Alessandro.
Odiaba su actitud, como si nada pasará. Ni siquiera tenía idea de porque estaba así y era lo que más me molestaba, como si no supiera lo maldito celoso que soy y a veces lo enfermo que puedo verme por ser así.
Durante todo el vuelo de regreso se la paso hablando con ese tipo y el parecía estar maravillado porque nunca le quitó la mirada de encima.
Y claramente no creo que haya mencionado que tiene novio, se lo guardo y perfecto, desbordó mi coraje y mis celos y tal vez ahora que podía arreglar las cosas con ella simplemente no pude y la deje ir.
Aunque siendo sincero fue lo mejor, ningún tipo de conversación terminaria bien.
Después de varias horas en estar pegado a la computadora redactando demandas, dando solución a varios casos, termine con los pendientes del día y decidí irme a casa para descansar un poco y poder dormir.
Al llegar todo estaba limpio y acomodado, la señora de la limpieza se encargaba de dejar reluciente todo el departamento y marcharse antes de que yo llegue.
Me despoje de todas mis cosas y camine hacia mí habitación, cambie mi ropa por algo más cómodo y me recosté, tome mi celular, revise mis mensajes tenía algunos de varios clientes, pero ni uno solo de Morgan. Es más ni me tomé el tiempo de haber visto lo de un día anterior y aunque no me gustaba para nada la idea le escribí varios mensajes.
-Lamento el comportamiento que tuve en la tarde, no tenía idea que irías a la oficina y no tuve tiempo de procesar las cosas. Mañana ire por ti al instituto, te veo en la esquina así podemos hablar con más tranquilidad.
Descansa nena, te quiero.
Después de varios minutos, lo leyó enseguida y solo respondió una carita feliz.
-(:
Era claro que estaba molesta y triste, la comenzaba a conocer muy bien.
Deje mi celular en la mesa de noche y me acomode para dormir.
*
Durante toda la mañana me encargue de resolver mis pendientes y tener la tarde libre para poder estar con Morgan, me sature un poco de trabajo y comenzaba a ponerme de malas, pero tendría que arreglar las cosas con ella a como diera lugar y no dejar pasar más tiempo.
Justo quince minutos antes de que dieran las tres acabe con todo y salí de la oficina, encendí el auto y me dirigí a su colegio, por fortuna no se encontraba lejos.
A los pocos minutos sonó la chicharra y comezo a salir gente por varios lados, algunos todavía se comportaban como niños chiquitos y otros tomaban la postura de irse más rápido que el agua, después estaban los populares que se quedaban cerca de la salida para poder platicar, espantar e irse.
Y claramente después estaba Morgan, quien salió acompañada de Enzo, platicando y riendo como si nada, se veía realmente bien con aquel uniforme, aunque un poco corto de la falda, lo lucía solo como ella sabía.
Poco a poco se fue acercando a la salida y al verme se despidió de Enzo y camino hacía el auto para después subirse.
-Hola.
-Hola nena, ¿Cómo te fue?.
-Bien, todo tranquilo.
-Perfecto, iremos a comer a mi departamento.
-¿Regresarás a la oficina?.
-No, tengo la tarde libre para estar contigo.
-Mmm, ya veo.
-Se que estás molesta y un poco triste por mi comportamiento de ayer, apesar de estar saturado de trabajo estaba realmente celoso, durante todo el vuelo te la pasaste hablando con ese tipo.
-No podía simplemente ignorarlo teniéndolo a un lado de mi. Converse con él un rato y después me quedé sumamente dormida.
-Lo entiendo, pero sabes cómo soy con eso de que otro hombre esté cerca de ti. Con demasiado esfuerzo soporto ver a Enzo cerca de ti.
-¿Y no era más fácil haberlo dicho ayer?.
-Lo era, pero me gusta complicarme las cosas.
-Ya me di cuenta.
No le contesté y me di prisa en llegar al departamento para poder hablar con más calma.
Al llegar subimos al elevador, le quite la mochila de sus hombros y entramos, su vista recorrio de punta a punta el departamento y después se aventó contra el sofá.
-Te perdono, ahora déjame dormir.
-¿Así de fácil?, ¿No estás tramando algo o si?.
-Dejarte sin follar una semana o tal vez dos, no lo sé.
-¿Qué?.- deje su mochila sobre la mesa y me acerque a ella, su cabeza estaba metida entre los cojines.- No hablas en serio, ¿O si?.
-¿Porque no debería de hacerlo?, Te comportaste como un maldito conmigo.
Me subí sobre ella con mucho cuidado y repartí pequeños besos por su cabeza, volteo su cuerpo hacia mí y me saco la lengua.
-Lo siento nena, mi intención no era hacerte sentir mal, simplemente me gano el coraje.
-De acuerdo, te perdono, pero en serio no me apetece follar, solo quiero descansar un buen rato y avanzar con varios proyectos y tareas.
-Entiendo, vamos a comer un poco, descansas y prometo despertarte para que hagas tus deberes.
-Está bien, vamos.
Me besó rápidamente y caminamos hacia la cocina para comer, calentamos algo de pasta y pollo, todo sabía realmente rico. Después de eso, Morgan fue a mi habitación y se recostó, se veía agotada, así que me recosté junto con ella y la deje dormir.
Su respiración dejo de ser tan pesada y se quedó dormida profundamente, intente dormir junto con ella pero no podía, en primera por qué no despertaríamos a tiempo y segunda, al despertar me darían ganas de follar y ahora solo quiero hacerla sentir bien, sin ninguna presión.
Alrededor de una hora y media comencé a despertarla y parecía estár muerta porque no respondía, si no fuera porque respiraba, estaría como loco desesperado llamando a urgencias.
-Ya voy, ya voooooy.
-Vamos nena, tienes tareas que hacer.
-Lo se, odio esto.
Se incorporo en la cama y se puso de pie, salimos hacia la cocina y comenzó hacer sus tareas en la isla, mientras que yo resolvia más pendientes para tener tiempo para ella durante la semana.
El tiempo se fue volando, dieron las ocho en punto y nos fuimos directo hacia su casa.
-Espero que mis padres aún no estén en casa, si no me van a matar!
-¿Olvidaste decirles?.
-Si, lo olvide por completo.
-Puedo hablar con ellos y decirles que te entretuve estudiando, no creo que tengan problema en que hayas estado conmigo.
-Espero que no.
Al llegar todas las luces de su casa estaban apagadas, así que esoo era una buena señal de que sus padres no se encontraban en casa.
-Ahhh, que bueno que no están, me voy amor.
-Adios nena, por cierto, ten.- saque las llaves del departamento y se las di, sus ojos se abrieron como platos.- Son las llaves del departamento, puedes ir cuando quieras.
-¿En serio?.
-Claro, cuando quieras verme o no quieras estar sola puedes ir, no tengo problema.
-Está bien, gracias!
Se abalanzó sobre mi, me dio un largo beso y bajo del auto.
-Adios, te veo luego, descansa.
-Adios nena, te quiero.
Entro en su casa y encendí el auto, llegué a mi departamento y como un día anterior, me puse cómodo y listo para dormir.
*****
No olviden dejar sus preguntas para Alessandro, pronto las subiré.
Voten y comenten.
Besos.❤️
Ig: raaquellr7
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E N T U P I E L |B O R R A D O R|
Fiksyen Remaja-Eres mía y me vale una mierda lo que quieras hacer, lo que es mío siempre está bajo mi control.- La tomé por el cuello para recostarla suavemente sobre el colchón. -¿Y acaso tú eres mío?. La forma en que Morgan me veía solo hacia que mi auto contro...
