El día después de la suspensión llegó más rápido de lo que Lynn esperaba. El reloj sonó demasiado temprano para su gusto, y mientras se arrastraba fuera de la cama, no podía evitar pensar en lo que le esperaba. Hoy no habría entrenamiento, solo el proyecto que tenía que hacer con Amelia. Amelia, la porrista tranquila que la volvía loca. Aún estaba enfadada por la broma del balón con su nombre y por todo el drama que había causado. De hecho, seguía rumiando su ira cada vez que el recuerdo de esa pelota rosa aparecía en su mente.
Se vistió con su uniforme habitual, una sudadera deportiva y pantalones cortos, y salió de su habitación después de lanzarse un poco de agua a la cara. Los pasillos de la casa estaban inusualmente silenciosos esa mañana, aunque algunas de sus hermanas ya habían salido. Lynn agradeció el silencio, necesitaba despejar su cabeza antes de tener que enfrentarse a Amelia.
En la escuela…
El primer periodo fue Matemáticas, una clase que normalmente Lynn ignoraba, pero hoy más que nunca no podía concentrarse. Se sentó en la parte de atrás de la clase, con los brazos cruzados sobre el pecho, mirando al frente sin realmente ver nada. Amelia estaba sentada en la fila de adelante, como siempre, pero ni siquiera se molestó en voltear para mirarla. La tensión entre ellas era palpable. Lynn podía sentirla en la nuca, como si la presencia de Amelia la irritara solo por estar en la misma habitación.
Durante toda la clase, el profesor divagaba sobre ecuaciones y funciones lineales, pero ni Amelia ni Lynn estaban prestando demasiada atención. Lynn lo intentó, de verdad lo hizo, pero su mente seguía volviendo a la misma pregunta: ¿Por qué tenía que ser Amelia? De todas las personas con las que podría haber hecho este maldito proyecto, ¿por qué tenía que ser con ella?
A lo largo de la clase, Lynn la observaba de reojo. Amelia parecía impasible, casi como si no le importara nada de lo que había pasado el día anterior. Pero Lynn sabía que debajo de esa fachada tranquila, algo hervía. Tal vez no lo mostrara, pero la "princesa" también estaba incómoda, y eso solo hacía que Lynn quisiera hacer algo, cualquier cosa, para romper esa calma que Amelia siempre proyectaba.
Cuando sonó la campana, Lynn fue una de las primeras en salir del salón. Quería poner la mayor distancia posible entre ella y Amelia antes de la siguiente clase, que inevitablemente compartirían.
Segunda clase: Historia
El siguiente periodo era Historia, el infame curso para el que tenían que hacer el proyecto juntas. Lynn odiaba la idea de estar cerca de Amelia, y mucho menos tener que colaborar con ella. La clase empezó como de costumbre, el profesor escribiendo en la pizarra mientras el grupo de amigos de ambas se acomodaba en sus asientos.
Kelly, Margo, Ivy, Shasha y Marco ocupaban su lugar habitual en el medio del aula, pero hoy no había chistes ni risas entre ellos. Todos parecían darse cuenta de la tensión que flotaba en el aire, especialmente entre Lynn y Amelia.
Shasha, siempre la primera en intentar aligerar el ambiente, lanzó un comentario. —Vaya, hoy parece que alguien despertó del lado equivocado de la cama —dijo, mirando tanto a Lynn como a Amelia.
—Oh, no lo sabes, pero el lado equivocado es el único lado con el que lidio últimamente —respondió Lynn, con su habitual tono sarcástico, mientras Amelia mantenía su mirada fija en los apuntes, como si nada de esto la afectara.
Kelly, siempre atenta a las dinámicas del grupo, intervino. —Vamos, chicas, no puede ser tan malo. Solo tienen que sobrevivir un mes de suspensión y hacer este proyecto. Ni que fuera el fin del mundo.
Lynn soltó una risa seca, rodando los ojos. —Sí, claro. Un mes trabajando con la "princesa" aquí. Es prácticamente una pesadilla.
Amelia finalmente habló, pero su tono fue tan calmado como siempre, aunque con un toque afilado. —No es como si yo estuviera emocionada por esto, Lynn. Puedes dejar de actuar como si todo fuera mi culpa.
ESTÁS LEYENDO
Princesa, estoy contigo
أدب المراهقينQue pasa si la número 1 de su secundaria se enamora? no pasaría nada, si tan solo no fuera *Amelia Anderson*
