Inexplicablemente, después de que empezara mi ensayo sobre el amor, mi mente comenzó a pensar cada vez más rápido sobre lo que para mi era el amor o, más bien dicho lo que esperaba que fuera el amor y es que mientras más navegaba en las páginas de Internet más caía en cuenta de que, mi repentino enamoramiento por Zara estaba estancado en eso, precisamente, en el ideal de una mujer que, a mis ojos era perfecta pero que no conocía más allá del físico y de algunas palabras que habíamos cruzado.
Bien, ya comprendo que yo tenía toda la razón, el término correcto no es Amor a primera vista, sino, Enamoramiento a primera vista... Todos somos capaces de enamorarnos de cualquier persona que veamos, más no significa que amemos a esa persona...para amarla, hay que tratarla y, para tratarla hay que conocerla y pasar tiempo con ella...
Fascinante es, que después de un tedioso ensayo, mi mente diera mil y una vueltas intentando entender lo que mi mente y corazón sentían por Zara. Era la primera vez que investigaba y escribía un trabajo con tanto esmero hasta poner el punto final a la hoja, entonces abrí mi cuaderno de dibujos y me puse a observar cada boceto de aquella perfecta doncella que, sin saberlo se había convertido en mi musa del arte.
Al día siguiente de haber entregado mi ensayo, me sentí dispuesto a ir a buscar a Zara, platicar con ella e incluso buscar la manera de que aceptara salir conmigo. Estaba consciente de que podría rechazar mi oferta y alejarse de mi, pero yo, estaba desesperado por conocer si mi enamoramiento podía llegar a volverse amor una vez que la conociera, aún si me arriesgaba demasiado al intentarlo. Aquel día en que me acerqué a hablarle, me quedé mudo, Pero ella no....
-¡Oliver! ¡Hola!
-Hola...
-¿Qué te pasa? ¿Estás bien?
-S...si... No es nada...
-Mmm... Sabes...me alegras el día cuando te veo... Siento como si vinieras sólo a verme a mi.
-Ammm....pues.... En realidad es así...estoy ansiando poder conocerte más y... Hoy... Vine a preguntarte si tu...quisieras salir conmigo el sábado... Bueno si tu no tienes planes claro...
- oh... Vaya... Es una pena, pero temo que no puedo, este sábado saldré de la ciudad... Pero, también me emociona saber más de ti.....mmm... ¡ah! Mira, te pasaré mi número para estar en contacto, ¿si?
-ah... Si, si.. No te preocupes, entiendo...
-Lo siento, en verdad... Mmm... Pero, ¿tienes whatsapp, no? te escribiré entonces y, saldremos en otra ocasión... ¿Si?
Me sentí derrotado, por completo destrozado, mi preciosa musa, Zara, me bajó de mi nube en un corto instante, provocando que mi corazón se detuviera unos minutos, adolorido por el golpe. Luego que ella se fue caminando de la manera más sensual posible con esas hermosas piernas dando pasos cortos dejando que sus caderas se destacaran y que su cabello suelto se moviera con el viento y, exactamente después de entrar a mi casa, busqué su foto de perfil en whatsapp, al menos podría hablarle más seguido por medio de la bendita aplicación de mi celular y así, mínimo podría conocerla un poco más antes de volver a invitarla a salir...
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El arte de amarte
Teen FictionEl día que la conocí, sus ojos me miraron desde la distancia y un tenue rubor en sus mejillas se pintó cuando se dio cuenta de que también la miraba, sin embargo no se detuvo y continuó con su suave caminar, ese que acentuaba el movimiento de sus ca...
