Narrado por Tahielyzabeth
Desde el momento en que Andy me dijo que estaba embarazada, supe que este viaje algún día iba a pasar.
Solo que no imaginé que sería tan pronto... ni tan mágico.
Cuando me pidió que fuera madrina de Mateo, lloré.
Literalmente lloré. Porque a pesar de la distancia, del océano y los husos horarios, ella siempre fue alguien especial para mí.
Y ahora, me estaba dejando entrar en su vida de una manera aún más profunda.
✈️ El viaje
Viajar desde España a Perú no fue fácil. Largos vuelos, escalas, cansancio... pero el corazón late diferente cuando uno va con propósito.
Viajé con Leydi (EMIJOALOVE), mi compañera de aventuras, y las dos íbamos con la misma emoción: conocer a nuestro ahijado.
Cuando salimos de aduanas y vimos a Andy con Mateo en brazos...
Ufff.
Las palabras se quedaron cortas.
Mateo era pequeñito, tranquilo... como un rayito de sol en miniatura.
Y Andy... no solo era la misma de siempre, sino aún más fuerte. Ahora era mamá.
La abracé con el alma.
Tantas veces hablamos por mensaje, tantas videollamadas, y ahora estábamos frente a frente.
🏡 En casa
Joel fue súper amable.
Al principio parecía algo tímido, pero luego descubrimos que tenía su propio encanto.
Lo miraba a Andy como si el mundo se detuviera en ella. Y con Mateo... wow. Se notaba que había nacido para ser papá.
La casa estaba acogedora.
Andy nos había preparado una habitación hermosa.
No parecía una visita. Se sentía como un hogar.
Mateo me miraba con esos ojitos curiosos y yo solo podía pensar:
"Voy a cuidarte y protegerte, aunque viva al otro lado del planeta."
🎄 La Navidad más bonita
Esa Navidad fue diferente.
No hubo nieve, ni luces por todas partes como en Madrid, pero hubo algo más importante: amor.
Nos reímos, cantamos, compartimos historias... hasta bailamos canciones viejas del fandom que nos unió.
Ver a Andy siendo mamá fue un regalo.
Ver cómo Joel la apoyaba, cómo Mateo sonreía con solo escuchar sus voces...
Fue un recordatorio de que lo real no necesita estar cerca. Solo necesita ser verdadero.
💌 Para mi ahijado
Querido Mateo,
cuando leas esto, tal vez no recuerdes ese primer encuentro.
Pero quiero que sepas algo:
Desde mucho antes de nacer, ya eras amado.
Tu mamá me hablaba de ti con una luz en los ojos que no se puede fingir.
Y el día que te cargué por primera vez, lo sentí todo: ternura, promesas, y una conexión que no necesita explicación.
Gracias, Andy, por hacerme parte de su historia.
Y gracias, Mateo, por enseñarme que la familia también se elige.
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Una Historia de amor
RomanceNo todas las historias de amor son iguales. Algunas duelen. Otras confunden. Algunas te rompen, y otras te reconstruyen. Andy no sabía que entre un trabajo nuevo, un mensaje extraño y una noche de debilidad... su vida cambiaría para siempre. Esta es...
