XCIII

141 13 2
                                        

"Daila, desde hace tiempo he estado enamorado de ti y ahora soy el hombre más feliz del mundo porque sé que tú también sientes lo mismo por mí," seguí hablando.

Daila suspiró profundamente.

"Yo no quisiera ser como mi padre de engañar a las mujeres," continúe.

"Perdón por ponerte en esta situación," ella dijo.

"Eres lo más importante que tengo en este momento y herirte sería algo que jamás me perdonaría," dije.

"¿Qué vamos hacer?" Daila preguntó.

Siempre quise que esto pasara pero ahora que está pasando no tengo idea qué hacer. Si le tengo cariño a Citlaly por todo el tiempo que hemos estado juntos y por todo lo que ha hecho por mí pero también quiero estar con Daila.

"Es la primera vez que no tengo idea que hacer," reí nervioso.

Daila se levantó del sillón y se dirigió a la cocina por dos vasos de agua para después darme uno.

"Perdón por arruinar todo," ella dijo sentándose a mi lado en el sillón de nuevo.

"Tú no arruinaste nada," le respondí.

"¿Crees que sigamos siendo amigos?" Ella preguntó un poco desanimada.

Ese era mi peor miedo. Jamás le dije de mis sentimientos porque sabía que la perdería como amiga. Desde que nos volvimos a encontrar y empezamos esta amistad me siento feliz, toda la depresión y la ansiedad que me provoca todo este ambiente Daila me la quito. No quiero volver a ese mundo de depresión.

"No quisiera perderte como amigo. Desde que nos empezamos a vernos aquí me has quitado toda la depresión. En cuanto entro a este lugar y te veo a ti mis problemas desaparecen," ella explicó.

Miré a Daila y sus ojitos están llenos de lágrimas. La abracé para poder consolarla.

"Jamás me perderás como amigo. Aunque te encuentres al otro lado del mundo jamás me dejarás de importar. Siempre iré atrás de ti para cuidarte," dije.

Ella sonrió.

Realmente me encontraba en un dilema. Quería estar con Daila pero no quiero lastimar a Citlaly y también lo que me preocupa es meter a Daila en este ambiente.

"¿Quieres estar conmigo?" Le pregunté.

Ella me volteó a ver de inmediato sorprendida.

"No me respondas ahorita. Nos veremos de nuevo aquí en un mes y ahí me dirás tu respuesta," dije.

Quería darle tiempo para que pensara bien las cosas y yo también pensar bien en lo voy hacer porque esto afectará a muchas personas.

"Bueno por el momento que te parece si nos podemos ver una película," le propuso.

"Tenemos que terminar de ver la película de terror," ella respondió un poco más animada.

"¿De terror? ¿En serio? Ya te dije que no volveremos a ver esa película porque luego no puedes dormir en las noches," dije.

"Ándale."

"Bueno está bien pero si tienes pesadillas no será mi problema, ¿eh?" Dije girando los ojos.

Me levanté para poder preparar palomitas y unas bebidas mientras Daila ponía la película y traía cobijas para poder taparnos.

~Día Siguiente~

Me encontraba en mi despacho mirando algunos catálogos de cadenas, aretes, pulsera y anillos de oro cuando me miré que la puerta se abrió, de inmediato tape la revista con otros documentos para ocultarlo.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Aug 29, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

NarcoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora