Narrado por Andy
Nunca pensé que llegaría este momento.
Honestamente, no lo imaginé. Desde que mis padres se separaron y mi papá nos abandonó a mi hermana y a mí, vivir sin la imagen paterna fue... duro. Siempre sentí que me faltaba algo. Que el amor de un padre me fue arrebatado.
Tenía solo once años cuando se fue. Para mí, él era mi refugio, aunque también era violento. Y cuando desapareció de nuestras vidas, no lo voy a negar: di gracias a Dios. Porque fue mi madre quien nos sacó adelante, quien me enseñó el valor del esfuerzo, quien me mostró que una mujer puede ser todo lo que quiera ser.
Soy lo que soy gracias a ella.
Estaba parada frente al espejo, vestida de blanco, con un nudo en el estómago y las manos temblando.
—Estoy muy nerviosa... nunca pensé que viviría esto —dije.
—Ay hermanita —me respondió Fabi, mi hermana menor—. Ya es tiempo de soltar ese miedo.
—Lo sé... —respondí, con una sonrisa temblorosa.
—Joel es lo mejor que te ha pasado. Y tú siempre estuviste para mí, como mi hermana mayor... y como una segunda mamá. Te amo, hermana.
—Yo también, bruja —le respondí entre risas y lágrimas.
En ese momento llegaron Michel y Pame.
—¡Amiga, estás preciosa! —exclamó Michel.
—¡Sí, muy bonita! —agregó Pame.
—Hermosa de verdad —dijo Fabi.
—Gracias, hermanas —susurré, emocionada.
A los minutos entró Paola, con el ceño concentrado.
—El vestido está hermoso, pero necesitamos maquillaje y peinado. ¡Nosotras nos encargamos!
—¡Yo hago el peinado! —dijo Paola, alzando las manos.
—¡Y yo el maquillaje! —agregó Michel.
—Las uñas son mías —anunció Pame, con sus herramientas ya listas.
—Yo traigo tu ramo y el velo —dijo Fabi, corriendo al otro cuarto.
Ese equipo de mujeres increíbles me hizo sentir más querida que nunca.
Narrado por Andy
Y llegó el momento.
Todo estaba listo en el jardín. Yo... temblaba. Claramente no tenía a mi papá a mi lado. Cuando estuve embarazada de Mateo, él estuvo un tiempo, pero me volvió a fallar. Decidí alejarme. Fue doloroso, pero necesario.
Por eso, le pedí a mi tío Víctor, hermano de mi mamá y figura paternal para mí, que me acompañara al altar.
—¿Lista, hija? —me preguntó, tomándome del brazo.
—(Suspirando) Vamos —le respondí, sin mirar atrás.
Caminamos por el pasillo adornado de flores. Joel aún no me había visto, pero cuando lo hizo... no pudo evitar llorar. Sus ojos se llenaron de lágrimas y supe que todo, todo valía la pena.
La ceremonia fue hermosa. Simple, íntima, emotiva. Sin contratiempos. Solo amor.
Narrado por Andy
Ya en la fiesta, me acerqué a Ely, que corría de un lado a otro asegurándose de que todo saliera perfecto.
—Ely —le dije, tocándole el hombro—. Gracias. Mil gracias.
—¿Por qué? —respondió, sorprendida.
—Por hacer todo tan maravilloso.
—¿Te gustó?
—Me encantó. Pero más que eso... gracias por ser más que una amiga. Por ser la mejor amiga del planeta.
—De nada, Andy. Siempre voy a estar contigo.
Y lo supe: Ely no era solo una amiga. Era mi hermana. Como cada una de las chicas que habían estado a mi lado.
Narrado por Andy
Llegó el momento de partir a nuestra luna de miel. Solo sería una semana, pero por un segundo pensé en llevarme a los niños.
—¡Ni lo pienses! —dijo Ely, interrumpiéndome—. Vayan los dos. ¡Nosotras nos encargamos!
Y así fue. Joel y yo nos fuimos, por fin, a vivir ese tiempo solo para nosotros.
Una semana después...
Volvimos. Y lo primero que noté fue el cambio en Mateo. Empezaba a tratar con más cariño a Emilia. Ya no solo la toleraba. La abrazaba, le daba el biberón sin que se lo pidiera, y hasta la cubría con la cobijita si se dormía.
Joel y yo hicimos el compromiso de dividir el tiempo con ellos. Había momentos para los cuatro, sí, pero también momentos para estar con Mateo solo, o con Emilia sola. Y eso, especialmente, le gustó mucho a él.
Aunque claro... hubo algo que no cambió.
En las noches, Mateo seguía peleando con Joel por quién dormía al lado mío.
Ya era costumbre.
Y así, entre peleas de almohadas, risas y abrazos... empezó la nueva etapa de nuestra vida.
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Una Historia de amor
RomanceNo todas las historias de amor son iguales. Algunas duelen. Otras confunden. Algunas te rompen, y otras te reconstruyen. Andy no sabía que entre un trabajo nuevo, un mensaje extraño y una noche de debilidad... su vida cambiaría para siempre. Esta es...
