LXXII

540 38 2
                                        

"¿Por que me besaste?" Le pregunté furiosa mientras él solo tenía una risa burlona.

Estaba totalmente furiosa y un poco preocupada porque conociendo a Ovidio se que tratará de hacerle algo a Benito por ese beso que me robó.

Las chicas solo estaban sentadas en el sillón que había adentro del pequeño camerino calladas.

"A los fans les gusto mucho y así la canción será mas exitosa," el se excusó.

"A mi no me gusta hacer ese tipo de publicidad," suspire.

"Ya relájate," Cristina dijo.

Mi teléfono comenzó a sonar como loco. Lo tome de inmediato y mire que estaba lleno de notificaciones de Instagram, Facebook y de Twitter. Tenía miles de mensajes de los fans. Traté de leer unos en los cuales los fans de Benito me atacaban y otros me felicitaban.

"Fuck, (mierda)" susurré.

De la nada me entró una llamada de un número privado. Tenía el presentimiento que ese llamada era de Ovidio.

Me salí del camerino y traté de irme a un rincón donde no hubiera gente para contestar.

"Hello, (Hola)" dije tranquilamente.

"Dile que sus días los tiene contados a ese pendejo," escuché al otro lado del teléfono.

"¿Ovidio?" Pregunté haciéndome la ignorante.

"Solo dile que se ande con cuidado."

"El beso fue planeado por su disquera para que la canción tuviera mas visitas," mentí.

Se que Ovidio no es tan menso para creerse esa mentira pero tengo que tratar que me crea.

"A mi me vale vergas si fue planeado o no. Usted es mi vieja y no me gusta que se ande besando con pendejos," él dijo enojado.

"Ovidio, no soy tu vieja. Recuerda que lo nuestro se terminó por tu culpa," dije firma.

No me estaban gustando la manera en la que Ovidio me estaba hablando y mucho menos sus celos cuando yo jamás le reclame sobre la mamá de su hijas así que tenía que ponerle un alto.

Él solo se quedó callado que solo podía escuchar su respiración agitada.

"Si yo quiero andar con él lo haré porque tú y yo no somos nada. Además no tienes nada que ofrecerme," dije sin pensar.

"Primero lo mato antes que esté conmigo," me amenazo.

"Tú seguirás siendo un delincuente y un asesino y yo no quiero una persona así."

"Mija, tú me conoces muy bien y sabes lo cabron que soy." Dijo.

En mi rostro apareció una risita traviesa. No se que me pasaba pero sentía una satisfacción al saber que aún le interesaba a Ovidio.

"A ver demuéstrame lo cabron eres y lo mucho que te importo," dije y después le colgué para comenzarme a reírme como loca.

"¿Estas bien?" Escuché la voz de Violeta atrás de mi asustándome.

"Solo me acorde de algo gracioso," mentí.

Las dos nos dirigimos al camerino donde todos se encontraban comiendo unas hamburguesas. Yo casi no tenía hambre así que solo me quite el vestuario y el maquillaje para estar más cómoda.

Desde de lejos veía a Benito quien estaba bromeando con Jessica. Había una gran diferencia entre Ovidio y Benito pero la gran diferencia era que yo estaba aún enamorada de Ovidio y a Benito lo veía como amigo y un colega.

*DOS SEMANAS DESPUÉS*

Hoy nos encontrábamos en Nueva York porque mañana tendríamos un concierto.

Las chicas y yo acabamos de ensayar para nuestra presentación. Ellas querían ir a comer algo pero la verdad yo estaba muy cansada así que decidí irme a mi cuarto en el hotel.

Desde ese accidente en Los Ángeles Ricardo cumplió con su promesa y nos contrató unos guardaespaldas a cada una, así que a ese tipo que me estaba siguiendo no lo vuelto a ver.

Llegue al cuarto de hotel, tome un baño y me puse algo cómodo para después ponerme a ver televisión y mirar mi teléfono.

Todo estaba muy tranquilo hasta que una noticia en la televisión llamo mi atención.

"Noticia de última hora. Hoy se presentó Benito Antonio Martínez más conocido como Bad Bunny, en la Ciudad de México." La presentadora dijo.

Deje mi teléfono de inmediato para prestarle toda mi atención a la televisión.

"Después de la presentación, Benito se dirigió a su hotel donde fue balaceado. Afortunadamente, el cantante salió ileso pero uno de sus acompañantes salió herido y se encuentra en el hospital recuperándose." Dijo ella.

Sentí mi corazón latir rápido. Me sentía culpable porque por mi culpa Benito sufrió un atentado. Yo fui la que retó a Ovidio a que hiciera eso. Yo sabía muy bien lo loco que Ovidio esta y aún así le di más motivos.

Tome mi teléfono y llame a Benito de inmediato.

"Hola," escuché su voz.

Sentí un gran alivio adentro de mi en cuanto contestó la llamada.

"Escuché lo qué pasó. ¿Estás bien? ¿Como pasó? ¿Quienes fueron?" Pregunté como loca.

"Hey mami, tranquila. Estoy bien. Lo único que recuerdo fue aver visto a dos camionetas negras y dos hombres en moto." Benito explicó.

De pronto la puerta de mi habitación se abrió y las chicas entraron de inmediato.

"Escuchamos lo que le pasó a Benito, ¿el esta bien?" Cristiana preguntó pero puse mi dedo en mi labio para indicarle que guardara silencio.

"Todos estamos bien solo que uno de mis amigos recibió un balazo en el hombro pero nada grave," él añadió.

"Me alegro que tú estés bien," dije.

"Gracias por preocuparte por mi, mami."

"Eres mi amigo, claro que me voy a preocupar por ti." Sonreí y las chicas solo me miraban y hacían caras.

"Son novios," Cristina susurró mientras las demás asentían con la cabeza burlándose como niñas chiquitas.

[NARRA OVIDIO]

"Señor, se cumplió la orden." Escuché la voz de un de mis hombres.

"Gracias, puedes retirarte." Dije.

El cerró la puerta de mi despacho atrás de él.

Tome mi teléfono y comencé a buscar noticias y ahí estaba lo que quería ver.

"Sufre atentado Benito Antonio Martínez en la Ciudad de México," leí en voz alta.

Apague mi teléfono y lo puse sobre la mesa.

"Es lo que te mereces pendejo," dije riéndome.

Quería llamar a Daila para hacerle saber que fui yo el que dio la orden pero supongo que ella misma se dará cuenta.

NarcoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora