CAPITULO 8 PARTE 2

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A la noche Dulce había decidido salir. Después de pasarse casi toda la tarde borracha y haber vomitado hasta su propio hígado ya estaba un poco más compuesta. Como no conocía muchos lugares de LA fue al mismo bar al que la había llevado Anahi. Sabía que no era una gran idea porque el lugar solo la haría recordar cuando estuvo ahí con ella pero era mejor que quedarse encerrada en su departamento o terminar en cualquier bar de mala muerte.

Su memoria funcionaba bien y encontró el lugar fácilmente. De noche se veía totalmente distinto a la cafetería que era de día, tenían la música fuerte, luces de colores, una pista de baile y una barra de bebidas. Se sentó en la barra y pidió una gaseosa, realmente su hígado no resistiría más alcohol, al menos por hoy. Tenía calor pero no podía sacarse el abrigo que llevaba, las quemaduras en su brazo no quedaban muy bien a la vista que digamos.

Mientras chequeaba el lugar su mirada se detuvo en una mesa con dos chicas y casi se le cae el vaso, allí sentada estaba Anahi. Definitivamente el destino se reía en su cara ¿Cuántas probabilidades había de que en la enormidad de LA se encontraran en el mismo bar? Es cierto que este lugar se lo había mostrado ella y le dijo que venía seguido pero igual pensaba que esta no era una casualidad, o el destino quería seguir haciéndola sufrir o hacerla entender que siguiera adelante con esta chica.


Después de meditar opciones decidió mandarle una copa con una nota anónima y observar su reacción. Creía que con lo que le había mandado era bastante obvio que se trataba de ella y le pareció algo positivo que la rubia no mostrara signos de molestia ante el gesto. Aunque sea quería que no se quedara con la idea de que era una maldita desconsiderada que solo había querido usarla.

Estuvo observándola por largo rato y cuanto más la miraba más hermosa y perfecta le parecía. No entendía por qué con solo mirarla un sentimiento de calidez se expandía por su cuerpo, no entendía ni la mitad de las cosas que esta chica le producía, sencillamente porque nadie antes había tenido ese efecto en ella. La chica de la barra había ido a la mesa de Anahi y antes de que pudiera seguir ordenando sus ideas las dos estaban bailando.

El baile era inocente, sus cuerpos estaban separados y la otra chica solo la tomaba de las manos pero aun así había algo de la situación que le molestaba. La chica le hablaba y Anahi sonreía, poco a poco fue notando como tomaba confianza y ahora le agarraba las caderas. No tenía ningún derecho a que esto le molestara, pero lo hacía y al no poder aguantar más tuvo que acercarse a ella.

Dul - Hola Anahi, tengo que hablarte -extrañamente en ella con voz insegura-

Anahi dejó de bailar y la miró como si hubiera visto un fantasma, de pronto el entendimiento la golpeó, la copa en verdad se la había mandado Dulce. Jenny miró a ambas chicas

An - No tengo nada que hablar contigo, creo que con lo que me dijiste esta mañana ya fue suficiente.

Dul - No fue suficiente, hay cosas que tengo que aclararte.

An - Yo creo que dejaste todo muy claro y la verdad es que no cambié de opinión, sigo sin querer acostarme contigo.

Dul - No vine a ver si cambiaste de opinión -la tomó del brazo y comenzó a sacarla de la pista-

An – Suéltame...Dulce.

Je – Hey… ¿No entiendes que no quiere hablar contigo? –deteniéndola-

Dul - Esto no es asunto tuyo ¿Porque no vas a ocuparte de la barra? -la seguridad había vuelto en su voz-

An – Dulce… Suéltame, ya.

Dul - Solo quiero hablar Anahi, por favor. -con un tono más amable que el que usó con Jenny-

Je - Te dijo que no idio*ta -poniendo una mano en su hombro para seguir deteniéndola-

Dul - Y yo dije que no te metas -con la mano que no agarraba a Anahi le tomó el brazo a Jenny y se lo dobló para luego empujarla varios metros y dejarla dolorida-

Conociendo el AmorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora