Capítulo 42 - Desde los ojos de Joel

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Narrado por Joel

Cuando Andy me dijo que sus amigas de España venían a conocer a Mateo, me pareció una locura.
¿Viajar desde tan lejos solo para conocer a nuestro bebé?
Eso no es común... pero tampoco lo es Andy.

Ella tiene esa forma única de conectar con la gente. Y si esas chicas son como ella dice, entonces ya las quería bien.

🏠 Preparativos en casa

Me preocupaba que hiciera mucho esfuerzo. Aunque ya habían pasado varias semanas desde la cesárea, seguía sanando.
Cada vez que la veía agacharse o cargar algo, mi corazón se detenía.

Andy, yo acomodo la habitación. Tú solo dime cómo lo quieres, ¿sí?

Ella me sonrió, esa sonrisa que me calma todo.
Gracias, amor. Solo ponles sábanas limpias y déjalas unas toallas a la vista. Yo después decoro un poquito.

Decoró "un poquito" y terminó convirtiendo la habitación en un cuarto Pinterest.
La verdad, le quedó hermoso. Ni yo quería salir de ahí.

✈️ La llegada de las famosas madrinas

Yo estaba en el trabajo cuando me escribió:
Amor, ya estoy yendo al aeropuerto.
Abriga bien al bebé, ¿sí?, le respondí, como si no supiera hacerlo.

Pero así soy. Siempre me preocupo más de lo que debería.

Cuando llegué a casa por la tarde y abrí la puerta, las escuché riendo desde la sala.

Y ahí estaban.
Tahielyzabeth y EMIJOALOVE.
Dos nombres que había escuchado mil veces, pero ahora tenían rostro.

Una de ellas estaba cargando a Mateo, la otra hablaba con Andy como si hubieran vivido toda la vida juntas.

Me acerqué y saludé con cortesía, pero no con desconfianza.
Al contrario, me sorprendió la calidez.

Hola, soy Joel. Encantado de tenerlas aquí.

Las dos me abrazaron como si también me conocieran de toda la vida.
Me dijeron que estaban felices de conocer a Mateo... y a mí también.
Eso me hizo sonreír.

🎁 Navidad con ellas

La cena navideña fue algo diferente a lo que estaba acostumbrado.
Hubo risas, música de fandom, anécdotas de conciertos, y sí... muchas fotos.
Las chicas no paraban de mirar a Mateo como si fuera un milagro.

Y tal vez lo es.

Andy me miraba feliz.
No solo por la Navidad ni por los regalos... sino porque las tenía a ellas aquí.
Porque pudo juntar dos mundos: su nueva vida como mamá y su pasado lleno de amistad, arte y sueños.

Esa noche, cuando todos dormían, me senté un rato en el sofá con Mateo en brazos.

Tienes una mamá increíble, ¿sabías? Y ahora tienes también dos madrinas que te van a querer toda la vida.

Mateo abrió los ojos y me miró fijo, como si me entendiera.

Sí, hijo... tu vida estará llena de amor. No tengas dudas.

Y cerró los ojos otra vez, como si eso le bastara.

Una Historia de amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora