Este debió haber sido un viernes como cualquier otro, pero no lo fue.
Hoy tuviste que quedarte hasta tarde en la oficina donde trabajas. Y esta misma noche, sin que tú te des cuenta de ello, hará su aparición un inesperado visitante...
¿Lograrás so...
Te das la media vuelta velozmente y disparas contra la sombra que venía acercándose a ti en el callejón, derribándola al instante.
Apuntaste a la cabeza de forma certera, no hay forma de que tu posible atacante haya conseguido sobrevivir a eso.
El problema es que...Tu supuesto atacante era en realidad Rodrigo Arévalo, detalle que tú descubres con horror al momento de fijar tu vista en el cadáver que yace inerte a tus pies.
Dejaste que tus miedos te dominasen, y terminaste convirtiéndose en precisamente aquello en lo que tú más temías: Ahora tú también eres una asesina.
FIN
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