Capitulo 18 Parte 4

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Me desperté a la mañana siguiente con bastante aun con los ojos un tanto adoloridos además de un gran cansancio, aun cuando pude tranquilizarme me quede despierta divagando entre mis pensamientos antes de caer dormida.

Me levanté de la cama e hice lo que hago al despertar, darme una ducha, vestirme con mi uniforme, arreglar mi cabello y salir a desayunar. No me sentía con muchos ánimos, pero no quería que los demás comenzaran a preocuparse por nada, así que pensé que lo mejor era seguir como siempre.

Al terminar de arreglarme el cabello escuché que alguien estaba tocando a mi puerta, me sorprendí mucho al escuchar eso, ya que ni siquiera Hunter me tocaba la puerta a estas horas, pero de todos modos le respondí.

A: ¡Adelante, está abierto!

E: Buenos días, Amelie –dijo mientras entraba a mi cuarto.

A: ¡Emma! ¿Qué haces aquí? Creí que llegarías más tarde.

E: Bueno, la verdad es que estaba un tanto ansiosa por venir lo antes posible, y como estás despierta, ¿me preguntaba si podría desayunar contigo? –me enseñó 2 cajas llenas de donas y una bolsa de plástico que tenía en las manos.

A: Ah... Claro, vamos abajo entonces.

Salimos de la habitación y fuimos hacia el piso de abajo, Emma me dijo que me fuera sentando a la vez que colocaba la bolsa de plástico en la barra de la cocina e iba abriendo las puertas de las distintas repisas hasta encontrar una tetera.

Saco lo que parecía ser un paquete de té junto a una cuchara de uno de los cajones, abrió el paquete, puso 3 cucharadas en la tetera, vertió agua en ella, la mezclo y la puso a hervir. Al terminar, se sentó a mi lado mientras comenzó a abrir uno de los paquetes.

E: Vamos agarra una.

A: Ah, sí, claro – tomé una de las donas y comencé a comérmela. Están muy buenas.

E: ¿Verdad? Las compré de un local al que siempre voy cuando quiero comerme unas –comentó con una radiante sonrisa.

A:... Pff, jajá.

E: ¿Hm? ¿De qué te ríes?

A: De nada, es solo que ves realmente feliz cuando estás comiendo.
E: O-Oye, no lo digas tan de repente, me da un poco de vergüenza.

A: Ja, ja, ja, perdona... sabes, ayer, después de que te fuiste estuve divagando o más bien, reflexionando sobre ciertas cosas.

E: ¿Cómo cuáles?

A: Bueno, una fue durante tu primera misión dentro del escuadrón; recuerdo que me comporte de manera muy fría contigo, tenía miedo de que comenzaras a criticarme como lo hicieron en ese momento los demás, y creí que alejarte de mí evitaría que eso sucediera de nuevo; Emma... perdóname por la manera en la que trate en ese momento.

E: Amelie... Claro que te perdono, no te preocupes por ello.

A: Gracias, pero aún tengo algo más que quería decirte.

E: ¿Qué cosa?

A: Sobre nuestra misión en el muelle: Debido a que me equivoque al momento de atacar a mi enemigo, deje a Hunter desprotegido y a merced del enemigo, incluso llegue a pensar que alguien más volvería a morir por mi culpa; pero si no fuera porque tú y Zack llegaron a tiempo, no sé que hubiera sido de nosotros, es por eso que me quiero volver a agradecerte por ayudarnos en ese momento –la tomé de las manos y les mostré mi sonrisa. Muchas gracias, de verdad.

E: Je, no hay de qué. Siempre puedes contar conmigo cuando lo necesites.

A: Seguro... Ah, ahora yo también estoy comenzado a sentirme avergonzada –mi cara estaba ruborizada.

E: Ja, ja, ja- -fue interrumpida por un repentino sonido que salía de la tetera. Oh, entonces creo que tengo algo que te lo quitara en un momento –caminó hacia la estufa y la apago. ¿Me podrías decir en donde tenía guardadas las tazas?

A: Sí, están en esa puerta a tu derecha –le apunté con el dedo hacia la estantería.

E: Gracias.

Coloco un par de tazas sobre la mesa, agarro la tetera y sirvió con cuidado el té en cada una de ellas. Su olor era muy agradable, además de que la taza le daba un aspecto mucho más elegante, de cierta forma sentí que me estaban tratando como a una noble.
E: Adelante pruébalo.

A: Claro –agarré la taza con cuidado y le di un sorbo.

Su sabor era dulce y ligero, tenía un efecto relajante, lo cual sumado a su aroma tan agradable, hacían que beberlo se sintiera increíble, como si tan solo por hacerlo todo lo demás no me importara en lo absoluto.

A: Oye Emma, ¿dónde aprendiste a hacer este té?

E: De mi madre, a ella le encantaba mucho preparar té, ya que a ella le relaja mucho, imagine que esto tal vez te ayudaría a relajarte también.

A: Ya veo, en ese caso tal vez debería agradecerle por enseñarte a hacer un té tan delicioso.

E: Oh, vamos, solo estás exagerando –exclamó con la cara sonriente.

A: No, lo digo en serio; me gusta mucho, ¿de qué es?

E: Es de manzanilla, no es nada del otro mundo.

A: Bueno, si ese es el caso, entonces quiero que me enseñes a prepararlo.

E: Claro, cuando tú quieras...

A:... Por cierto, Emma, ¿no vas a ir a entrenar con Noah?

E: No, lo que pasa es que nuestro entrenamiento se sentía algo estancado, así que él me sugirió que tal vez debería cambiar de aires con otros entrenamientos.

A: Entiendo, ¿y ya sabes que otra cosa quieres entrenar?

E: Tengo algunas ideas, entre esas estaba el que Zack me enseñara algo de artes marciales.

A: ¡¿Artes marciales?! ¿No sería mejor entrenar con las armas de fuego en tu caso?

E: Lo pensé al principio, pero según Hunter me dijo que ahora debía concentrarme en mejor mi velocidad de reacción, y en eso las artes marciales pueden ser una ayuda para eso; además de que algunas técnicas también pueden aplicarse al uso de la espada, es un 2x1 en toda regla.

A: «Vaya, puedo ver que lo ha estado pensando mucho; no solo pensó en una ventaja si no en 2 las cuales pueden serle de mucha utilidad a futuro, a este paso incluso ella se convertirá en un monstruo como nosotros» -fue lo que pensé mientras la piraba con preocupación.

E: Pero no solo quiero hacer eso, en realidad de ser posible... me gustaría que entrenáramos juntas Amelie.

A: ¡¿EH?! Pero a mí no me interesa entrenar artes marciales.

E: ¡Ah! ¡No, no me refería eso! Me refería a que ambas comenzáramos a entrenar para seguir mejorando y no perder la costumbre, solo eso.

A: Ah, ya entiendo; ok, si eso es lo que quieres cuenta conmigo para ayudarte con eso.

E: Te lo agradezco –parecía estar aliviada.

A: Además... No puedo dejar que el pasado me siga deteniendo y que ustedes corran peligro por ello.

E: Entonces, estás diciendo que-

A: Sip, quiero volver a tener confianza en mí misma, y para ello debo comenzar por lo que hace mucho tiempo me negaba a hacer. –me levanté de la silla. Vamos, ¿Qué estamos esperando?

E: ¡Sí! –también se levantó. ¿Pero no sería mejor que le contemos todo a los demás?

A: Ah, es verdad... no sé si estoy lista para hacer eso –comencé a sentir mal de nuevo.

E: Tranquila –me tomo de la mano. Yo estaré contigo, y si sientes que no puedes contarles algo o te empiezas a sentir mal, solo dímelo ¿de acuerdo? –me miró con una amable sonrisa.

A: De acuerdo –le devolví la sonrisa.

Capítulo 18: Princesa guerrera y un oscuro pasado.

Fin.

Comentario del autor:

Mi horario de sueño se ha vuelto a romper, ya no duermo a las 5 am y despierto a las 12 pm, ahora duermo a la 1 pm y despierto a las 6 pm, me quiero puto morir XD. 

Un consejo, hagan todo lo posible por mantener su horario de sueño, lo van a agradecer como no tienen idea, sobre todo si tienen trabajo o están estudiando. No sean como yo en ese sentido XD.

Nos vemos la siguiente semana.

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