Habían pasado ya unas semanas desde que Mateo, mi pequeño tesoro, llegó a nuestras vidas.
Tal como lo había conversado con Joel, decidí hablar con mis dos grandes amigas para que sean las madrinas de mi bebé.
Y sin dudarlo ni un segundo... ¡aceptaron encantadas! 🌟
Se preguntarán cómo las conocí... Bueno, ellas también son fans de Joaquín Bondoni y Emilio Osorio, así que a través de esa linda comunidad que formamos, nuestros caminos se cruzaron.
Desde entonces, aunque la distancia nos separaba, el cariño y la conexión siempre estuvieron presentes.
Ahora, por fin, iban a viajar desde España hasta Perú para conocer a Mateo y pasar con nosotros una Navidad muy especial.
🏡 Preparando el hogar
Faltaba poco para su llegada, así que le hablé a Joel sobre los planes.
—Que sí, amor, ¡aceptaron ser madrinas! —le dije emocionada.
—Vendrán desde España, y justo quería hablar contigo de eso...
Joel no dudó. Me dijo que por supuesto podían quedarse en la habitación vacía, pero que por favor no hiciera esfuerzos, que aún me estaba recuperando de la cesárea.
Le prometí que me lo tomaría con calma. Aunque por dentro, la emoción me tenía al 200%.
Mientras organizaba algunos detalles, Mateo lloró desde su habitación.
Fui a buscarlo. Apenas lo cargué, se calmó un poquito, pero cuando escuchó la voz de Joel, se movió inquieto hasta que su papá lo tomó en brazos.
Ese vínculo entre ellos era algo que no se puede explicar. Solo sentir.
✈️ La llegada a Perú
Ya solo faltaba una semana para Navidad...
¡Y eso significaba que hoy llegaban mis chicas queridas!
Como era su primera vez en Perú y no conocían nada, decidí ir a recogerlas personalmente al aeropuerto con Mateo. Joel estaba trabajando, así que no podía acompañarme.
En el taxi, con Mateo bien abrigado y dormidito sobre mi pecho, le escribí a Joel:
—Amor, ya estoy yendo al aeropuerto.
—Abriga bien al bebé, ¿sí? me respondió.
—Sí, no te preocupes. No demores mucho al salir, porfa.
—Yo más.
Y sonreí. Siempre me hace sonreír.
👭 El gran abrazo
Al llegar al aeropuerto, traté de ubicarlas entre tanta gente. Llamé enseguida:
—¿Chicas, dónde están?
—Estamos en aduanas. Ya salimos.
—Aquí las espero entonces.
Ely me preguntó si estaba con Mateo.
—Sí, respondí con emoción.
—¡Muero por conocerlo!, dijo Leydi.
Y ahí estaban.
Las vi salir con sus maletas, con una mezcla de cansancio y felicidad en los ojos.
Mis queridas amigas, mis hermanas del alma, pisando suelo peruano por primera vez.
Caminé lo más rápido que pude con Mateo en brazos. Ely fue la primera en tomarlo con dulzura para que yo pudiera abrazar a Leydi.
Nos abrazamos con fuerza, con años de cariño comprimidos en unos segundos. Luego abracé a Ely también.
Tantas veces imaginé ese momento... y ahora era real.
Mateo abrió los ojos y las miró curioso, como sabiendo que ellas eran especiales.
💌 Una dedicatoria desde el corazón
Este capítulo se lo dedico a dos grandes amigas que siempre han estado conmigo cuando más las he necesitado.
Conocí primero a Tahielyzabeth, tú sabes lo importante que eres para mí. Después llegó EMIJOALOVE, y desde entonces, juntas somos más fuertes.
Gracias por aceptarme, acompañarme y ahora formar parte de la vida de Mateo.
Tenerlas aquí, juntas, es una de las mayores alegrías que me ha regalado la vida.
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Una Historia de amor
RomanceNo todas las historias de amor son iguales. Algunas duelen. Otras confunden. Algunas te rompen, y otras te reconstruyen. Andy no sabía que entre un trabajo nuevo, un mensaje extraño y una noche de debilidad... su vida cambiaría para siempre. Esta es...
