Tardes de amistad

221 16 0
                                        

El sol brillaba con fuerza en el cielo azul, creando un ambiente perfecto para una tarde de diversión y camaradería. La escuela había terminado, y Lynn, Amelia, Kelly, Jace, Margo, Ivy, Shasha y Marco habían decidido pasar la tarde juntos en el parque. Con el aire fresco y un ligero susurro del viento, el lugar estaba lleno de risas y el bullicio de los estudiantes que buscaban disfrutar de un merecido descanso después de una semana llena de clases.

El grupo se reunió cerca de un gran roble que ofrecía sombra y un espacio perfecto para sentarse. Margo extendió una manta colorida sobre la hierba y todos se acomodaron sobre ella.

—“Chicos, hoy es el día perfecto para hacer algo divertido,” —dijo Lynn, mirando a su alrededor con entusiasmo. —“¿Qué les parece un juego de verdad o reto?”

—“Me parece genial. Pero, ¿quién empezará?” —preguntó Ivy, con una sonrisa traviesa.

—“Yo puedo empezar. Solo necesito que alguien me haga la primera pregunta,” —dijo Kelly, moviendo su cabello hacia atrás con una sonrisa.

—“Está bien, yo empiezo,” —dijo Amelia, levantando la mano. —“Verdad o reto, Kelly.”

—“Verdad,” —respondió Kelly, con confianza.

—“¿Alguna vez has tenido un crush en alguno de nosotros?” —preguntó Amelia, sonriendo maliciosamente.

La risa se desató entre el grupo. Kelly se sonrojó ligeramente y, después de un momento de vacilación, admitió: —“Bueno, a veces me he preguntado si Jace tiene algún secreto escondido.”

Jace se encogió de hombros, riendo. —“¿Yo? Nunca. Soy un libro abierto.”

—“Un libro abierto que nadie ha leído,” —bromeó Lynn, causando que todos rieran aún más.

Después de varias rondas, Jace decidió que era su turno de preguntar. —“Amelia, verdad o reto.”

—“Reto,” —contestó Amelia, sin dudarlo.

—“Quiero que le digas a alguien en este grupo lo que realmente piensas de ellos,” —dijo Jace, provocando un murmullo de emoción.

Amelia miró alrededor, y finalmente se detuvo en Lynn. —“Bien, Lynn. Lo que realmente pienso de ti es que… eres una amiga increíble y me has hecho sentir más cómoda en este grupo. A veces, tus bromas son muy molestas, pero también me hacen reír,” —dijo, sonrojándose un poco.

Lynn sonrió, sintiéndose halagada. —“¡Eso es tan dulce! Aunque, ¿molestas? Solo lo hago porque te quiero, princesa,” —replicó, riendo.

—“Ay, ya cállate,” —respondió Amelia, lanzándole una pequeña bola de papel que había hecho de la servilleta.

La tarde continuó así, entre risas y verdades reveladas. Cada uno compartía anécdotas y secretos que habían mantenido ocultos, creando un lazo aún más fuerte entre ellos. Margo propuso un juego de “Nunca he…” para que todos compartieran sus secretos.

—“Nunca he… hecho un truco de magia,” —comenzó Margo, levantando la mano.

—“Eso es bastante aburrido,” —dijo Lynn, haciendo un gesto exagerado. —“Tienes que hacer algo más interesante.”

—“Bien, bien. ¿Y tú, Lynn?” —preguntó Margo, inclinándose hacia ella.

—“Nunca he… Estado con una chica,” —respondió Lynn, sonriendo.

Las reacciones no se hicieron esperar. Amelia, que había estado tomando un sorbo de su botella de agua, casi se ahoga. —“¿Qué? ¿No has con nadie? ¿Y eso incluye a las chicas?” —exclamó, sorprendida.

Princesa, estoy contigoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora