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Alessandro.

Todo el día de la pasé con los nervios de punta, quería terminar de desnudarla pero quería tener todo listo antes de cualquier cosa.
Salí corriendo de casa de Morgan cuando me informaron que solo faltaba la decoración del lugar y para no perder tiempo y que se me hiciera tarde me fui deprisa.

Al llegar Max el encargado del lugar me recibió y me guío por todo le pequeño camino hasta la primer parada donde estaría el ramo de rosas amarillas, pensaba comprarlas rojas pero he visto que Morgan tiene una mayor preferencia por el amarillo.

-Todo está perfecto Max pero necesito que haya bastantes pétalos de rosas por todos lados, incluso hasta la entrada de la cabaña.

-De acuerdo joven Gali, enseguida lo haremos con permiso.

Max se retiró y de nuevo corrí hacia el auto para irme directo a mi departamento y comenzar arreglarme. Llegando me di una ducha muy rápida y comencé a vestirme, escoji un traje color negro con un moño, peine mi cabello de la manera más desente que me permitieran mis nervios.
Guarde la pequeña caja de terciopelo, guarde y escombre un poco mi habitación y de nuevo me fui corriendo a la casa de Morgan.
Llegué a las ocho en punto, no tardó mucho en abrir y cuando lo hizo me quedé en shock.

Se veía realmente preciosa con ese vestido blanco, no podía siquiera parpadear, no podía creerlo.

Me di prisa en meterla al auto y tomar rumbo hacia el pequeño restaurante, muy famoso, muy reconocido pero por hoy, solamente mío.
Antes de llegar cubrí los ojos de Morgan, durante todo el camino hasta llegar el inicio de los pétalos, ahí la dejé y me fui corriendo hacia el otro lado.

Tardó más de lo que pensé pero cuando llegó a mi, el pecho se me lleno de alegría. En qué momento me iba a imaginar estar enamorado de una mujer siete años menor que yo!!!

Le pedí que fuera mi novia, formalmente y acepto, se veía feliz al igual que yo, todo estaba bien, todo iba de maravilla con nosotros.
Cuando llegó el momento que tanto esperaba, todo fluyó, no hubo necesidad de palabras, de guiar un camino, el mapa lo vi traslado atraves de las curvas de Morgan y la hice disfrutar, le hice el amor porque es todo lo bueno que ella se merece y aunque tengamos ratos malos estoy seguro que podremos sobrellevarlos.

Después de estar activos toda la noche, alrededor de las cuatro de la mañana nos quedamos profundamente dormidos, Morgan termino más que cansada, adolorida de todo el cuerpo y aunque yo quisiera más y más su pequeño cuerpo ya pedia a gritos descansar.
La pegue a mi pecho y la arrope.

*
Al despertar ya no estaba a mi lado, el lugar donde durmió estaba frío sin rastro de ella. Me levante de la cama con poco de estrañeza, ¿Dónde estará metida?.

Recorri la casa y no estaba, comenzaba a preocuparme hasta que a lo lejos escuché su voz. Asome la cabeza hacia el jardín y la vi postrada en un camastro, tomando el sol y hablando por celular.

-No te preocupes, estoy bien. Ayer ya no pude avisarte y me salí de casa, me voy a quedar con Enzo, en cuanto esté en casa te aviso, adiós, te amo.

¿Tendría planes?.

-Hola nena, ¿Te irás con Enzo?.

-Hola amor, estaba hablando con mamá. Hablo al teléfono de la casa y como no conteste, llamo a Enzo y me cubrió diciendo que pase la noche con él, que seguía dormida. Le mentí diciendo que regresaría hasta mañana a la casa, pero me voy a quedar contigo.

-Estaba comenzando a molestarme, no me puedes dejar ahora por ti amiguito.

-Claro que no, ven.- se sentó en el pequeño camastro y me hizo un pequeño espacio para sentarme junto a ella, me metí entre sus piernas y recargue mi cabeza en su pecho, el clima era fantástico.- ¿Cómo dormiste?.

-Muy bien, ¿Y tú, sigues cansada?.

-Un poco, pero ya no tanto. Gracias por todo lo que hiciste.

-Gracias a ti por haber aceptado de nuevo, me encanta que te haya gustado.

-Y como no me iba a gustar, fue perfecto.

Acomode un poco mi cabeza para poder verla mejor, su vista estaba concentrada en el hermoso paisaje que teníamos frente a nosotros. Sus manos comenzaron acariciar mi cabello, y yo me centre en su rostro.

Sus pestañas largas y rizadas, su pequeña nariz y sus preciosas esferas color miel. Sus labios rosados y carnosos, nunca me había fijado en cada detalle de su rostro, es hermosa y no se que hice en toda mi vida para estar con ella, para haberla encontrado justo en el momento que pensé en caer de nuevo en la monotonía, apareció luciendo sus preciosas faldas, yendo de un lado a otro sonriendo sin importarle nada.

Lo único que quería en lo profundo de mi corazón es poder estar con ella mucho más tiempo y no cagarla, porque desde ahora es lo único que me da miedo.

*****
Ya saben, no olviden votar y comentar, las amooo.

Besos.❤️

Ig: raaquellr7

E N T U P I E L  |B O R R A D O R|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora