Capítulo|21:

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Alana

Desperté justo antes de que la alarma sonará, me levanté y fui hacia él baño para ducharme y alistarme ya que Martijn pasaría por mi a las 8:30.

Una vez duchada ya tenia puesta mi ropa,seque mi cabello y luego salí a la cocina donde Lila me esperaba con un desayuno.

—Hice una ensalada de frutas y puse yogurt con cereal en este vaso para que lo lleves.—sonrío.

—Gracia mami.—besé su mejilla,me senté y empecé a comer.

—Tienes unas ojeras.—se burlo,anoche nos dormimos muy tarde ya que estuvimos conversando mucho.

—Voy a usar unas gafas y una gorra para mi cabello,le pase la secadora me cepille pero no asienta.—rodé los ojos.

—Hay un nuevo shampoo que huele a frutos rojos,delicioso,lo uso desde la anterior semana y mira.—levantó su cabello.

—Voy a usarlo.

Las puertas del ascensor se abrieron y la figura de Martijn y Louis se hicieron presentes en la sala,Lila fue hasta donde Louis y lo recibió con un beso.

—Buenos días Alana.—Martijn beso mi mejilla,traía unos jeans rasgados,un poleron azul marino y unos tenis blancos.

—¿Ya no estás enojado conmigo?—me cruce de brazos y lo mire triste mientras hacia un piquito.

—No hagas eso que me da ganas de besarte.—respondió en un susurro.—Y no,ya se me paso él enojo no te preocupes.

—Me alegra porque no quería que este viaje estemos peleados,no quiero que te estreses.—suspiro.

—Sabes como me pongo cuando Ian esta metido en algo.—suspiro.

—Y lo sé, solo ignoremoslo él ya tiene claro que no lo veo como más que un amigo y si no entiende allá él.—levanté mis brazos.

—Directo a la friendzone.—río.

—¿Martijn nos vamos?—preguntó Louis.

—Sí,vamos.—dijo él, caminamos hacia la sala y cargo mi maleta.

—Nos vemos Al,disfruta él viaje y tú cuídala.—lo señaló a Martijne soltó del abrazo.

—Vayan bajando,los alcanzó ahora.—Louis habló.

—Nos vemos.—moví mi mano en despedida,subimos al ascensor y las puertas se cerraron.

—Ya que estamos solos.—posó su mano en mi cintura y me empujó hasta la pared para besarme,colgué mis brazos en su cuello y junto nuestros labios, los moví a su ritmo y con desesperación, Martijn empezó acariciar mi espalda por debajo de mi chaqueta y luego movió sus labios para besar mi cuello.

—Martijn.—reí por él cosquilleo,él ascensor se paró y nos separamos con rapidez,me acomode él cabello y al rato entro una vecina.

—¡Ali!,Buenos días.—sonrío amable.

—Buenos días.—respondió Martijn.

—Señora Bett.—le devolví él gesto mientras trataba de regular mi respiración.

—¿Vas de viaje?—preguntó.

—Así es,solo por dos días.—suspire.

—Que bueno.—habló,él ascensor paro y salio despidiéndose.

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