Después de un día tan largo, decidimos regresar al cuartel una vez el atardecer se empezó a mostrar en el cielo. Durante el camino de regreso no pude evitar pensar en lo que Emma quería preguntarme nada más llegar.
Cuando entramos por la puerta principal, nos dirigimos al final de uno de los pasillos; abriendo cuidadosamente una de las puertas hacia nuestra planta; cuando esta se abrió, entramos de inmediato vigilando que nadie nos viera y seguimos nuestro camino, dejando que la puerta se cerrara detrás de nosotras.
Cada paso que dábamos solo me hacía sentir más y más nerviosa por ese asunto, incluso este pasillo el cual he tomado tantas veces se me hiciera mucho más largo de lo habitual; en algún punto se me paso por la cabeza el querer que la tierra me comiera viva en ese momento por los nervios, me sumergí tanto en los nervios que sin darme cuenta ya habíamos estábamos frente a la puerta que nos abriría paso de vuelta a casa.
Cuando Diane puso la mano sobre un panel en la pared de su derecha, la pared frente a nosotras se abrió de par en par, dando paso a los dormitorios de nuestro hogar. Fue una sensación muy extraña, por un lado, tenía los nervios por las nubes, mientras por otro me sentía aliviada, como si por el hecho de haber regresado aquí todo estuviera completamente bien.
H:... Oh, parece que ya están de vuelta –mencionó caminando hacia nosotras.
R: ¡PAPI! –me soltó de la mano y corrió directo hacia él.
H: Hola, ¿Cómo les fue haya afuera? ¿Te divertiste?
R: ¡Sí! Mami me compro mucha ropa bonita y me llevo a comer hamburguesa.
H: Ya veo, me alegro de que te la hayas pasado bien, ¿Qué hay de ti Amelie?
A: Ah, bueno, como puedes ver nosotras también lo pasamos bien –le enseñe las bolsas que tenía en mis manos.
H: Veo que no escatimaste en gastos como siempre, déjame ayudarte con eso –dijo acercándose a mí.
A: Claro, gracias por tu ayuda –le pasé mis bolsas una por una.
H: Amelie tú- -me miro a la cara.
A: ¿Hm? ¿Qué pasa?
H:... Nah, olvídalo –me respondió con mis bolsas en sus manos y dándose la vuelta. Debes de estar cansada, ¿no? En ese caso yo me haré cargo de Ruby para que puedas descansar un rato.
A: S-Si, muchas gracias por la ayuda Hunter.
H: Je, ni lo menciones –tomó a Ruby de la mano y ambos comenzaron a bajar las escaleras.
D:... Yo también debo retirarme, aún tengo algunas cosas que hacer allá arriba.
A: Está bien, nos vemos después Diane.
D: Nos vemos, si necesitas algo más, solo llámame ¿de acuerdo? –exclamó mientras caminaba de regreso por el pasillo.
A: Entendido –la pared se cerró frente a mí, nada más decir eso. ... Bueno, ¿vamos a mi habitación entonces? Es el sitio más privado que se me ocurre ahora mismo.
E: Ah, sí claro.
... Ya estando frente a la puerta, gire la perilla y me abrí paso hacia mi habitación junto a Emma. Cuando me senté en mi cama junto a ella, la sensación que tenía hace unos instantes parecía que se había intensificado, no sabía ni que decir al respecto; solo me quede en silencio esperando que me hiciera su pregunta.
E: Bueno, verás... Noah me contó acerca de que tú... también podías llegar al 50%.
A: «Lo sabía, no podía ser otra cosa, ¿Qué otra razón tendría para preguntarme algo en privado?»
E: Pensé que era extraño, ya que incluso cuando fuimos al bosque, aun a pesar de la situación, tú... no te transformaste; es por eso que quería preguntarte si la razón del porqué no lo hiciste, ¿se debía a... ese "incidente" que tuviste antes de que yo me uniera a su escuadrón?
Cuando escuche eso, sentía que el corazón se me iba a salir por la boca, quería hablar, pero la voz no me salía, no importa cuánto lo intentara, ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué ahora?! ¡¿POR QUÉ TENÍA QUE PREGUNTARME ESO AHORA?! Escondí mi cabeza entre mis piernas mientras esos pensamientos se me venía a la cabeza.
Sentía como todo a mi alrededor comenzaba a dar vueltas, me sentía, aterrada, mareada y con náuseas; no quería saber nada de eso, solamente quería escapar de ese horrible recuerdo. No quería escuchar nada más, solo desaparecer con el viento y hacer como si yo nunca-
E: ¡AMELIE! ¿ESTÁS BIEN? ¡¡REACCIONA!!
Cuando mi mente regreso a la realidad, me di cuenta de que Emma está apretando con fuerza mis hombros y con una cara que me decía que estaba muy preocupada, intento hablarle, pero todo lo que me salió fue una arcada indicándole las que tenía de vomitar.
Ella amablemente me ayudo a llegar al baño de inmediato para que pudiera dejar salir todo... no recuerdo, ¿cuántos minutos me llevo terminar con eso? 5, 10 o puedes que incluso más; no lo sé, lo único que me quedo muy claro es que me encontraba tan pálida como la leche y que Emma parecía sentirse mal por preguntarme sobre eso.
Me ayudo a regresar a la cama para que pudiera acostarme y se quedó conmigo hasta que pude volver a hablar un poco, aunque ahora que lo pienso, creo que es la primera vez que he llegado hasta tal punto cuando alguien me pregunta o menciona algo sobre el tema.
E: Amelie, yo... lo lamento mucho –me dijo con una expresión de dolor, o más bien... una de arrepentimiento. Sabía que no querías habla de sobre ello, pero, aun así, decidí preguntártelo –juntó ambas manos y comenzó a apretarlas con fuerza. Pero solo provoqué que recordaras algo que no querías y te sintieras mal, por eso, lo siento mucho. –su voz comenzó a quebrarse ligeramente, como si quisiera llorar.
A: «Emma...»
E: Yo... supongo que será mejor que me vaya –se levantó de la cama y comenzó a caminar hacia la puerta.
A: E-Espera –la agarré de su blusa para que se detuviera.
E: ¡Amelie! Pero...
A: E-Esta b-bien, sé-sé que n-no era tu int-ntención –intente poner una sonrisa. S-solo qu-queda-date aquí.
E:... Está bien –retrocedió un poco y volvió a sentarse en la cama.
A: G-Gracias.
Minutos después, cuando logre hablar con más fluidez, me senté a su lado y me acerque un poco más a ella. Aún estaba algo débil, pero al menos sentía que lo peor ya había pasado en ese momento.
E: ¿Te sientes mejor?
A: Un poco.
E: Ya veo...
A: Oye tranquila, sé que no querías hacerlo; además... ya sabía que algún momento me lo preguntarías, solo que no espera que fuera tan rápido.
E: Amelie.
A: Bueno, creo que ya es hora de que te lo cuente... a ti y también a los demás, creo que lo mejor será que ustedes también lo sepan; o acaso, ¿ya quieres que te lo cuente?
E:... Si –me tomo de la mano. Por favor, cuéntamelo, si crees que eso ahora te hará sentir mejor, entonces te escucharé de aquí hasta el final.
A: Je, gracias, aunque aún no sé por donde debería comenzar.
E: Está bien, comienza por donde te sientas más "cómoda".
A: Emm, muy bien, ese caso lo mejor será que vaya directo al grano.
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Watch Me To Death
AcciónEntre las calles de una neblinosa ciudad, existe una organización dedicada a acabar con unas criaturas altamente peligrosas; denominadas como "Restos", seres con la capacidad de copiar el ADN de sus víctimas. Nuestra protagonista es Emma, una joven...
