Llevábamos casi medio año juntas. Han sido los mejores putos meses de toda mi vida.
Yo iba de regreso al apartamento que había alquilado, el cual pertenecía a los padres de Lily y que usualmente no rentaban, pero me lo dieron a un excelente precio. Claramente tenía que ver con que eran casi que mi segunda familia.
Mi mochila blanca colgaba de mi hombro derecho y miraba hacia mi teléfono mientras caminaba entre las calles de la enorme ciudad repleta de edificios, de gente moviéndose y caminando a todas horas. Le escribía a Poché.
¿Dónde estás?
...
..
.
...
..
.
¿Poché?
Estoy ocupada amor
Bloqueé mi teléfono preguntándome sobre su ocupación. Al llegar a la esquina de mi edificio sentí alivio, pronto podría recostarme y ver alguna película para distraerme de la universidad y sus tormentos, de las tontas clases y los tontos estudiantes de promedio excelente que también asistían conmigo. No pensaba que la universidad iba a ser así de competitiva, incluso los profesores eran competitivos y egoístas. Claro que habían excepciones, había hecho uno que otro amigo por ahí. Cualquiera que no fuera un pretencioso, arrogante y narcisista podía ser amigo mío.
Al llegar a la entrada, Andrés el guardia me recibió con cordialidad y abrió las puertas para mí.
—¡Calle! —Escuché un grito a mis espaldas que me aceleró el pulso. —¡Regresa!
Me giré para encontrarme a mi novia sosteniendo un ramo de tulipanes blancos y una caja de mi pizzería favorita en la ciudad. La puerta se cerraba y podía notar que ella intentaba estirar el cuello para intentar verme mientras agitaba un poco los tulipanes. Me reí apretando la cinta de mi mochila y atravesé las puertas del edificio directo a abrazarla, por lo que ella tuvo que hacerse un poco para atrás por el impacto y extender los brazos para no botar ni las flores, ni la pizza. Ella soltó una risa tímida de cuando no sabía qué hacer con mi afecto en público pero le gustaba que lo hiciera. Quería decirle que a la gente de la ciudad no se metía en los asuntos de los demás, que no importaba si nos besábamos como lo hacíamos en privado porque nadie nos haría daño. Ella era más reservada y me dijo en una ocasión que desde el incidente con la profesora ella prefería la discreción, pero yo no así que a veces yo respetaba su comportamiento y ella aceptaba el mío.
Poché nunca me ha dicho nada negativo sobre eso, de todas formas. Ella está feliz conmigo y yo lo estoy con ella. Me abrazó con la mano que sostenía los tulipanes y para mi sorpresa, me besó en la mejilla.
—Pensé que estabas ocupada. —Le dije sin soltarla, casi hablando contra su mejilla.
—¿A qué te refieres? —Preguntó confundida y me separé viéndola con confusión. Poché sacó su teléfono con la mano libre y revisó el chat. Se rió.
—En realidad quería decirte que estaba afuera. —Me dijo guardando su teléfono. —Es que casi no podía ver la pantalla y creo que el dictado de mi celular no me entendió bien cuando hablé, ¿Sí miras que tengo una pizza y flores para ti?
Le planté un pico en los labios y Poché se ruborizó, se ruborizaba cuando la besaba de sorpresa.
Tomé las flores con delicadeza y entramos al edificio.

ESTÁS LEYENDO
Solo Será Un Momento
FanfictionPoché tiene algo que la mayoría de personas no: determinación. Después de confrontar y llorar más desgracias, traiciones y sorpresas de las que puedes contar con los dedos de las manos y pies, ella no iba a dar todo por perdido. Un nuevo instituto l...