Estoy recostada en el sofá de la habitación de Lila mirando como corre de aquí para allá arreglándose para ir al trabajo.
—¡No hay mi maldita falda,no la encuentro,no hay!—Exclama exasperada y se sienta en la cama,por fin, después de varios minutos en ajetreos.
—Mira yo tengo una color azul marino que iría bien con esa blusa,puedes ocuparla y cuando regreses la buscas con calma.—la miro con tranquilidad y ella suspira.
—De verdad que no se que haría sin ti Al.
—Vuelvo enseguida.
Me levanté del sillón y voy hacia mi habitación y la rebuscó entre mi gran armario,la verdad es que dejar Vancouver para mudarme a Seattle me costó bastante incluyendo la relación con mis padres, que ahora se ha destruido por completo.
Cuando por fin la encuentro la llevó hasta su habitación y la dejo sobre la cama.
—Gracias,gracias.—me retiro de su habitación y vuelvo a la sala para seguir buscando algún puesto en el periódico.
Deje Vancouver porque no quería entrar a los negocios familiares,los vinos,no son lo mío. Mis padres se molestaron bastante conmigo porque desprecie el puesto más peleado por la familia,la administradora de la mejor empresa de vinos de la ciudad,sin embargo decidí dejar de lado eso y seguir con mi sueño de abrir mi centro de albergue para niños con familias incapaces o en situación de calle,a mamá no le gustaba la idea de que fuera responsable de personas siendo que ni yo misma puedo conmigo,pero al fin y al cabo es lo que más me gusta y a lo que me he dedicado en estos últimos años,lastima el alma cuando tus padres no te apoyan ni respetan la carrera de tus sueños . Empecé siendo voluntaria mientras estudiaba en la universidad y ahora estoy aquí buscando una posibilidad de como abrir el centro.
—Alana ya me voy,no me esperes al medio día.
Escuchó el portazo y luego me levantó para ir a la cocina a beber un poco de café, no se que hacer con mi vida ahora mismo,solo espero un milagro del cielo y que una empresa decida contratarme aunque sea como secretaria,he estudiado sociología y psicología y no tengo muchas ventajas así que debo hacer las cosas y mis proyectos por mi cuenta pero no tengo el apoyo de mis padres así que debo arreglármelas sola.
Mi teléfono suena sacándome de mis pensamientos,miro la pantalla y es Ana,mi hermana mayor.
"Hola ,¿qué se te ofrece Ana?" contestó.
—Papá se ha apiadado de ti y me pidió que te informara que hizo un deposito de cincuenta mil dolares en tu cuenta bancaria y espera que lo inviertas en algo útil. Le he rogado para que se acordara de ti.—suspira.
"Muchas gracias hermana,la verdad es que me alegra que al menos tenga tu apoyo. Ese dinero y el que aún me queda serán para mi deseo. Ya sabes" hago una mueca.
—Lo sé y por eso veré en que mas puedo ayudarte,debo colgarte Alana. Saludos a Lila y a Demon,más tarde voy a llamarlo.—se despide.
"Adiós..."cuelgo sin más.
¿Cuanto tengo ahorrado? ¿quizás con esta nueva suma unos doscientos mil? Aún no me animo a invertir el dinero,primero quiero estar cien por ciento segura de mis planes y seguir recaudando para lo que sea necesario. Por ahora quiero trabajar y ganarme la vida con eso,el dinero de mi cuenta estará intacto hasta que sea el momento.
~*~
Estoy en la sala mirando televisión cuando la puerta se abre de golpe y entra una Lila emocionada.
—Adivina,adivina.—se tira en el sofá.
—¿Saldrás con...?—la miró.
—Otro día. Pero no va al caso,hoy me subieron el puesto. Seré la asistente personal de Gerard Garritsen,el padre de mi ex jefe.—exclamó feliz.
—¡Muchas felicidades!—me levantó para abrazarla.
—Y... Mi puesto ha quedado vacío, en la empresa están buscando a una persona para que sea asistente de Martijn y que crees, tienes la entrevista mañana a primera hora.—aplaude emocionada.
—¿Qué? ¡eso es magnifico!—exclamó feliz,nuevamente le devuelvo el abrazo.
—Vas a conocer al joven mas serio,apuesto,inteligente y sobre todo millonario del mundo.—ríe.
—Solo espero no fallar en nada.
—No lo harás, eres muy ingeniosa y capaz para ello.—me anima.
—Este sillón me va extrañar mas que mi padres.—lo miro.
—Sin duda alguna. Ahora vamos a ir de compras para mañana.—me levanta de un jalón.
—Tengo mucha ropa en mi armario.—ruedo los ojos.
—No me interesa,yo quiero que mañana obtengas ese puesto y que tu sueño empiece hacerse realidad.—salimos del departamento y bajamos al parking para subir a su duster plateado.
—Te sentaría bien una falda ajustada para que resaltes esas curvas,unos tacones de charol para que tus piernas se luzcan. Ay mucha cosas.—exclama feliz.
Llegamos al centro comercial y fuimos a la tienda springfield una donde hay mucha ropa moderna y de buena calidad. Estuvimos mirando las blusas hasta que encontramos una muy linda ahora solo faltaba buscar una falda a juego y obviamente los tacones.
—¡Me encanta está!—exclama Lila alzando la falda,era una de cuero color piel.
—Voy a probármela.
Se la quite y me entré al vestidor, me saque los shorts y me la puse, salí del pequeño espacio y Lila me miro estupefacta.
—Esa Alana,esa sin duda.
Me mire en el espejo y tenia razón, las piernas se me veían largas y lindas,era elegante y además sexy.
Terminamos de armar el outfit y Lila lo pago ya que fue idea de ella y además me insistió bastante,salimos de la tienda y fuimos a comer algo al patio de comida.
—Trata de no lucir muy nerviosa porque verá que eres insegura e incapaz.—mordió de su pequeño muffin.
—Nerviosa lógicamente voy a estar es inevitable,pero no seré muy obvia.—me encogí de hombros.
—Martijn es muy intimidante a veces, osea en el sentido de que se queda mirándote y tiene la mirada profunda y no sé es raro.—ríe despacio.
—Bueno repasando la lista, debo hablar sin preámbulos, expresarme concretamente, no ponerme nerviosa y por ultimo no dejarme,¿intimidar?—la miro.
—Muy bien Alana,estás lista.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Hola a todas😇💟 Primer capítulo ya listo, espero que les interese y sobre todo les agrade. Este más o menos habló acerca de nuestro personaje Alana y un poco de su historia. No se olviden de votar por favor😌
N/A: Si supera los +5 votos, continuó con él siguiente.