Sus ojos cristalinos estaban derramando caudales de lágrimas con cada suspiro que emanaba de sus labios, ella no me miraba, permanecía quieta ocultando su rostro de mi, mientras mi dolor iba en aumento ante sus movimientos y sus recientes y dolorosas palabras.
"Ya nada es lo mismo..." dijo y luego me di cuenta de que quizá era verdad, nuestro amor había madurado de la noche a la mañana; pero, al parecer, nosotros no. Ella había dicho que comprendía lo que sucedía y que estaba dispuesta a caminar a mi lado ante cualquier situación y, repentinamente llegaba a pedirme que caminara sólo, eso rompió mi corazón.
Cuando por fin dejó de llorar un instante, levantó la cabeza y me miró fijamente a los ojos para hablarme. De la manera más fría y dura posible, su semblante sombrío y cruel me desarmó.
-Oli... Creo que es mejor darnos un tiempo...como lo dije, ya nada es lo mismo y es mejor que pensemos sobre ello.
Sin decir más, se levantó. Bajo su mirada al suelo barriendo mi figura de una sola vez y se dio la vuelta para empezar a irse. Entonces la detuve, me puse de pie detrás de ella y simplemente la abracé, yo sabía que si ella daba un paso más la perdería y no estaba listo para perder al único ángel que iluminaba mis días desde hacia casi un año. Si, era verdad que mis amigos y sobre todo Noemí estaban conmigo pero ella, si Zara no estaba a mi lado yo no podría continuar.
Asi me quedé, pegado a su cuerpo fundiéndonos en un abrazo lleno de necesidad e intensa pasión, sentía su cuerpo estremecerse con mi amarre, sus suspiros y llanto aumentaban a cada segundo haciendo que mi cuerpo se estremeciera con ellos, luego lloré, como si sus palabras hubieran taladrado mi corazón destrozándolo en miles de pedazos siendo incapaces de volver a unirse más que por ella.
Me desvanecí de pronto, ella se soltó de mis brazos con un corto y rápido movimiento y comenzó a caminar, cada paso que dio en el siguiente minuto de mi conciencia perforó mi espíritu y mi razón.... Cuando por fin la vi perderse en la esquina de la calle, caí de rodillas sin fuerza alguna, derrumbándome por completo, lo último que escuche antes de desfallecer fue el grito ahogado de Noemí llamándome, luego... Caí al suelo de golpe....
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El arte de amarte
Teen FictionEl día que la conocí, sus ojos me miraron desde la distancia y un tenue rubor en sus mejillas se pintó cuando se dio cuenta de que también la miraba, sin embargo no se detuvo y continuó con su suave caminar, ese que acentuaba el movimiento de sus ca...
