Este debió haber sido un viernes como cualquier otro, pero no lo fue.
Hoy tuviste que quedarte hasta tarde en la oficina donde trabajas. Y esta misma noche, sin que tú te des cuenta de ello, hará su aparición un inesperado visitante...
¿Lograrás so...
— ¡AUXILIO! —es lo único que alcanzas a gritarle teléfono celular antes de que el cómplice del asesino te silencie para siempre disparándote a la cabeza.
Fue algo muy estúpido de tu parte haber tentado la suerte de esta manera.
FIN
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