías en Florencia trabajando.
-¿Fue mi culpa?.
-Fue de ambos y respecto a Lía, lo entiendo pero necesito y quiero que me respetes, ya lo había hablado contigo.
-Y lo hago, no tienes porqué desconfiar. Perdón por como reaccione ayer nena, lo que menos quería era empeorar las cosas.
-Igual perdoname, no tuve porque haberme puesto así pero fue inevitable.
Alessandro se acercó a mi y me abrazo por atrás pasando sus manos por mi cintura.
-Ayer te veías muy hermosa, igual que ahora.
-Lo se, soy hermosa.
Alessandro comenzó a besar mis hombros y mi cuello, estaba apunto de caer cuando sus manos subieron a mis pechos, pero lo aleje.
-¿Que sucede?.
-Te voy a castigar.
Alessandro soltó una carcajada llena de ironía y sus ojos se encendieron.
-¿De que hablas?, Él que tiene que castigarte soy yo.
-Ahora no es así, yo no mentí, no tendrás sexo hasta que yo decidas.
-¿Es en serio esto Morgan?.
-Lo es, no estoy jugando.
-Pues parece que si, pero perfecto, quieres jugar, juguemos.
-Si así lo quieres, ¿Que vamos a desayunar?.
-Lo que tú quieras, hay bastante comida en el refrigerador.
-Mmm, tengo antojo de panqueques, ¿Quieres?.
-Si, lo que tú quieras.
Alessandro me dejó sola en la cocina, mostré una cara sería aunque por dentro me estaba muriendo de ganas de estar con él y por otra parte moría de risa. Su reacción de enojo me dejó con un gran sabor de boca y al menos lo tendría que cumplir una vez, para que supiera y se diera cuenta que conmigo no se juega.
Termine de hacer los panqueques y lo espere un rato en la cocina, no paso mucho para que se sentará a mi lado y comenzará a desayunar aún enojado.
-¿A qué hora te irás?.
-¿Me estás corriendo?.
-Morgan solo estoy preguntando.
-Mm, tal vez después de las tres, ¿Tienes planes?.
-Para nada, podemos ver una película, si quieres e igual si no estoy castigado.
-Lo pensaré, ¿Quieres un poco más de café?.
-Por favor.
Cómo aún seguía en ropa interior y todo era demasiado pequeña, al bajar de la silla mis pechos quedaron a la altura de su rostro y pude ingeniármelas para que mi culo rozará con sus rodillas.
Su vista se clavo en mi culo y me siguió por toda la cocina hasta que volví a estar sentada, sus ojos eran oscuros y su quijada parecía romperse de tanta presión que estaba ejerciendo sobre ella.
Lo único bueno que saldría de todo esto sería la gran cogida que me daría de castigo, porque estoy segura que no me hará disfrutar lo suficiente.
-Vamos a recostarnos un rato, estoy muy cansada.
-Vamos.
Me tomo de la mano y fui directo hacia la habítacion, gatee hacia las almohadas y quedé boca abajo, escuché un suspiro demasiado cargado de su parte y se acomodo a lado de mi.
Sinceramente ya no sabía para quien era el castigo, si para mí o para él porque lo único que estaba logrando era acumular sus ganas de follar para que al final la que termine llorando sea yo.
Me recosté en su pecho y lo abrace, su respiración se hizo más ligera y cerró los ojos. Me dedique a mirarlo durante varios minutos hasta que discretamente abrió un ojo y me miró.
-¿Acaso me estás mirando?.
-Claro que lo hago, eres hermoso.
-¿Mucho?.
-Sabes que si, engreído.
-Asi me quieres, ¿O no?.
-Demasiado para ser verdad.
-¿Tanto para que me quites el castigo?, Me estoy volviendo loco Morgan.
-No llegó a tanto, pero puedo pensarlo, ahora duérmete.
Lo abrace y cubrí nuestros cuerpos con las mantas, alguien tendría que tener aunque sea el más mínimo control y esa sería yo.
****
Chiquillas, en unas horas subire las P&R de Morgan aún tienen tiempo de escribir sus preguntas.
No olviden votar y comentar.
Besos.❤️
Ig: raaquellr7
ESTÁS LEYENDO
E N T U P I E L |B O R R A D O R|
Teen Fiction-Eres mía y me vale una mierda lo que quieras hacer, lo que es mío siempre está bajo mi control.- La tomé por el cuello para recostarla suavemente sobre el colchón. -¿Y acaso tú eres mío?. La forma en que Morgan me veía solo hacia que mi auto contro...
