ANDY
Después de lo que viví con Carlos, no podía evitar sentirme molesta con Joel.
No era rabia abierta, no era gritar ni reclamar. Era ese tipo de enojo que se guarda adentro, que se mezcla con tristeza, decepción... y miedo.
Él no lo planeó, lo sé. Pero él lo permitió.
Permitió que ese hombre se quedara en nuestra casa.
Permitió que compartiera techo conmigo, embarazada, sin imaginar lo que era capaz de hacer.
Y eso... eso me dolía más de lo que podía explicar.
Joel lo notaba, claro que lo notaba.
Antes dormía pegada a él, sin importarme lo mucho que mi barriga hubiera crecido.
Ahora me alejaba. Me daba la vuelta. Me aferraba a mi almohada y decía, como excusa:
—Es que ya tengo siete meses... la barriga pesa mucho...
Él no insistía, pero sus silencios decían más que mil palabras.
JOEL
Desde que pasó lo de Carlos, Andy se fue apagando poco a poco.
No me lo decía con palabras, pero lo sentía en su manera de mirarme... o de no mirarme.
Ya no dormía abrazada a mí. Ya no se reía de mis chistes tontos.
Y aunque me decía que no pasaba nada, yo sabía que estaba dolida.
Y tenía razón para estarlo.
Fui yo quien dejó entrar al lobo en la casa. Fui yo quien no la protegió.
🗣️ Conversación antes del amanecer
Era casi de madrugada.
Mateo pateaba con fuerza. Yo apenas había dormido. Y ella... estaba despierta, mirando el techo.
JOEL:
—Amor... ¿estás molesta?
ANDY (sin mirarlo):
—No estoy molesta.
—Sí lo estás.
ANDY (suspirando):
—Joel, de verdad, no estoy molesta. Solo que... la barriga ha crecido demasiado...
JOEL (tratando de conectar):
—Andy... si estás molesta, puedes decírmelo.
Te juro que no fue mi intención lo que pasó. No sabía que él...
ANDY (cortante):
—No estoy molesta.
Solo... estoy aburrida.
JOEL (confundido):
—¿Aburrida?
ANDY:
—Sí. Me duelen los pies, Mateo no para de moverse, voy al baño cada hora...
Y todo eso me cansa. Me abruma. Me aburre.
JOEL (intentando aligerar):
—Si lo dices así... sí, suena aburrido.
ANDY (cerrando los ojos):
—Eso es lo que pasa.
Él no insistió más. Me creyó. O al menos, me dejó creer que me creyó.
Pero ambos sabíamos que sí estaba molesta. Dolida.
Y en sus ojos... lo vi. Él también lo sabía.
🌄 Una mañana diferente
ANDY:
Desperté sola. Joel no estaba en la cama.
No me sorprendí. Últimamente no tenía ánimos para buscarlo.
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Una Historia de amor
RomanceNo todas las historias de amor son iguales. Algunas duelen. Otras confunden. Algunas te rompen, y otras te reconstruyen. Andy no sabía que entre un trabajo nuevo, un mensaje extraño y una noche de debilidad... su vida cambiaría para siempre. Esta es...
