Capítulo 77 "Sonámbulo"

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Después de haber salido con Nallely y sus amigos y, de haberme topado con Zara en el parque, me sentía intrigado. Aquella misma noche en que conocí a Nallely, mi mente se volvió turbia, completamente nublada sin comprender la razón de este suceso permanecí sentado frente al escritorio en que realizaba mis dibujos comúnmente y, miré el dibujo que había hecho de ella, su vestimenta, su figura, su cara, su cabello, su forma de ser, todo lucía diferente en ella a comparación de los dibujos que tenía de Zara.

Aquella doncella que me había inspirado a dibujar, aquella musa de mi arte más perfecto... aquel cuerpo y mirada que conocía a la perfección, estaba grabada en mi mente como tatuaje, bella y apasionada aunque con defectos irremediablemente notorios como el orgullo y el capricho, permanecía allí clavada dentro de mí, y luego veía a esta nueva chica, Nallely, con una sincera y amistosa sonrisa, con una forma de ser vibrante que me inspiró confianza desde el primer momento, con una seguridad intimidante y, con una destreza deportiva envidiable; imagen que permanecía presente en mi mente sin entender el motivo.

Estaba seguro de que podría ser que simplemente me sentía confundido por los recientes sucesos y, que en la primera oportunidad de conocer a alguien diferente, mi mente se había percatado de los errores de Zara y, por ende, me sentía de esta manera. Pero, analizándolo de mejor manera, reprimí mis pensamientos absurdos, recordando que los sentimientos que tenía por Zara seguían intactos dentro de mi corazón. Habiendo podido conocerla con casi un año de salir juntos, yo era consciente de sus defectos y ella de los míos y, se suponía que nos aceptábamos mutuamente, entonces... ¿qué era lo que había provocado esta dolorosa separación?

En ese mismo momento, decidí revisar si había alguien conectado en whatsapp y vi, nada más y nada menos que a Sergio, mi mejor amigo, a quien... simplemente envié un punto para iniciar una conversación.

O: .
S: hola? Que pasa?
O: qué haces tan tarde conectado?
S: haciendo tarea.
O: Ahhh...comprendo...
S: y tú?
O: No puedo dormir...
S: Es por Zara...cierto?
O: si... así es... estoy confundido...
S: si... me han contado lo que ha sucedido...
O: pfff!
S: Deberías olvidarte de Zara un tiempo...
O: eso intento...pero es muy difícil....hoy conocí a alguien...
C: ah sí?
O: si... se llama Nallely, es una chica muy linda.
C: si a penas la conociste hoy... no es lógico que estés confundido...
O: lo sé...pero...no puedo evitar sentir que traiciono a Zara si acepto salir con Nallely.
C: traicionar? Bah! Tonterías! Tú y ella terminaron... ¿no? Entonces eres libre de salir con quien quieras.... Recuerda...hay muchos peces en el océano...
O: lo se... pero.... Es inevitable... aun...creo que es pronto...
S: pronto? No digas estupideces Oliver! Si te quedas clavado con ella y ella sigue su vida sin ti... ¿te quedarás esperándola?
O: No lo se... ella es... única...
S: si...ajam.... Mira bro, te lo digo así... neta, deprimirte porque ella te falló no te llevará a nada, esperarla siendo que ella ha tenido casi 4 meses para regresar contigo y no ha hecho nada aún... tampoco te llevará a nada... es momento de que avances...
O: pero salir con otra... solo así?
S: puede que Nallely sea la indicada y Zara sólo haya sido un distractor... sólo... atrévete a seguir el curso del agua...
O: curso del agua?
S: la corriente...o como se diga... el punto es... deja a Zara en el pasado y construye tu presente... si ella es la indicada, regresará... sino... empieza a buscar a quien sí lo es...
O: vaya! Qué profundo...
S: Lo se... tengo mis momentos...

Interrumpí la conversación con Sergio, respiré profundamente varias veces mientras observaba cada dibujo que tenía en mi cuaderno, desde aquel primer boceto de Zara, hasta el último de ellos... sonreí con algunos de ellos y me entristecí con otros. Yo, realmente me sentía devastado, perder a mi primera inspiración, a mi primera novia, a mi primera musa del amor me tenía así de mal. Tanto que, sin siquiera pensarlo dos veces comencé a escribirle una carta, si... una escrita a mano, en hoja de papel, para hablarle de lo que sucedía dentro de mí, de lo que sentía, conociendo su gusto por los detalles y las sorpresas... 

El arte de amarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora