Capitulo 18 Parte 1

6 2 0
                                        

Capítulo 18: Princesa guerrera y un oscuro pasado.

Hay muchos estilos de ropa que se pueden escoger, casual, clásico, glamoroso, sexy, gótico; todos y cada uno se le ven lindos, no puedo decirme por uno solo, ¿tal vez debería comprarlos todos? No es seria demasiado, pero es que se ve tan linda con esos puestos que me es imposible decirle que se quede con uno solo, ¿Qué debería de hacer?

E: Amelie, ¿ya podemos terminar con esto? –preguntó abriendo la cortina del probador. Pensé que solo nos llevaría un momento.

A: Si lo sé, pero es que todo se te ve muy lindo, me es difícil decirte que deberías dejar y que no. ¡Ya sé! ¿Qué te parece si te ponemos en varias poses frente a la vidriera y dejamos que la gente decida por nosotras?

E: ¡NO ME TRATES COMO UN MANIQUÍ! –dijo algo molesta.

A: Ja, ja, ja; es broma tranquila, es que no me gustaría que no pudieras llevarte algo que te queda tan bien.

D: Vamos Emma, no es para tanto –exclamo con una sonrisa. Además de que aún tenemos todo el día por delante.

R: La tía Emma se ve muy bonita. –comentó con una cara sonriente.

A: ¿Verdad que si? Jeje.

E: Ayyy, entiendo, pero creí que solo vendríamos aquí para buscarle ropa a Ruby.

A: Bueno, eso es cierto, pero recuerda que desde hace tiempo me debes una salida conmigo, así que quise aprovechar para venir aquí contigo.

E: ¡Ah! Sí, supongo que es verdad.

A: Además –me acerqué y le susurré en la oreja. Puede que con uno de estos atuendos puede impresionar a Noah, ¿no lo crees?

E: ¡EH! B-Bueno –su cara se puso completamente roja. E-Eso no importa ahora mismo.

A:... Jajá, es verdad, perdona – coloqué ambas manos sobre sus hombros. Tranquila, solo elige el que más te guste, ¿de acuerdo?

E: Ah, sí, claro –su cara paso de estar roja a solo ruborizada.

A: Bueno, Emma tiene razón, vamos a la caja cuanto antes y vámonos a otro sitio –Agarro varias prendas de ropa entre sus brazos –Diane, ¿puedes ayudarme con las demás?

D: Claro, no hay problema.

E: Yo me iré cambiando, espérenme un momento –volvió a cerrar la cortina.

A: Entendido.

R: Yo también quiero ayudarte Mami.

A: Eres muy amable Ruby, ¿crees poder llevarte esa ropa que está ahí? –le apunte con el dedo a una silla con un conjunto de ropa encima.

R: Aja –se dirigió hacia la silla para tomar lo que le pedí.

A: Muchas gracias –le dije con una sonrisa.

E: Bien, ya estoy lista –salió del probador con varias prendas entre sus manos.

D: Eso fue rápido, Emma.

E: Bueno, es que no quería retrasarlas, por lo que me apresure un poco.

A: Está bien, vamos a pagar entonces...

Después de pagar la ropa que compramos, salimos de la tienda con varias bolsas en las manos, y comenzamos a caminar por el centro comercial al que habíamos venido. Hace tiempo que no salía a divertirme con mis compañeras debido a los sucesos recientes, pero por suerte esta vez no tuvimos ningún inconveniente para hacerlo.

Además de que ahora también no está acompañando mi nueva y pequeña hija; ¡es tan linda! ¡Quiero mostrarle tantas cosas de por aquí que no pude resistirme a traerla conmigo!, por eso pensé que sería una buena idea venir para comprarle ropa nueva con la cual vestirse.

D: Oigan, ¿Qué les parece si vamos a comer a la planta de más arriba?

A: Claro, de hecho me estaba comenzando a dar hambre, pero no se me ocurre que podrías comer, ¿alguna sugerencia?

E: ¿Qué tal unas hamburguesas?

D: Me parece bien

R: ¡Yo también quiero una!

A: Eso lo dice entonces, hamburguesas serán –les decía mientras subíamos por la escalera eléctrica.

Seguimos caminando hasta llegar al área de comidas, desde al llegar pude ver que el lugar se encontraba casi abarrotado; quedando unas pocas mesas libres donde podríamos sentarnos.

A: M-Mierda, ¿y ahora porque este lugar está tan lleno?

E: Creo que se debe a ese anuncio, de ahí –mencionó apuntando a un anuncio pegado en la pared.

D: "Descuentos en todos nuestros departamentos. Desde el 20 hasta 70%"

A: Y justo tenía que ser hoy, hay que ver.

E: Ustedes vayan buscando una mesa, yo voy a pedir la comida.

A: Iré contigo, no me gusta la idea de dejarte sola mientras nosotras te esperamos, ¿Diane, podrías cuidar a Ruby un momento?

D: Claro –tomó a Ruby de la mano. Entonces nosotras buscaremos una mesa.

A: Ok, nos vemos en un rato.

D: Claro...

... Tal como esperábamos, la fila no solo era larga, sino que también el tiempo de en el que atendían a cada persona era al lento. Sentía que el aburrimiento me estaba matando, por lo que comencé a charlar con Emma en lo que la fila comenzaba a moverse poco a poco.

A: Oye Emma, sea honesta conmigo, ¿él te gusta verdad?

E: Y-Yo... Si, así es –podía ver que su cara estaba ruborizada. Noah me gusta.

A: Je, ya veo –le dije con una cara sonriente. Sabes, estoy segura de que a él tú también le gustas.

E: ¡De verdad!

A: Sip, aunque estoy conociéndolo, él no lo admitiría tan fácilmente.

E: Sí, supongo que es verdad –me miró con una sonrisa nerviosa.

A: Y dime Emma, ¿planes confesarte ahora que lo sabes?

E: Ah, bueno... no lo sé, en realidad creo que es muy pronto para eso, solo lo conozco por alrededor de 2 meses, además de que aún hay cosas que no conozco de él –agachó un poco la mirada. Me gustaría tener algo más de tiempo para poder conocerlo mucho mejor.

A:... Entiendo –le puse una mano sobre su hombro. Me parece bien, je, je, je.

E: Amelie.

A: Pero que sepas que te estaré apoyando con eso, cualquier cosa que necesites me aseguraré de ayudarte con eso, después de todo como ahora soy una mujer casada puedo darte algunos consejos. –le dije colocan mis manos sobre mis caderas y con mucha confianza.

E: Jajá, muchas gracias, Amelie, aunque ustedes 2 solo llevan una semana casados.

A: Ah, pues es verdad, Ja, ja, ja –exclamé un poco avergonzada. Oh, parece que ya no queda mucho para que nos toque pedir a nosotras. –comenté mientras miraba cuanto le quedaba a la fila.

E: Vaya, eso fue rápido.

A: Me alegra que no nos llevara mucho tiempo.

E: Lo dices, ¿por qué te aburrías o porque querías regresar con Ruby lo antes posible?

A: Por las 2, me aburre estar tanto tiempo sin hacer nada; además de que me es difícil separarme de mi linda niña.

E: Puedo ver que ya estás hecha toda una mama Amelie.

A: ¿Tú crees? Es que solo mírala –apunte hacia la mesa en la que se encontraban Diane y Ruby. Ella es tan linda, además de que es una niña muy lista, le gusta mucho ayudarme a mí y Hunter cuando puede y me divierto mucho estando con ella. Incluso me costó decidir que ropa debía comprarle.

E: Aunque al final decidiste comprarle casi todo lo que le probaste –me dice a la vez que mira las bolsas en mis manos.

A: Oye, aun así, no me fue fácil, ¿sabes?

E: si me imagino, después de todo es que te gustan mucho las cosas lindas y adorables.

A: No puedo negarlo, incluso Hunter bromea conmigo diciendo que si tuviera una debilidad sería esa.

E: Y no le falta razón a tu marido para decir eso, jajá... Amelie, cuando regresemos al cuartel... me gustaría hablar contigo sobre un asunto.

A: ¿Hm? Claro, de que se trata.

E: Es de algo, que me gustaría preguntarte cuando estemos en privado.

A:... Entiendo, hablemos en mi habitación cuando volvamos entonces.

E: De acuerdo.

Después de tomar nuestra orden, regresamos a la mesa junto a Diane y Ruby para esperar a que terminaran con nuestra orden; mientras hablábamos entre nosotras me preguntaba de qué se trataba lo que Emma quería preguntarme. Aunque sería mentir si tuviera que decir que no me intuía de que podía tratarse.

Pero... pensé que sería mejor ignorarlo hasta regresar a casa, ya que no quería que se me notara la preocupación en mi cara, ni mucho menos quería recordar ese momento... Y mucho menos frente a mi pequeña.

Watch Me To DeathDonde viven las historias. Descúbrelo ahora