Habían pasado ya varios meses desde que comencé como formadora.
Me sentía cómoda en el equipo. Ya conocía a todos y el ambiente laboral era ligero, lleno de bromas y rutinas compartidas.
Esa tarde, todos los capacitadores estábamos reunidos en la sala común:
Joel revisando la computadora.
Ana viendo televisión con su expresión de siempre, entre aburrida y enfocada.
Arón completamente pegado al celular.
Yo, como siempre, escuchando música con mis audífonos.
Hasta que llegó Caro, con esa energía tan suya.
CARO:
—¡Chicos!
TODOS:
—¿Qué pasó?
CARO:
—¡Voy a celebrar mi cumpleaños en una discoteca! Y todos están invitados.
JOEL (entusiasmado):
—¿En serio? ¿Y puedo llevar a alguien?
CARO:
—¡Sí, claro!
ANDY:
—¿Yo también puedo?
CARO:
—Obvio. Solo necesito que me confirmen para poder reservar el área. ¿Sí?
ANDY:
—Le pregunto a Mario y te confirmo.
CARO:
—Perfecto.
Me emocionó la idea de salir.
Las cosas con Mario estaban algo más tranquilas últimamente, y además ya había construido una amistad sólida con Joel. Así que, con ilusión, se lo mencioné a mi pareja esa misma noche.
ANDY:
—Amor, ¿qué vas a hacer el fin de semana?
MARIO:
—Nada aún, ¿por qué?
ANDY:
—¿Te acuerdas de Caro?
MARIO:
—¿La que nos capacitó al ingresar?
ANDY:
—Esa misma. Va a hacer su cumpleaños y nos invitó a todos.
¿Vamos?
MARIO (seco):
—No. No vamos a ir.
ANDY:
—¿Otra vez, Mario?
MARIO:
—Ya dije que no quiero ir.
ANDY:
—Bueno, tú no quieres, pero yo sí.
MARIO (frunciendo el ceño):
—Tú no sales si yo no voy.
ANDY (respira hondo):
—Mario, voy a ir. Contigo... o sin ti.
MARIO (gritando):
—Si vas a esa fiesta, terminamos.
ANDY (con fuerza):
—¡A mí tú no me controlas, ¿ok?!
MARIO (alza la voz):
—¡No me grites! ¡Y ya hablé! ¡No vas!
ANDY (mirándolo fijamente):
—¡Sí voy! Y si por eso terminamos... entonces terminamos.
Mario intentó levantar la mano.
Pero Joel apareció justo a tiempo.
JOEL (interviniendo):
—¿Qué estás haciendo?
MARIO:
—¡No te metas!
JOEL (firme):
—¡Me meto porque es mi amiga!
MARIO:
—¡Ella es mi mujer y le hablo como quiero!
ANDY (gritando):
—¡Yo no soy tu mujer! ¡Y sabes qué? ¡Yo soy la que termina contigo!
Y si te me acercas, te denuncio.
MARIO:
—Hazlo, pues.
ANDY:
—Vamos, Joel. No vale la pena discutir con alguien así.
JOEL:
—Vamos...
(Mira a Mario)
Andy no es mi prima, pero es mucho más inteligente.
MARIO (gritando detrás):
—¡Andy, ven acá!
ANDY (sin voltear):
—¡Tú no me mandas!
Después de ese mal rato, mi supervisor nos dio el resto del día libre tanto a Joel como a mí.
Yo no dudé: fui directo a la comisaría a denunciar a Mario y pedir garantías.
No iba a arriesgarme a que ese hombre volviera a dañarme.
Fuera de la comisaría...
ANDY:
—Gracias por acompañarme.
JOEL:
—Gracias a ti, por dejarte ayudar.
Y por no repetir la historia de mi prima.
ANDY:
—Lamento que ella haya pasado por eso...
JOEL:
—No te preocupes.
¿Sabes qué? Para distraernos... ¿te invito un helado?
ANDY (sonriendo):
—¡Sí!
En el centro comercial, Joel se acercó al mostrador:
JOEL:
—Deme dos helados, por favor.
CAJERA:
—¿De qué sabores?
JOEL:
—Uno de lúcuma y uno de fresa.
Volvió a la mesa y me entregó uno.
JOEL:
—Toma.
ANDY (sorprendida):
—¿Cómo sabes que me gusta la lúcuma?
JOEL (sonríe):
—Me di cuenta... siempre pides lúcuma cuando hay. 😏
ANDY (riendo):
—Me descubriste.
En ese momento se acercó Saúl, uno de los chicos del área.
SAÚL:
—¡Hola, chicos!
ANDY:
—¡Saúl!
SAÚL:
—Ya me enteré de lo que pasó con Mario.
JOEL (rápido):
—Hey, la idea es que Andy se distraiga.
ANDY:
—Tranquilo, Joel.
Sí, Saúl... fue feo.
SAÚL:
—Bueno, tengo noticias.
ANDY y JOEL:
—¿Qué pasó?
SAÚL:
—El gerente despidió a Mario.
ANDY:
—¿Qué? ¿Por qué?
SAÚL:
—Dijo que no quiere machistas ni violentos en la empresa.
"Debemos cuidar a las mujeres", fueron sus palabras.
ANDY (con alivio):
—Gracias por decírmelo... gracias.
A veces, el universo se encarga de cerrar por nosotros las puertas que no nos atrevimos a cerrar antes.
Mario era parte de mi pasado, y ya no tenía cabida en mi presente.
Por fin... podía respirar.
💫 ¿Y ahora qué?
La vida de Andy dio un giro.
Ahora libre, fuerte, acompañada... y con Joel cada vez más cerca.
¿Será que nace algo más? ¿O solo una amistad sólida?
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Una Historia de amor
RomanceNo todas las historias de amor son iguales. Algunas duelen. Otras confunden. Algunas te rompen, y otras te reconstruyen. Andy no sabía que entre un trabajo nuevo, un mensaje extraño y una noche de debilidad... su vida cambiaría para siempre. Esta es...
