Después de mi cumpleaños —y del mal rato que me hizo pasar Carlos— mis hermanas ya lo tenían todo listo para lo que prometía ser la gran fiesta de revelación del sexo del bebé.
Desde las invitaciones hasta los juegos, se lucieron con cada detalle.
La decoración era perfecta, los bocaditos irresistibles, y la energía en el ambiente... simplemente mágica.
Joel miraba todo con admiración, rodeado de guirnaldas, globos, y un montón de caritas sonrientes.
—Amor, tus hermanas sí que se lucieron —dijo.
—Ni me dejaron ayudar. Querían encargarse de todo ellas solas —le respondí, divertida.
—Quieren ser las estrellas también.
—Déjalas, están felices.
—Bueno, vamos a disfrutar de la fiesta... ¡y a descubrir qué será nuestro bebé!
—Ya no aguanto la curiosidad...
Joel me miró con esa sonrisa que tanto amo.
—¿Te hago una apuesta?
—A ver, dime.
—Si es niña, seré tu esclavo por un año. Pero si es niño, tú serás la mía.
Reí.
—Trato. Pero yo también pongo una condición.
—¿Cuál?
—Si es niño, viajamos a donde yo quiera. Si es niña, tú eliges el destino.
—Hecho. ¡Queda grabado!
🎈 Primera pista...
Fabi apareció con un enorme globo negro y una sonrisa traviesa.
—La dinámica es sencilla: cuando revienten el globo, saldrán papelitos del color que representa el sexo del bebé.
—¡Ok! —dijimos Joel y yo al unísono.
Lo pinchamos juntos, llenos de emoción...
Y de repente, una lluvia de papelitos azules y rosados cayó sobre nosotros.
—¡Chicas, no se pasen! —dije entre risas.
—¡Es parte del suspenso! —rió Fabi.
—Jajaja, buena esa —comentó Joel.
—Ahora jugamos un rato, y luego revelamos de verdad —anunció Pame.
🧸 El juego de los nombres
Reunieron a todos en una ronda. El reto: escribir un nombre según lo que creían que sería el bebé.
¿Creías que era niña? Escribías un nombre de niña.
¿Creías que era niño? Uno de niño.
Joel escribió "Emilia". Estaba convencido de que sería niña.
Yo, aunque no estaba segura, puse "Mateo". Y ese resultó ser el más votado.
El nombre me encantaba... y no sabía que lo llevaría grabado para siempre.
🎂 Segunda pista frustrada...
—Ahora sí, vamos con otra revelación —anunció Pame con emoción—. En la torta hay una cinta. Cuando la jalen, saldrá del color del sexo del bebé.
Nos acercamos Joel y yo, tomamos la cinta y empezamos a jalar...
Al principio parecía que salía un color claro...
Pero al terminar de jalarla: ¡otra vez azul y rosa!
Me frustré. Ya no quería más pistas.
Solo quería saber.
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Una Historia de amor
RomanceNo todas las historias de amor son iguales. Algunas duelen. Otras confunden. Algunas te rompen, y otras te reconstruyen. Andy no sabía que entre un trabajo nuevo, un mensaje extraño y una noche de debilidad... su vida cambiaría para siempre. Esta es...
