Ese beso cauto, necesitado, decidido que me brindó Zara por unos segundos, me hizo dudar si mi corazón estaba sufriendo o estaba feliz de que fuera algo real, esperado y ansiado por mis labios, por mi ser. Sin embargo, aunque mi mente empezó a divagar y mi corazón a latir rápida y emocionadamente, unos segundos fueron los que tardé en reaccionar antes de separarme de ella, que, frustrada y molesta por mi inesperada reacción, se separó y se quedó mirándome fijamente.
-Lo siento...pero no puedo...ya no...
-¿De qué estás hablando?
-De ti, de mi...de nosotros...
-¿Nosotros?
-Si...ya no existe un nosotros...
-Oli...
-Agradezco que hayas regresado cuando creí que habías decidido darme la espalda...
-N...no...yo...yo...
-Pero...aún si tú me necesitas... yo ya no...
-Oliver...
-Lo siento...pero tardaste mucho en decidirte... y tuve que seguir...
Su mirada dolida, sus ojos llorosos y su cuerpo tembloroso esta vez no me afectaron, me mantuve firme en mis palabras aunque mi corazón estuviera añorando que la perdonara y que volviera a besarla para olvidar todo lo sucedido... No podía permitirme salir herido una vez más por su doble cara, por su repentina duda e indecisión y todo por un simple beso... no... ya no...
Respiré profundamente e ignoré su rostro acongojado que me miraba y el agarre necesitado de sus brazos en mi pecho, para localizar con mi vista, a Nallely y así poder ver la reacción que había tenido ante el suceso, esperando quizá ver su rostro expresando enojo o... ¿celos? No sé porque esperaba ver aquella última reacción en ella, sin embargo, mirar su rostro inexpresivo en ese preciso momento, lo único que provocó fue incertidumbre, dentro de mi ser.
-Oliver...Por Dios! Ya perdóname! Te lo ruego! Te lo suplico...no puedo seguir así... por favor...perdóname...ya no puedo más...
-Zara...
-No! Es que para ti ha sido fácil todo esto! Tan fácil como ignorarme y ya, pero para mi no!
-Es que...
-Qué Oliver?! Qué?!
-Te perdoné hace mucho...
-¿Entonces porque me tratas así?
-Solo te estoy dando el mismo trato que me diste... excepto claro, sin engañarte...
-Ya no sé quién eres tú...
-Soy una persona, y las personas cambian con base en las experiencias y situaciones de la vida.
-Pero es que... Mírate! luces tan...tan...cambiado...tan diferente... tan...
-Si...he madurado...y por eso...no voy a caer de nuevo en tu juego...
-Juego? Yo no estoy jugando! Yo...te amo...te necesito a mi lado!
-Lo siento...pero ya no puedo creerlo... ya no puedo...
-¿y ella? ¿Qué es ella de ti?
-No tengo porque darte explicaciones...
-Bien... eso es todo? No piensas tentarte el corazón ni siquiera un poco porque estoy aquí?
-Tu dime lo que estas dispuesta a hacer...y entonces lo pensaré...
Miré nuevamente a Nallely para ver si su expresión me podía dar alguna señal de lo que ella estaba pensando en ese instante sobre lo que estaba sucediendo, mi expresión se endureció, al notar que Nallely no hacía nada, ni siquiera un gesto, un ademán, nada... miré a Noemí negando una y otra vez con la cabeza en espera de que César la soltara, para irse contra Zara y sonreí... aquella, mi pequeña mejor amiga, estaba a punto de abalanzarse sobre Zara.
Zara, sin embargo, bajó la mirada y, justo antes de irse, susurró: "Regresaré..." luego se fue.
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El arte de amarte
Teen FictionEl día que la conocí, sus ojos me miraron desde la distancia y un tenue rubor en sus mejillas se pintó cuando se dio cuenta de que también la miraba, sin embargo no se detuvo y continuó con su suave caminar, ese que acentuaba el movimiento de sus ca...
