Capítulo 36 - A salvo

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🤱 La calma que no llegaba

ANDY

La cesárea había pasado. Mateo estaba a mi lado.
Lo miraba, lo acariciaba... pero mi corazón no encontraba paz. Faltaba Joel.

—¿Dónde está Joel?

MICHEL (tratando de calmarme):
—Andy, tienes que estar tranquila. Te acaban de operar.

—Estoy tranquila. Dime... ¿Dónde está Joel?

MICHEL (suspira):
—Joel... sufrió un accidente.

—¿Qué? ¿Cómo que un accidente? ¿Está bien? ¡Dime qué pasó!

MICHEL:
—Cálmate, Andy... Está bien. Solo le chocaron el auto y lo golpearon un poco. Lo están revisando en emergencias. Por eso no ha llegado aún.

—No voy a estar tranquila hasta que lo vea con mis propios ojos.

MICHEL (tomando mi mano):
—Lo entiendo, pero por favor respira. Está fuera de peligro.

JOEL (pensamiento)
Me dolía imaginar a Andy sin saber nada. Sabía que estaría preocupada, y yo desesperado por verla. Me soltaron apenas me estabilizaron. Caminé con todo el cuerpo adolorido, pero sin detenerme. Solo quería verlos.

💫 El momento más esperado

ANDY

La puerta se abrió.
Y ahí estaba él.
Golpeado, magullado... pero con esa sonrisa que me sostenía el alma.

—Mi amor... ¿estás bien?

JOEL

—Sí, amor. Solo fueron unos golpes. Lo importante es que ya estoy aquí. ¿Dónde está mi bebé?

ANDY (señalando la cuna):
—Allí... nuestro Mateo.

JOEL

Me acerqué. Lo miré.
Era perfecto.

—Hola, Mateo... bienvenido.

Y entonces, sonrió.

—¡Amor, me sonrió!

ANDY (riendo entre lágrimas):
—Creo que reconoció tu voz...

JOEL
La misma voz que le hablaba cada noche, aunque a veces Andy me empujara con fastidio.
Valió la pena.

MICHEL (interviene):
—Es verdad, los bebés pueden reconocer las voces desde el vientre.

ANDY (bromeando):
—Sí, Joel hablaba tanto que no me dejaba dormir...

Mateo comenzó a llorar. Lo tomé con cuidado y se lo pasé a Andy.

—Ten cuidado con la herida.

🍼 El primer alimento

ENFERMERA (entrando con una sonrisa):
—¡Vaya! Venía justo a decirles que era hora de la toma... pero ya se me adelantó.

ANDY

—Ayudé a mis tías con sus bebés. Ya tengo práctica.

ENFERMERA
—Eso se nota. Bueno, ahora solo puede quedarse el papá. Los demás deben retirarse un rato.

Nos dejaron solos.
Mateo comió tranquilo, eructó, y se quedó dormido otra vez.

JOEL

Lo acomodé en la cuna, muy despacio. Luego me acosté junto a Andy.

Tenía el cuerpo molido, pero el alma llena.

💔 Lo que pasó

ANDY (tomando su mano):
—¿Qué pasó, Joel?

JOEL (suspirando):
—¿Recuerdas que salí hacia el trabajo?

—Sí...

—Pues salí a almorzar... y ahí fue cuando me chocaron.

—¿Pero por qué?

—No vi el semáforo.

ANDY (tocando su rostro con tristeza):
—Mira cómo te dejaron...

JOEL (bromeando):
—Sí, pero tranquila... en unos días volveré a ser guapo.

ANDY (riendo):
—¡Jajaja! Sí, como no...

—Oye, que sí soy simpático.

—Sí lo eres... pero tienes dueña, ¿ok?

—¿Y quién es?

—Yo, obvio... pero tendrás que compartirme.

—¿Qué? ¿Con quién?

—Con Mateo.

JOEL

Nos miramos. Reímos. Y por un instante, el mundo fue perfecto.

📛 El nombre completo

ANDY

—Amor, sobre el nombre... solo le íbamos a poner Mateo, pero estuve pensando en agregarle otro.

JOEL

—¿Cuál tienes en mente?

—Joaquín...

—¿Como tu artista favorito?

ANDY (asintiendo):
—Sí.

—Mateo Joaquín Sánchez Arenas...
Me gusta. Mucho.

—A mí también.

🌟 Las madrinas

ANDY

—Amor, tú sabes que yo tengo dos amigas a las que quiero muchísimo...

—Sí, ¿qué pasó con ellas?

—Quiero que sean las madrinas del bebé.

—¿Tú crees que acepten?

—Yo creo que sí, pero igual les voy a escribir...

tomando el celular

—Tahielyzabeth y Emijoalove, ¿quieren ser las madrinas de Mateo

Una Historia de amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora