Capítulo 16 - Sombra entre lágrimas

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Narrado por Andy

Después de despedirnos en el aeropuerto, Mateo estaba más tranquilo... pero mucho más pegado a mí. No se soltaba ni un minuto.

Durante el vuelo, se quedó dormido otra vez. Ya en Lima, Joel lo cargó en brazos. Me insistió que no debía hacer esfuerzo por el embarazo. Pasamos por migraciones sin mayor demora, y como no avisamos a nadie, nos fuimos directo a casa.

Apenas llegamos, llamé a mi hermana Fabi para que trajera a Doki. Joel quiso que fuera él mismo a recogerlo, para que Mateo tuviera una sorpresa cuando despertara.

Minutos después, llegó. Apenas lo vi, Doki corrió hacia mí... pero no hizo lo que esperaba: puso su cabeza en mi barriga y se quedó quieto. Nos sorprendió.

Después, subió al cuarto de Mateo, se acostó junto a él. Pero de pronto, Mateo se levantó sobresaltado, salió corriendo del cuarto gritando, con Doki detrás de él.

¡Mamá!

—¿Qué pasa, mi amor? —preguntó Joel, asustado.

—¿Qué pasó, hijo? —pregunté yo también.

—¿Dónde estamos? —dijo, llorando.

—En casa, mi amor. Ya estamos en Lima.

Doki empezó a ladrar como loco para llamar la atención.

—¡Doki! —gritó Mateo, abrazándolo fuerte—. ¡Te extrañé mucho!

—Ve a tu cuarto con Doki, mi amor, y descansa. Te llamo para cenar.

—Ya, mami. Vamos, Doki.

Me fui a la cocina. Quería preparar algo rico para la cena. Mañana hablaría con Michel sobre la empresa, y Joel también tenía que volver a trabajar. Él estaba en la sala, alistando su maletín. Su celular quedó sobre la mesa y empezó a sonar.

Amor, suena tu móvil —le grité desde la cocina.

—¡Contesta tú!

Contesté sin pensar mucho.

—¿Aló?

Hola, amor. ¿Ya volviste de tu viaje?

Me quedé congelada.

—¿Disculpa?

—Amor... dime cuándo nos vemos. Te tengo que dar tu regalo de Navidad.

—¿Con quién deseas hablar?

—¿Quién habla tú?

Andy, la pareja de Joel.

Hubo un silencio tenso.

—Oh... disculpa. Dile que me llame, ¿sí?

—¿Quién eres tú?

—Ya te vas a enterar —dijo antes de colgar abruptamente.

Mi cuerpo se tensó entero. Apagué la estufa, subí al cuarto. No podía dejar pasar esto.

¿Puedo hablar contigo?

—Claro, amor. ¿Qué pasó?

—Quiero que seas sincero conmigo.

—Siempre lo soy, Andy.

—¿Sabes quién te estaba llamando?

—No... tú contestaste.

—Era una mujer. Me llamó "amor".

Una Historia de amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora