Capítulo 14 - Límite

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Habían pasado ya varios meses desde que comencé como formadora.
Me sentía cómoda en el equipo. Ya conocía a todos y el ambiente laboral era ligero, lleno de bromas y rutinas compartidas.

Esa tarde, todos los capacitadores estábamos reunidos en la sala común:

Joel revisando la computadora.

Ana viendo televisión con su expresión de siempre, entre aburrida y enfocada.

Arón completamente pegado al celular.

Yo, como siempre, escuchando música con mis audífonos.

Hasta que llegó Caro, con esa energía tan suya.

CARO:
—¡Chicos!

TODOS:
—¿Qué pasó?

CARO:
—¡Voy a celebrar mi cumpleaños en una discoteca! Y todos están invitados.

JOEL (entusiasmado):
—¿En serio? ¿Y puedo llevar a alguien?

CARO:
—¡Sí, claro!

ANDY:
—¿Yo también puedo?

CARO:
—Obvio. Solo necesito que me confirmen para poder reservar el área. ¿Sí?

ANDY:
—Le pregunto a Mario y te confirmo.

CARO:
—Perfecto.

Me emocionó la idea de salir.
Las cosas con Mario estaban algo más tranquilas últimamente, y además ya había construido una amistad sólida con Joel. Así que, con ilusión, se lo mencioné a mi pareja esa misma noche.

ANDY:
—Amor, ¿qué vas a hacer el fin de semana?

MARIO:
—Nada aún, ¿por qué?

ANDY:
—¿Te acuerdas de Caro?

MARIO:
—¿La que nos capacitó al ingresar?

ANDY:
—Esa misma. Va a hacer su cumpleaños y nos invitó a todos.
¿Vamos?

MARIO (seco):
—No. No vamos a ir.

ANDY:
—¿Otra vez, Mario?

MARIO:
—Ya dije que no quiero ir.

ANDY:
—Bueno, tú no quieres, pero yo sí.

MARIO (frunciendo el ceño):
—Tú no sales si yo no voy.

ANDY (respira hondo):
—Mario, voy a ir. Contigo... o sin ti.

MARIO (gritando):
—Si vas a esa fiesta, terminamos.

ANDY (con fuerza):
—¡A mí tú no me controlas, ¿ok?!

MARIO (alza la voz):
—¡No me grites! ¡Y ya hablé! ¡No vas!

ANDY (mirándolo fijamente):
—¡Sí voy! Y si por eso terminamos... entonces terminamos.

Mario intentó levantar la mano.
Pero Joel apareció justo a tiempo.

JOEL (interviniendo):
—¿Qué estás haciendo?

MARIO:
—¡No te metas!

JOEL (firme):
—¡Me meto porque es mi amiga!

MARIO:
—¡Ella es mi mujer y le hablo como quiero!

ANDY (gritando):
—¡Yo no soy tu mujer! ¡Y sabes qué? ¡Yo soy la que termina contigo!
Y si te me acercas, te denuncio.

MARIO:
—Hazlo, pues.

ANDY:
—Vamos, Joel. No vale la pena discutir con alguien así.

JOEL:
—Vamos...
(Mira a Mario)
Andy no es mi prima, pero es mucho más inteligente.

MARIO (gritando detrás):
—¡Andy, ven acá!

ANDY (sin voltear):
—¡Tú no me mandas!

Después de ese mal rato, mi supervisor nos dio el resto del día libre tanto a Joel como a mí.
Yo no dudé: fui directo a la comisaría a denunciar a Mario y pedir garantías.
No iba a arriesgarme a que ese hombre volviera a dañarme.

Fuera de la comisaría...

ANDY:
—Gracias por acompañarme.

JOEL:
—Gracias a ti, por dejarte ayudar.
Y por no repetir la historia de mi prima.

ANDY:
—Lamento que ella haya pasado por eso...

JOEL:
—No te preocupes.
¿Sabes qué? Para distraernos... ¿te invito un helado?

ANDY (sonriendo):
—¡Sí!

En el centro comercial, Joel se acercó al mostrador:

JOEL:
—Deme dos helados, por favor.

CAJERA:
—¿De qué sabores?

JOEL:
—Uno de lúcuma y uno de fresa.

Volvió a la mesa y me entregó uno.

JOEL:
—Toma.

ANDY (sorprendida):
—¿Cómo sabes que me gusta la lúcuma?

JOEL (sonríe):
—Me di cuenta... siempre pides lúcuma cuando hay. 😏

ANDY (riendo):
—Me descubriste.

En ese momento se acercó Saúl, uno de los chicos del área.

SAÚL:
—¡Hola, chicos!

ANDY:
—¡Saúl!

SAÚL:
—Ya me enteré de lo que pasó con Mario.

JOEL (rápido):
—Hey, la idea es que Andy se distraiga.

ANDY:
—Tranquilo, Joel.
Sí, Saúl... fue feo.

SAÚL:
—Bueno, tengo noticias.

ANDY y JOEL:
—¿Qué pasó?

SAÚL:
—El gerente despidió a Mario.

ANDY:
—¿Qué? ¿Por qué?

SAÚL:
—Dijo que no quiere machistas ni violentos en la empresa.
"Debemos cuidar a las mujeres", fueron sus palabras.

ANDY (con alivio):
—Gracias por decírmelo... gracias.

A veces, el universo se encarga de cerrar por nosotros las puertas que no nos atrevimos a cerrar antes.
Mario era parte de mi pasado, y ya no tenía cabida en mi presente.
Por fin... podía respirar.

💫 ¿Y ahora qué?

La vida de Andy dio un giro.
Ahora libre, fuerte, acompañada... y con Joel cada vez más cerca.
¿Será que nace algo más? ¿O solo una amistad sólida?

Una Historia de amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora