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Morgan.

Corrí a mi habitación y me deshice de mi uniforme, deje varios cuadernos sobre la cama y amarre mi cabello en una trenza, justo en el momento en que encendi mi laptop, mis padres entraron a la casa.

-Morgan, hemos vuelto nena!

-Hola, ahora bajo.

Tome mis sandalias y baje hacia la cocina, ambos se prepararon algo de cenar y seguieron como si nada.

-¿Cómo les ha ido?.

-Bien cariño, tu madre tiene audiencia en dos días y hasta el momento todo pinta muy bien.

-Oh, que bien, todo saldrá perfecto estoy segura.

-Espero que si nena, ¿Quieres cenar algo?.

-Si, yo me preparo, ustedes sigan.

Me prepare algo ligero de cenar y todo paso con normalidad y en silencio, al terminar cada quien subio a su habitación.
Termine mis tareas y algunos pendientes y me meti a la cama, tenía pensado en llevar algunas prendas al departamento de Alessandro y no estar siempre con el uniforme, me hice una lista mental de lo que podría llevar y me quedé sumamente dormida.

*

Entre corriendo al instituto, de nuevo mi padre y su pereza de hacer las cosas rápido, corrí hasta el aula y estuve a nada de quedarme fuera de la clase.

-Señorita Rizzoto, le recomiendo levantarse más temprano.

-Lo haré, disculpe, ¿Puedo pasar?.

-Entra y que sea la última vez.

Caminé hacia Enzo y con su mirada reprobatoria sobre de mi, me senté a su lado.

-Pense que no llegarías, ¿Porque te despiertas tarde?.

-Ha sido culpa de mi padre y su mania de no apurarse.

-Ahora la culpa la tiene tu padre, que conveniente.

-No te estoy mintiendo, tengo algo que contarte.

-Vale, dilo, ¿Que sucede?.

-Alessandro me ha dado llaves de su departamento.

-¡¿Que?!, ¡¿O sea que si van en serio?!

-Claro que vamos en serio, que esperabas.

-Mierda, que estrés.

-Algun día te vas a enamorar y no dirás lo mismo, ahora cállate.

Las clases avanzaron, todo paso muy deprisa y obviamente saturando mi cabeza de información, la chicharra de nuevo nos salvó y me fui hacia casa caminando.
En cuanto entre me quite las balerinas y camine hacia la cocina y busque algo ligero que comer, así que tome una manzana y subí a mi habitación, cubrí mi cama con las mantas y ordene un poco la pieza para comenzar hacer tareas.

Quince minutos después el timbre sonó por toda la casa, ¿Quién demonios era?, No lo sabía y era totalmente raro porque mis padres no estaban y a ellos siempre los buscaban. Baje las escaleras y al abrir la puerta me encontré con Alessandro, su rostro estaba totalmente rojo y sus ojos oscuros.

-Oww, ¿Que pasa, estás bien?.

-No, estoy que me lleva la mierda.

Fui detrás de él cuando entro a la sala y se sentó frente a la televisión, cubrió su rostro con sus manos y soltó un gruñido.

-¿Quieres hablarlo?.

-Estoy llevando el divorcio de una pareja que juntos construyeron una empresa, ambos quieren la misma aparte. Lo que impide hacer eso, es que la señora al iniciar el proyecto dio más de la mitad para que se realizara. Y ahora el maldito cabrón de su esposo, me ha metido una demanda a mi al igual que a ella.

E N T U P I E L  |B O R R A D O R|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora