Exactamente cuatro meses después de haber conocido a Nallely, mi cercanía con ella empezó a alejar de mi mente el dolor y la tristeza que sentía por el hecho de haber dejado ir a Zara, ya no me sentia cansado ni con ganas de seguir llorando, estaba seguro de que aquella era la señal de que, mi corazón estaba sanando poco a poco después de aquella brutal caída.
A diferencia de lo que muchos pensaban, lo que yo sentía por Nallely no era ni sería nunca similar a lo que había llegado a sentir por mi musa del arte, aquel ser perfecto que seguía grabado en mi mente y mi corazón.
Nallely era una chica muy alegre y me inspiraba alegría, pero estar con ella no era tan necesario como estar con Zara y ni siquiera como estar con Noemí, para mí, aquella nueva chica representaba un reto, un obstáculo, una ayuda para salir del hoyo aquel en que cai después de tener a Zara.
Y, aunque esa manera de ver mi amistad con Nallely no era la más sana, yo no quería cometer más errores. Me negaba a permitirle a mi corazón volverse a equivocar juzgando mis sentimientos como reales, no podía siquiera pensar en volver a caer en ese juego de palabras y acciones que me habían obligado a flaquear y dudar de mí mismo...
Horas antes, después de haber escuchado en vivo y en directo cómo un chico alto y fornido del equipo de basquetbol, cuestionaba a Nallely sobre nuestra amistad, me puse a dudar yo mismo, de ella.
-Sabes, no te entiendo Nallely, si lo que querías era ayudar a ese tal Oliver a superar lo que traía, ahora que lo hizo porque no lo dejas?
-Dejarlo? Somos amigos y, a los amigos no se les deja sólo por capricho...yo no le haré eso....
-Así que aceptas que es un capricho?
-No! Yo no dije eso!
-Ah no? Entonces, que dijiste?
-Dije que es mi amigo y, así como no he dejado de frecuentar a nadie del equipo, no lo haré con él. Es un chico increíble, alguien que no deseo perder.
-Pff! Entonces cásate con él porque en cualquier momento se va a largar para volver con la otra....
-De que demonios hablas?
-Por favor Nallely! No me digas que no has visto la manera en que habla de su ex....e incluso de su mejor amiga...el ya tiene quien le deje llorar en su hombro... No te necesita....
-No estoy con el por lastima ni porque me necesite....
-A lo mejor tu no....pero quien te asegura que no te ve como un escape de su realidad?
Apartarme de aquel lugar, fue mi más sabía decisión en ese preciso momento, quizá y sólo quizá, las palabras de aquel individuo podían ser ciertas.... Pensando en que Nallely se había convertido en una fortaleza que me detenía de una segunda caída de la misma forma en que lo haría Noemí, me hizo sentir, tristemente, una mala persona...
Yo no era de los que solía usar a las personas... No podía ser como Zara...no...no...yo no era así de malo...si me estaba convirtiendo en ese monstruo, era mejor alejarme de Nallely....no quería, no podía y no debía lastimarla de ninguna manera....
ESTÁS LEYENDO
El arte de amarte
Teen FictionEl día que la conocí, sus ojos me miraron desde la distancia y un tenue rubor en sus mejillas se pintó cuando se dio cuenta de que también la miraba, sin embargo no se detuvo y continuó con su suave caminar, ese que acentuaba el movimiento de sus ca...
